COMUNA 15

Historia de La Paternal judía

Entrevistamos a Ezequiel Semo, vecino e investigador que nos contó sobre la historia del judaísmo en el barrio de La Paternal.


Ezequiel Semo es vecino, artista visual, bibliotecario y defensor de la estación La Paternal del ferrocarril San Martín, desde hace tiempo desarrolla una investigación sobre lo que él llama “La Paternal Judía”, que consiste en la búsqueda de los habitantes judíos y su relación con el barrio. Desmitificando que los judíos solo viven y desarrollan su actividad comercial en Once y Villa Crespo.
                                               
Contanos cómo es tu relación con el judaísmo
Mi familia es de origen judío. Mi papá es judío sefaradí de Turquía y mi mamá es askenazi. Mis bisabuelos paternos hablaban judeo español, mis bisabuelos y abuelos maternos el idish. Mis hermanos y yo fuimos a la escuela Tel Aviv (Almirante F. J. Seguí 2130) en el jardín y primario. Mi papá, Eduardo, formó parte de la Comisión Directiva del colegio y mi mamá, Diana Appel solía estar en la organización de bingos y kermesses para recaudar fondos para la shule (escuela en idish). Nací, crecí y sigo eligiendo vivir en La Paternal. Si bien soy agnóstico, me casé con una mujer judía descendiente de sirios, voy al templo para Pésaj, Yom Kipur y Rosh Ashaná.  Me identifico como judío de La Paternal.
 
¿Cómo surgió la idea de esta investigación?
Soy bibliotecario del Instituto Judío de Investigaciones IWO, en el archivo encontré y encuentro mucha documentación sobre los inicios del barrio y la población de origen judío. “La Paternal Judía” es la relación entre la historia oral, los objetos y la arquitectura. No es cierto que los judíos que llegaron a la Ciudad de Buenos Aires solo se encuentren en el Once o Villa Crespo. En La Paternal hubo numerosas escuelas y templos, aún se puede observar la presencia en los comercios de la avenida San Martín que tienen la mezuzá (los rollos de pergamino con secciones de la Torá) o cuando son las fiestas muchos locales cierran.
 
¿Cuál es el origen de la población judía en La Paternal?
En La Paternal la población judía tiene un origen homogéneo. En 1904 se inaugura la estación ferroviaria La Paternal y con ello llegan los servicios públicos, el alumbrado, el agua corriente, las cloacas, el adoquinado de las calles. Los israelitas se instalaron en el barrio porque era más barata la vida que en Villa Crespo u Once. En 1900 ya existía el hospital israelita EZRAH en Villa Santa Rita. La vida judía en La Paternal, por los documentos que encontré, aparece en la década del 20.
La Paternal antes era más grande, abarcaba Villa Mitre, Villa Sahores, Bella Vista, hasta que en los 70 se redujo. 
 
¿Cómo fue el origen de las escuelas del barrio? 
El origen de la educación judía en el país se da a partir de 1891 cuando se establece en Buenos Aires el Talmud Tora de la Asociación Poalei Tzedek. Además, había jeiders (aula en idish), que eran pequeñas escuelas tradicionales donde concurrían chicos de distintas edades en el que les enseñaba un melamed (maestros tradicionales que por lo general no tenían formación pedagógica). El melamed enseñaba a los niños a memorizar rezos, leer y escribir idish y hebreo. 
En la educación judía hay un antes y un después desde la creación del Estado de Israel, cuando se empiezan a formar instituciones racionalistas, son las escuelas complementarias que enseñan historia judía, filosofía judía, religión, idioma, materias que no tienen tanto que ver con lo religioso tradicional sino con lo que acompaña el sionismo político y con la identificación judía en la cultura y las artes. Luego estas escuelas se van haciendo integrales, a la mañana se estudian materias como en cualquier colegio y a la tarde materias judías.
En 1927 se funda la Sociedad Israelita de Educación Bella Vista, en Nicasio Oroño 1669. En los años 30 se abre un jeider en la calle Médanos 1315 (hoy Juan Agustín García), que en 1939 se convierte en la Escuela Israelita Hebrea de La Paternal, en 1947 cambia su nombre a Tel Aviv N° 1. Este año cumple su 80 aniversario.
La institución fundada en 1927 se transforma en la Escuela Herzlia que cerró en 1996, sus alumnos continuaron las clases en la Escuela Tel Aviv de la calle Almirante F. J. Seguí 2130.
La escuela laica y jardín de infantes Dr. Jaim Zhitlovzky, fue fundada el 1° de marzo de 1940, comienza a construir su edificio propio en la calle Camarones 2551 en 1944, cierra sus puertas en 1991.
En 1953 se inaugura la Escuela J. N. Bialik de Villa Sahores, ubicada en J. A. García 2250, que cerró a mediados de los ’70. En frente estaba su jardín de infantes,  llamado Simón Lichtenstein, en homenaje a un gran benefactor. El Tel Aviv N° 2, de Manuel A. Rodríguez 2363, cerró en 1960.
 
