CIUDAD

Larreta contra el carnaval: busca prohibir el corso de una murga independiente de la Ciudad

Se trata de Cachengue y Sudor que realiza su corso hace 26 años en la plaza del Cid Campeador. Sus integrantes denuncian que no es un "hecho aislado" y que "hace mucho somos víctimas del hostigamiento" del GCBA.

Febrero en la Ciudad solía ser un mes de calles cortadas y chicos corriendo con espumas. Decenas de murgas del circuito oficial y del independiente llenaban el territorio porteño de bombos y festejos. Sin embargo, después de la pandemia, el jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta decidió aprovechar para cerrar lo que no le gusta de la Ciudad. Así, el circuito oficial de murgas fue fuertemente reducido y las independientes quedaron sin protección ante las decisiones arbitrarias del Gobierno de la Ciudad.

Un ejemplo de esto es lo que le sucede a la murga independiente Cachengue y Sudar, murga de arpillera, que desde hace 26 años realiza su corso en la plaza del Cid Campeador en lo que se conoce como la triple frontera entre los barrios de Caballito, Villa Crespo y Almagro. Sus integrantes denuncian que su corso está "en peligro, a la espera de una respuesta ante la solicitud de permiso para cortar la calle y realizar el encuentro de arte y cultura popular".

En un comunicado explicaron: "Somos una murga independiente y autogestiva que milita el carnaval porteño y realiza su corso en la plaza del Cid Campeador hace 26 años. Este año nos encontramos, una vez más, con nuestro corso en peligro, a la espera de una respuesta ante la solicitud de permiso para cortar la calle y realizar el encuentro de arte y cultura popular".

El corso se realiza este fin de semana, y al día de hoy no tienen respuestas. Desde la murga aseguran que "no es un hecho aislado". "Hace mucho que somos víctimas del hostigamiento del Gobierno de la Ciudad y su burocracia que pone trabas nuevas cada año a la fiesta del barrio, de la calle, de lxs vecinxs", agregaron.

Así, advirtieron que "aún demostrando buena voluntad y diálogo, nos ningunean y frenan la posibilidad de hacer este festejo solo porque no somos lo que ellos quieren que seamos".

En diálogo con Nueva Ciudad, los integrantes de la murga informaron que "se presentaron los papeles con todo lo requerido, pero el trámite quedó trabado en Cultura, particularmente en la comisión de carnaval. La observación es que Cachengue y Sudor es una murga y no veían posible dar el permiso porque los corsos son solo los oficiales. Si no estás en el circuito oficial no te dan el permiso".

Lo cierto es que "el circuito oficial también sufrió recortes, que se profundizaron este verano. Si bien pudieron los 35 corsos, les recortaron días y cantidad de salidas", informaron desde Cachengue y Sudor. Las y los murgueros explican que se trata de un contexto que se viene sintiendo hace años y ahora se agudiza: "Vienen con un control muy fuerte y con la idea de recortar en el sector cultural de la Ciudad de Buenos Aires. A nosotros siempre nos dificultaban el proceso de permiso, pero ahora ni siquiera quieren darlo, prohibiendo el corso. Hasta nos informaron que revisaron nuestras redes".

"La comuna debería ser independientes sobre sus eventos, pero hay una bajada muy importante del GCBA de cómo vivir la cultura en la Ciudad y que es bajo el control del gobierno porteño", indicaron.

"El carnaval porteño es patrimonio cultural de esta ciudad, único en su expresión comunitaria y artística y por eso convocamos a que compartan este comunicado y asistan al corso. Abrazamos el apoyo de todas las organizaciones del barrio y del carnaval", concluyeron.





COMENTARIOS