- Economía
- 09.03.2026
Inflación
La inflación en la Ciudad de Buenos Aires se desaceleró al 2,6% en febrero y acumula un alza del 32,4% en los últimos doce meses
Según el Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires (IPCBA), los precios minoristas registraron una suba promedio del 2,6% durante febrero, lo que representa una clara desaceleración respecto del 3,1% que habían marcado en enero y pone fin a una racha de cinco meses consecutivos de aceleración mensual.
El dato, difundido este lunes por el Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA), indica que en los primeros dos meses del año la inflación acumula un 5,7%, mientras que la variación interanual alcanzó el 32,4%, siete décimas por encima del registro de enero. Este comportamiento se explica en gran medida por la fuerte caída de los precios estacionales, que retrocedieron un 6,5% en el mes después de haber saltado 15,8% en enero, aunque fue compensada parcialmente por alzas en servicios regulados y en rubros como alimentos.
Los servicios en general avanzaron 3%, por encima del 1,9% que subieron los bienes. Dentro de las divisiones que más empujaron el índice general se destacaron Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un aumento del 5,9% atribuible a las actualizaciones tarifarias en electricidad y gas, los gastos comunes de consorcio y los alquileres. También incidieron las subas en Seguros y servicios financieros (+5%), Salud (+3%, por el ajuste de las cuotas de medicina prepaga) y Alimentos y bebidas no alcohólicas (+2,9%), donde las carnes y derivados treparon 7,3% y aportaron casi la mitad del impacto de esa categoría. En sentido contrario, el Transporte registró una baja del 0,4% y las Prendas de vestir y calzado se mantuvieron estables.
La inflación núcleo o “resto IPCBA”, que excluye estacionales y regulados, trepó al 3,1%, mientras que los regulados subieron 4,5%. Estos movimientos coinciden con lo que vienen anticipando analistas privados y se conocen apenas unos días antes de que el Indec dé a conocer el dato nacional de febrero, previsto para el jueves y que las consultoras estiman en un rango similar, entre 2,6% y 2,9%.
En el Gobierno porteño y en el nacional interpretan el retroceso mensual como una señal positiva en medio de la persistente presión inflacionaria que arrastra el país desde mediados del año pasado. El propio presidente Javier Milei ha reiterado en las últimas semanas que, una vez superado el primer trimestre, la inflación retomará un sendero de baja y que hacia junio o agosto los índices mensuales comenzarán a mostrar un “cero adelante”. Por ahora, sin embargo, el costo de vida en la Capital Federal sigue reflejando la inercia de los servicios y los alimentos, aunque la baja de los precios estacionales —principalmente frutas, verduras y tarifas turísticas— permitió el alivio de febrero.
Con este panorama, el IPCBA cierra el primer bimestre de 2026 con una dinámica que, si bien es más moderada que la de enero, mantiene la inflación interanual por encima del 32%, en línea con la tendencia que ya había marcado el índice nacional en enero (2,9% mensual y 32,4% interanual). Los porteños, por su parte, seguirán atentos a la evolución de los próximos meses, cuando se definirá si la desaceleración que se observa en la Ciudad se replica a nivel país o si la presión de los servicios y los alimentos vuelve a imponerse.
Los servicios en general avanzaron 3%, por encima del 1,9% que subieron los bienes. Dentro de las divisiones que más empujaron el índice general se destacaron Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un aumento del 5,9% atribuible a las actualizaciones tarifarias en electricidad y gas, los gastos comunes de consorcio y los alquileres. También incidieron las subas en Seguros y servicios financieros (+5%), Salud (+3%, por el ajuste de las cuotas de medicina prepaga) y Alimentos y bebidas no alcohólicas (+2,9%), donde las carnes y derivados treparon 7,3% y aportaron casi la mitad del impacto de esa categoría. En sentido contrario, el Transporte registró una baja del 0,4% y las Prendas de vestir y calzado se mantuvieron estables.
La inflación núcleo o “resto IPCBA”, que excluye estacionales y regulados, trepó al 3,1%, mientras que los regulados subieron 4,5%. Estos movimientos coinciden con lo que vienen anticipando analistas privados y se conocen apenas unos días antes de que el Indec dé a conocer el dato nacional de febrero, previsto para el jueves y que las consultoras estiman en un rango similar, entre 2,6% y 2,9%.
En el Gobierno porteño y en el nacional interpretan el retroceso mensual como una señal positiva en medio de la persistente presión inflacionaria que arrastra el país desde mediados del año pasado. El propio presidente Javier Milei ha reiterado en las últimas semanas que, una vez superado el primer trimestre, la inflación retomará un sendero de baja y que hacia junio o agosto los índices mensuales comenzarán a mostrar un “cero adelante”. Por ahora, sin embargo, el costo de vida en la Capital Federal sigue reflejando la inercia de los servicios y los alimentos, aunque la baja de los precios estacionales —principalmente frutas, verduras y tarifas turísticas— permitió el alivio de febrero.
Con este panorama, el IPCBA cierra el primer bimestre de 2026 con una dinámica que, si bien es más moderada que la de enero, mantiene la inflación interanual por encima del 32%, en línea con la tendencia que ya había marcado el índice nacional en enero (2,9% mensual y 32,4% interanual). Los porteños, por su parte, seguirán atentos a la evolución de los próximos meses, cuando se definirá si la desaceleración que se observa en la Ciudad se replica a nivel país o si la presión de los servicios y los alimentos vuelve a imponerse.
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