CIUDAD

Casa Santa Cruz: comenzó la vigilia de las 106 familias que la Justicia porteña quiere desalojar

Son más de 350 personas que viven en un edificio de Parque Patricios desde hace más de 20 años. "Estamos convocando a todas las organizaciones a que se solidaricen porque sino vamos a terminar en la calle", dicen los vecinos.


Las 106 familias que viven en el edificio de la calle Santa Cruz 140, en el barrio porteño de Parque Patricios, comenzaron en la noche del martes una vigilia para resistir la orden de desalojo del juez Daniel Cesari Hernández establecida para los días 18, 19 y 20 de septiembre.

"Hemos hablado con el oficial de la Justicia ayer (por este lunes) y nos dijo que bajo ningún punto de vista se va a suspender el desalojo. Mañana, pasado o el viernes vendrán", expresó a Nueva Ciudad Iliana Llanos, presidenta de la cooperativa Papa Francisco que conformaron los vecinos para comprar el edificio en el marco de la Ley 341 de créditos colectivos. Ante esto, detalló que los vecinos ya comenzaron a organizarse. 

"Las familias empezamos anoche con la vigilia. Este martes, a partir de las 20 estamos convocando a todas las organizaciones para que se solidaricen porque sino vamos a terminar en la calle", afirmó la mujer, madre de dos nenas, quien contó, además que hasta el momento no se acercó ningún funcionario del GCBA para mediar. "Siguen haciendo la vista gorda. Trabajamos un montón para llegar a una solución definitiva, colectiva, que sea integral respetando a todas las familias. Al Gobierno no le interesa solucionar esto. Este costo poplítico le va a explotar en la cara a alguien", agregó.  

El edificio, rodeado de las calles Uspallata, Finochietto y Gómez, fue la sede durante años del complejo fabril “SELSA”. Allí se empleó a cientos de trabajadores hasta su cierre -quiebra mediante- en la década de los 90. En 2002, luego del estallido de la crisis, el lugar comenzó a ser ocupado por familias que no tenían techo. En 2010, los habitantes participaron de una subasta pública para intentar comprar la casa, pero quien acabó obteniéndola fue el empresario Leonardo Ratuschny, que adquirió el inmueble y solicitó el desalojo de las personas que habitan allí. 

No es la primera vez que Ratuschny compra edificios ocupados: el último fue el Hotel Panamá, donde desalojaron a 23 familias. A partir de ese momento, los vecinos del lugar "empezaron a ser hostigados y comenzó el juicio para desalojarlos", contaron a Nueva Ciudad integrantes de organizaciones sociales y políticas de la Comuna 4.  

En el 2014, las familias conformaron la Cooperativa Papa Francisco para reclamar por el derecho a la vivienda y la aplicación de la Ley Nº 341 de Cooperativas de Vivienda.Este año, finalmente, el Juzgado dispuso que se concrete el desalojo de la Casa sin que se haya ofrecido una solución habitacional para las 350 personas que viven allí viven, de las cuales un 6% posee algún tipo de discapacidad o enfermedad crónica, y 131 son niños/as -que se encuentran escolarizados/as en establecimientos de la zona-. 

El lugar es, además, un símbolo de la organización popular y feminista. Los vecinos, nucleados en delegadas por piso -todas mujeres-, se organizaron para hacer valer su derecho. Piden que se les dé la posibilidad de comprar el inmueble, aunque, según confirmaron, hasta el momento el Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC) no dio "ninguna respuesta". 

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