EDUCACIÓN

La Ciudad reduce las inasistencias permitidas en secundaria y elimina excepciones

Desde 2026, el tope anual baja de 25 a 20 faltas y habrá un máximo de cinco por bimestre. “Estar en la escuela no es opcional y faltar tiene consecuencias”, afirmó el jefe de Gobierno.


El Gobierno de la Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires resolvió bajar de 25 a 20 la cantidad máxima de inasistencias permitidas por ciclo lectivo, cinco menos que hasta ahora. La medida, que regirá desde 2026 en establecimientos públicos y privados, alcanzará a unos 200.000 estudiantes y busca revertir los altos niveles de ausentismo que afectan el rendimiento y las trayectorias escolares.

La decisión se inscribe en el Plan Buenos Aires Aprende e implica una actualización del Reglamento Escolar y del Régimen Académico del nivel medio. Según datos oficiales, la tasa de ausentismo en secundaria llega al 19,6% y nueve de cada diez faltas no cuentan con justificación. En promedio, cada alumno acumula 27 inasistencias anuales, lo que equivale a casi dos meses fuera del aula.

Con el nuevo esquema, además de reducir el tope anual, se establece un límite de cinco faltas por bimestre y se eliminan las excepciones discrecionales que permitían evitar consecuencias académicas, como la acumulación de llegadas tarde o las ausencias por viajes fuera del calendario oficial. La regularidad será evaluada con mayor frecuencia y quienes superen el máximo deberán recuperar contenidos durante el receso invernal o en el período de diciembre a febrero.



El jefe de Gobierno, Jorge Macri, sostuvo que “en la Ciudad volvemos a lo básico: estar en la escuela no es opcional y faltar tiene consecuencias”, y remarcó que la asistencia sostenida es una condición indispensable para aprender. En la misma línea, la ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel, afirmó que “sin asistencia sostenida no hay acreditación de saberes” y subrayó: “Reglas claras para cuidar el derecho a aprender y prevenir el abandono escolar”.

Desde la segunda falta injustificada se activa un contacto con las familias y un acompañamiento personalizado. También funciona un Sistema de Alerta Temprana para detectar estudiantes en riesgo de desvinculación y se envían notificaciones a través de BOTI, el canal de WhatsApp oficial de la Ciudad, con información sobre inasistencias y recursos de apoyo. A su vez, los equipos directivos cuentan con nuevas herramientas de monitoreo, como tableros de presentismo, seguimiento nominal e inteligencia artificial integrados en la plataforma Aprende BA.

“No podemos seguir naturalizando faltas que impactan directamente en los resultados. Si no están en el aula, no podemos enseñarles. Buenos Aires pone la presencia en el centro del aprendizaje. El compromiso empieza por los adultos y se construye en comunidad: las familias son parte central de la solución y queremos trabajar junto a ellas para que cada estudiante esté en la escuela aprendiendo”, sostuvo Miguel.


Desde la administración porteña señalan que el ausentismo reiterado suele ser la antesala del abandono escolar. “Cada día que el estudiante no está en el aula es un día menos de aprendizaje, de hábito y de proyecto”, cierra el comunicado del Gobierno porteño.

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