¿Por qué hubo tantas escuelas judías en el barrio?
Hay un chiste que dice: “dos judíos, tres sinagogas o dos judíos, tres opiniones”, la diversidad de escuelas judías es el resultado de la falta de cohesión ideológica, cada inmigrante viajaba con sus ideas políticas, por eso existen los colegios Bilik, los Tel Aviv, los Sholem Aleijem. Eran redes de escuelas, con origen judío, pero con distintas inclinaciones judías. Había escuelas izquierdistas como la Zhitlovsky, otras sionistas como la Herzlia.
 
¿Cuáles eran y son los templos del barrio?
La escuela Herzlia, Tel Aviv Central y Bialik de Villa Sahores, tenían sus templos. Además estaba el tempo de Beláustegui 878 (y Cucha Cucha) que ahora es una ruina. En 1988 cerró sus puertas y hoy está totalmente abandonado, hubo un incendio y solo quedó la pared del frente conservando aun  la estrella de David.  Son instituciones pilares que formaban la vida judía de La Paternal. 
 
Hubo un proyecto para construir un cementerio judío en la zona
En 1894 se funda Jevra Kedushá (hoy AMIA), esta institución se formó para poder dar entierro y ayuda a los judíos que residían en la ciudad de Buenos Aires. Entre 1872 y 1892 se enterraba en el Cementerio de los Disidentes (hoy plaza 1° de Mayo, ubicada en Hipólito Yrigoyen y Pichincha); de 1892 a 1900 en el Cementerio de los Disidentes en Chacarita y entre 1900 y 1910 en el camposanto del Sud (Flores). Luego en los Cementerio de los Impuros, inaugurado en 1900, y en el Marroquí, ambos de Avellaneda.  Desde 1910 se entierra en los cementerios de Liniers y Ciudadela.
En 1921, Jevra Kedushá solicitó a la municipalidad permiso para construir un cementerio en la Ciudad de Buenos Aires. La obra comenzó en 1923 en lo que hoy es la sede social del Club Argentinos Juniors, en Punta Arenas 1271.
En 1925, un edicto municipal prohíbe la construcción y entierro en cementerios privados dentro de la Ciudad de Buenos Aires, por lo que el proyecto quedó trunco, solo se conserva el frente realizado por el arquitecto Brguinsky y el constructor Gasco. Según el mito popular solo se llegaron a realizar dos inhumaciones.
 
¿Qué otras instituciones judías hubo en el barrio?
En marzo de 1934 nació la Biblioteca Popular Israelita de La Paternal, en César Díaz 1537. En 1947 se fundó el Hogar Cultural Sholem Aleijem, en Maturín 2455. Centros políticos juveniles sionistas como el BETAR en la calle Espinosa, el Movimiento Juvenil Sionista Hashomer Hatzair en César Díaz 1441 o el Centro Juvenil Sionista Dr. Teodoro Herzl en Donato Álvarez 2141. El Círculo Israelita de La Paternal, en Donato Álvarez 1545.
En la sala del Cine Teatro Taricco se presentó teatro en idish. En 1945 se inaugura la Liga Israelita Contra la Tuberculosis (hoy CeSAC N° 22) en Fragata Sarmiento 2152. También hubo cooperativas de crédito como Primavera en la calle Seguí.
Estas instituciones, formaban un importante entramado que ayudaba a que las familias se instalen acá, como poner un negocio, acceder a la vivienda o daban créditos. Eran las que mantenían a las escuelas.
 
