LEGISLATURA

Entre gritos de repudio, se aprobaron los nuevos códigos de Edificación y Urbanístico

Los cánticos en contra de los nuevos códigos se escucharon durante toda la sesión. En su discurso de cierre, la oficialista Roldán Méndez se sacó contra quienes la criticaban. Una vez más, el bloque de Vamos Juntos sancionó sólo con sus votos, sin aliados.



Tras alrededor de tres horas de debate, el oficialismo logró la aprobación de los nuevos códigos Urbanístico y de Edificación. Vecinos y militantes presentes en el recinto expresaron su repudio durante toda la sesión, signada por los pedidos de silencio y amenazas de desalojo por parte del presidente Francisco Quintana.

“Votan solos, los fachos votan solos”, gritaban los presentes cuando las medidas se aprobaron, sólo con los votos del oficialismo, con 34 a favor sobre 57.

“¡Silencio, silencio! ¡Pido silencio al público si quieren presenciar la sesión!”. El debate por los nuevos códigos Urbanístico y de Edificación comenzó en la Legislatura pasadas las 13.30. La apertura y el cierre estuvieron a cargo de Victoria Roldán Méndez, de Vamos Juntos. “Consideramos que este es el camino correcto y es el mejor código para adaptar a la ciudad a los desafíos del futuro”, destacó la oficialista, entre constantes manifestaciones de rechazo desde el público. “El tratamiento del tema ha tenido las suficientes reuniones de comisión para que todos los vecinos pudieran expresarse, ¡silencio!”, exclamó Quintana durante la presentación de la diputada, tanto en la apertura como en el cierre del debate.

Roldán Méndez resaltó el nivel de participación y modificaciones que se hicieron durante el debate, algo que indignó aún más a los vecinos presentes. “Tomamos en consideración todas las propuestas que nos hicieron llegar los vecinos y también diputados de distintos bloques. La recepción sin dudas que fue amplia. Como consecuencia de estos canales de participación se incorporaron numerosos cambios. Agradezco a esos vecinos que se hicieron presentes en esas cuatro jornadas largas (audiencias públicas) en la Legislatura”, dijo, mientras los gritos de protesta seguían.

“Se hace muy difícil”, se quejó Roldán Méndez durante el discurso de cierre, mientras Quintana le expresaba pedidos de disculpas. “Cuando uno dialoga uno a veces llega a un consenso y a veces no”, argumentó la legisladora macrista para justificar que el proyecto de nuevos códigos avance pese al rechazo.

“Yo no miento, y para eso tenemos versiones taquigráficas que registran todo”, planteó ante los cánticos. “No nos van a decir ladrones a ninguno de nosotros cuando los que se robaron todo fueron ellos!”, gritó exasperada la diputada, al tiempo que crecían los gritos en su contra.

“Esto está al servicio de los desarrolladores inmobiliarios”, comenzó su intervención Fernando Vilardo, de Autodeterminación y Libertad. Como los gritos seguían, Quintana volvió a interceder y la tensión fue en aumento: “Ante el próximo insulto, voy a pedir desalojar. Si quieren presenciar la sesión, les pido que lo hagan en silencio y sin faltarle el respeto a ningún diputado”, advirtió.

Vilardo continuó cuestionando que “las audiencias públicas son una gran puesta en escena. La mayoría está en contra del proyecto y se avanza sin embargo para llegar a esta segunda lectura. Y nos encontramos con estas vallas sistemáticas que separan a las instituciones del conjunto de la población”.

También contra el proyecto se manifestó Gabriel Solano, del FIT, quien advirtió que “se está rematando la Ciudad de Buenos Aires a favor del capital inmobiliario” y que “es falso que este proyecto apunte a que el trabajador de la Ciudad viva en la Ciudad”. Asimismo el socialista Roy Cortina apuntó que "Va a empeorar la calidad de vida en la ciudad con este código".

Juan Nosiglia, por su parte, anticipó la votación en contra del bloque de Evolución, pese a la abstención ante la primera lectura. "Para Evolución, el Código Urbanístico debería ser un denominador común entre las fuerzas de esta Legislatura y representar consensos profundos porque se trata del futuro de la Ciudad, no puede ser el producto de una mayoría circunstancial y forzada", dijo el legislador radical.

María Rosa Muiños, del Bloque Peronista, se manifestó en contra de la medida igual que el socialista Roy Cortina. Desde Unidad Ciudadana, Javier Andrade preguntó  “¿cómo hicieron para encarar una tarea de esta importancia sin un verdadero diagnóstico de la ciudad existente?”. Y cuestionó que las audiencias públicas sean en horarios laborables y en días hábiles, cercenando la participación. Criticó además que a los primeros que convocaron desde el oficialismo es a los desarrolladores, como un “consejo de abuelos” que saben mucho. “Es una ciudad para que el que la quiere vivir, que la pague. Ese sería el concepto”, advirtió.

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