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- 12.05.2026
Universidades públicas
Cuarta Marcha Universitaria en CABA: Plaza de Mayo como epicentro de un reclamo que el Gobierno no logra refutar
Este martes el centro porteño es colmado por estudiantes, docentes, rectores y sindicatos que marchan hacia Plaza de Mayo para exigir la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. Frente a una movilización con réplicas en todo el país, la respuesta oficial cuestiona la distribución de recursos y anuncia un "micrositio". Las universidades responden con datos.
La cuarta Marcha Federal Universitaria se desarrolla este martes 12 de mayo con epicentro en la Ciudad de Buenos Aires y réplicas en todo el país. Estudiantes, docentes, no docentes, autoridades académicas y organizaciones sociales convergen desde el mediodía y hasta las 17 hacia Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, en el Bajo porteño.
La jornada no es un evento aislado sino la expresión más reciente de un conflicto que lleva 200 días abierto: la protesta apunta al Gobierno encabezado por Javier Milei, con el objetivo de exigir la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y una recomposición urgente de los salarios docentes y no docentes, deteriorados por la inflación.
Una ciudad tomada por la movilización
Desde el mediodía, se desarrollan concentraciones en distintos puntos de la ciudad. Uno de los focos principales es la Plaza Houssay de Recoleta, donde la comunidad de la Universidad de Buenos Aires se reúne antes de marchar hacia el microcentro.
También hay convocatorias en avenida de Mayo y Salta, Diagonal Norte y Diagonal Sur, con la participación de gremios y centrales sindicales.
El esquema de concentración escalonada deriva en un fuerte impacto en el tránsito porteño. Avenidas clave como Callao, Corrientes, avenida de Mayo y el perímetro del Casco Histórico registran cortes totales o parciales durante la tarde. El Gobierno de Jorge Macri, que administra la Ciudad, no tomó posición pública sobre el fondo del reclamo.
El rector de la UBA, Ricardo Gelpi, anticipó una movilización masiva y subrayó el amplio respaldo social al reclamo: "La sociedad apoya la educación pública, la ciencia y la salud".
Lo que reclaman: presupuesto y salarios
La protesta está impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional y la Federación Universitaria Argentina, entre otros actores del sistema universitario. Según denuncian, las casas de estudio atraviesan una situación crítica producto de la caída real del presupuesto y la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores.
De acuerdo con estimaciones del sector, las transferencias presupuestarias sufireron una disminución significativa en términos reales en los últimos años, mientras que los salarios docentes presentan un fuerte atraso frente al costo de vida. Advierten que el funcionamiento de universidades, laboratorios y hospitales universitarios se encuentra en riesgo.
De hecho, marcan que desde que gobierna Milei un docente con categoría JTP y dedicación simple perdió el dinero equivalente a 12 salarios. Según CEPA, si el dato se remonta a la comparación con el final del gobierno de Cristina Kirchner, un docente debería ganar actualmente casi 1,5 millones de pesos mensuales, muy por debajo de los 500 mil pesos que aproximadamente percibe un trabajador con la categoría mencionada.
La respuesta del Gobierno: argumentos endebles
Ante la inminencia de una movilización masiva, el Ejecutivo nacional optó por salir a contestar la noche anterior. El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, relativizó las denuncias de desfinanciamiento y cuestionó el esquema de asignación de recursos. Según sostuvo, el presupuesto universitario "es arbitrario" y responde a decisiones políticas sin un mecanismo fijo.
La estrategia oficial fue atacar a la UBA en particular antes que responder al reclamo general. Álvarez aseguró que el Gobierno realizó transferencias regulares para los hospitales universitarios y señaló que algunos reclamos, particularmente de la UBA, responden a fondos adicionales específicos que no forman parte de las partidas habituales.
También anunció que "en las próximas semanas" lanzarán un micrositio con datos del sistema universitario para que "los argentinos puedan estar al tanto de las estadísticas reales": una promesa de transparencia futura como respuesta a una crisis presente.
El argumento de que el problema no es el recorte sino la mala administración no resistió demasiado contraste. Los datos que maneja el propio sector universitario son contundentes: presupuesto a la mitad en dos años y salarios que no sólo no siguieron a la inflación sino que perdieron casi un 50% de su poder adquisitivo. Obra pública de infraestructura cero, investigación cero y extensión cero.
Réplicas en todo el país
Aunque Buenos Aires concentra la mayor visibilidad, la marcha tiene alcance federal. Ciudades como Córdoba, Salta, Santa Fe y La Plata también registran movilizaciones con convocatorias propias y actos centrales en espacios públicos.
La cuarta marcha federal en dos años vuelve a demostrar que el conflicto universitario no se agota. La ley existe, la Justicia ordenó aplicarla en dos oportunidades, y el Gobierno sigue sin cumplirla. El micrositio prometido por Álvarez no reemplaza esa deuda.
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