¿Qué tipo de comercios se instalaron en la zona?
Había muchos judíos talleristas. Como textiles, metalúrgicos, carpinteros, cartonerías, cepilleros entre otros. Estaba la fábrica de guantes de Tolchinsky o la de perchas de madera  de Elías León Berstowicki. En Espinosa 2263 funcionó la fábrica de mocasines “Espinosa” de Israel Goldsztein. El zapatero Moishe Nicberg que quedaba en General M. Rodríguez 1642. La fábrica Stein de Cucha Cucha 2151.
En Camarones 1511 estaba la imprenta Vienesa que abrió en 1942. Sus dueños eran Justo Betzer e Ignacio Schapshuk. Ahí se imprimía en español, idish y hebreo. Hacían los boletines, planillas y papelería para las escuelas israelitas. También imprimían tarjetas de casamiento y de salutación para las fiestas de año nuevo judío.
Había sastres y confeccionistas como la fábrica de pantalones de los hermanos Cukier en Paysandú 1946, hoy es atendida por Luis Cukier. Peleteros como Elías León Lewinsky en Cucha Cucha 2691. La sedería Astral del “Turco” Salem en Camarones y avenida San Martín. La ferretería  Julio y Dora del matrimonio Peker, desde 1950 en la esquina de San Martín y Álvarez Jonte.
También muchas mueblerías como Aufgang Hermanos de la calle 12 de Octubre 1831, vendían sofás camas con elásticos. En esta fábrica funcionó, como segunda sede,  la Biblioteca Popular Israelita de La Paternal. Otra gran fábrica fue la de sillones y muebles Stein, en Cucha Cucha 2153, que funcionó hasta el año 2016. Tapicerías como M. Wolinsky, en Cesar Díaz 1562.
No podemos dejar de mencionar a  la Unión de Aceiteros Minoristas que se fundó el 2 de mayo de 1934 y su local  en la calle Zapaleri 1585, creo que ahora es Añasco.
 
¿Había locales dedicados a la gastronomía?
Sí, había almacenes donde se podían comprar pletzalej, embutidos kosher, pastrón, pepinillos. En el mercado de Paysandú y Cucha Cucha había un puesto de pollos kosher de María y Zoraj Schuchner y la carnicería kosher de Hershl Rubinfeld. Además, La Paternal era una zona vitivinícola y estaba la bodega que hacía vino kosher marca Branch.
En 1975 los hermanos Zalatnick mudan la panificadora Palermo, de ese barrio a Terrero y Juan B. Justo, hoy es atendida por sus nietos y siguen haciendo el famoso farfalej.
 
Se fue formando una comunidad
Yo a esto lo llamo redes sociales, en el sentido de redes de contención al igual que lo que pasaba con otros inmigrantes, que ayudaban a esa primera generación de judíos que vino al país. Las escuelas, los templos, la Liga Israelita, eran lugares donde la gente podía reproducir las formas de vida milenarias que tenían.
El desarrollo de la vida judía tiene su punto más alto en la década del 50, como en casi toda la Ciudad. Después va decayendo lentamente, esto tiene que ver con la creación del Estado de Israel, muchos judíos de La Paternal migraron. A partir de 1960, se da un cambio paradigmático en la educación judía. Los establecimientos educativos pasan a tomar el idioma del Estado de Israel y el hebreo e idish quedan solo como una materia.
En los 90 se empobrece la clase media y muchos judíos migraron a Israel. En los 2000 cierran muchos colegios judíos, algunos se unifican. La gente empezó a preferir las escuelas privadas bilingües con inglés y ya no tanto a las judías. El colegio Tel Aviv hoy, con sus primeros ochenta alos, es un emblema de la resistencia de la judeidad de La Paternal, siendo la única escuela primaria hebrea que queda en el barrio.
 
¿Cómo es la actualidad del barrio?
Podríamos nombrar la transformación de la Liga en centro de salud; la escuela Janusz Korczak de  la Tres Arroyos 752, ahora es un edificio privado; la escuela Herzlia solo funciona como templo y se dan algunos cursos en donde funcionaba la escuela; el Zhitlovsky ahora es un geriátrico. La única escuela que queda es la Tel Aviv Central.  Hubo una vida muy intensa en el barrio.
 


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