- Sociedad
- 10.01.2026
TRANSPORTE
El ramal Tigre del tren Mitre dejará de funcionar por 49 días
El corte del ramal Tigre del tren Mitre se extenderá durante todo el verano por obras de infraestructura y seguridad. La interrupción obliga a miles de pasajeros a buscar alternativas de transporte y preocupa al municipio por las consecuencias sociales, económicas y turísticas.
Desde hoy y por un período de 49 días, el ramal Tigre de la línea Mitre dejará de funcionar, la interrupción se extenderá hasta el 28 de febrero y afectará a miles de pasajeros que utilizan este servicio para trasladarse entre la zona norte del conurbano bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires y desde el sector oficial explican que el corte responde a obras consideradas “urgentes”.
La medida fue confirmada por Trenes Argentinos y se enmarca en las obras de la “Emergencia Ferroviaria”, decretada por el Gobierno nacional. Según se informó, el objetivo de los trabajos es mejorar la seguridad operacional del sistema, en un trazado que presenta un fuerte deterioro por décadas de uso.
Además del cierre total del ramal Tigre, durante este período los ramales José León Suárez y Bartolomé Mitre también verán reducido su recorrido: ambos llegarán únicamente hasta la estación Belgrano R, sin alcanzar la cabecera de Retiro. El servicio completo de todos los ramales recién se normalizará el domingo primero de marzo.
Desde la empresa ferroviaria explicaron que las vías, durmientes y rieles del ramal Tigre tienen más de 40 años de antigüedad y que existen más de 40 sectores donde los trenes circulan actualmente a velocidad precautoria. Por ese motivo, se avanzará con la renovación total de unos 20 kilómetros de tendido ferroviario, además de recambios en cuadros de estación, optimización de puentes y alcantarillas, y obras en pasos a nivel.
También se realizarán trabajos clave en el ingreso de los trenes a la estación Retiro, donde se instalarán 28 señales y balizas del sistema ATS, 16 máquinas de cambio y 70 cajas de circuitos de vía. Según Trenes Argentinos, la complejidad de las tareas, la topografía de la zona y las dificultades de acceso impiden que las obras se realicen de noche, lo que llevó a la decisión de interrumpir el servicio de manera total.
El período elegido, pleno verano, responde a que enero y febrero suelen registrar una menor cantidad de pasajeros. Sin embargo, la suspensión genera importantes complicaciones para quienes dependen del tren a diario y deben reorganizar horarios, asumir mayores costos y enfrentar viajes más largos.
Ante el corte, las alternativas principales son los colectivos que recorren la zona norte, especialmente los que conectan Tigre, San Fernando, San Isidro y Vicente López con la Ciudad, y las combinaciones con otros ramales ferroviarios o con el subte en Retiro.
La decisión generó rechazo por parte del Municipio de Tigre, que advirtió sobre el impacto económico y social del cierre. En un comunicado oficial, calificó la suspensión como “la enorme irresponsabilidad que significa cortar de manera tan prolongada y bajo razones poco claras”y alertó que 49 días sin tren equivalen, en la práctica, a perder toda la temporada de verano. Según el municipio, el corte no solo perjudica a los trabajadores que dependen del servicio, sino también al comercio y al turismo local, ya que Tigre es uno de los principales destinos de cercanía del país.
Además, sumaron preocupación por la reciente modificación del recorrido histórico de la línea 60 de colectivos, que dejó de unir Constitución con Tigre de manera directa, “afecta el viaje diario desde y hasta nuestra ciudad de miles de personas, la mayoría trabajadores, y que no hace más que acentuar el aislamiento al que vamos quedando sometidos”.
En ese contexto, el Municipio volvió a exigir “medidas que ayuden a mitigar esta situación, quizás la disposición de un corredor de buses que sirva para suplir, al menos, el recorrido del tren Mitre, entre Retiro y Tigre. Algo que, al menos, ayude a paliar el enorme daño que se causará al pueblo de Tigre y a su economía”. Mientras tanto, las autoridades nacionales sostienen que las obras son necesarias y urgentes, y que permitirán un servicio más seguro y confiable una vez finalizados los trabajos, un beneficio que los usuarios recién podrán evaluar con el paso del tiempo.
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