VIOLENCIA INSTITUCIONAL

“Juan Pablo por Ivonne”: fanzines en verso como antídoto contra la Doctrina Chocobar

La mamá del joven fusilado por el policía Luis Chocobar contó la historia de su hijo ante un artista, Dani Zelko. Él tomó nota. La respiración de ella marcó el ritmo de los versos. La publicación circula de forma gratuita. “Ojalá que a muchos los ayude a pensar”.

por Luciana Rosende

Foto: Lucía Barrera Oro / ANCCOM


El encuentro fue en la cocina de Ivonne Kukoc. Una casa de chapa en La Boca. Sentada a un lado de la mesa, la mamá de Juan Pablo Kukoc empezó a hablar. Del otro lado, papel y lapicera en mano, Dani Zelko tomaba nota. No había un grabador. Las pausas de la respiración de ella marcaban el salto de los versos. Y así, en una sola cita que fue catarsis y manuscrito, se gestó “Juan Pablo por Ivonne”, el libro que narra la historia del joven asesinado por el policía Luis Chocobar, felicitado por el presidente Mauricio Macri y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, procesado por homicidio agravado, pero libre y de vuelta en actividad.

Zelko es artista. Tiene 28 años y vive en Paternal. Pero una propuesta del espacio PROA21 lo condujo a las calles boquenses. Allí se topó con la historia de Ivonne: la mamá de Juan Pablo, el joven asesinado por la espalda por el policía Chocobar, tras el asalto y apuñalamiento de un turista que, se probó luego, fue obra del amigo de Juan Pablo.

“Me invitaron a hacer algo y yo decidí que en un contexto así, en un barrio con un nivel de gentrificación y de violencia institucional como La Boca, quería usar los recursos para generar algo con el barrio. Entonces empecé a caminar el barrio, me encontré con militantes y vecinos. En un momento surgió el caso de Ivonne, me pasaron su teléfono. Yo ya conocía el caso. Le conté el plan, le encantó, pero fue un poco difícil encontrarnos”, cuenta Zelko, en diálogo con Nueva Ciudad.

Hasta que hubo un día que resultó clave: “Fue hace unos 20 días, cuando Bullrich fue a lo de Chocobar a visitarlo y salió en los diarios de vuelta. Le mandé un audio que decía ‘si Bullrich redobla su compromiso con Chocobar, yo redoblo mi compromiso con vos. Hagamos el doble de libros’. Me dijo ‘bueno, vení a las tres’. Eran como la una y cuarto. Dejé lo que estaba haciendo, me fui a la casa y lo hicimos. Fue en la casa de ella, una casa de chapa en La Boca, en la mesa de la cocina”.

Los tiempos felices en Salta. La pobreza. Juan Pablo y su sueño de jugar al fútbol. La violación de su hermana y una herida que lo transformó para siempre. La mudanza a Buenos Aires en medio de la tristeza. La muerte de la abuela. Las drogas y el alcohol. Los amigos. El primer amor. La calle.

“Lo tuve
fue mi primer varón
uno de mis grandes sueños
quería que sea futbolista
hincha de river
bien negrito y con rulos
y así salió
el premio más grande
mi hijo
jugaba”


El libro “Juan Pablo por Ivonne” forma parte de un proyecto que Zelko comenzó hace años: Reunión. En distintos puntos de América, se reunió con personas –“de entre cinco y 70 años, de muchos países”- y las escuchó contar sus historias. Nunca grabó, siempre escribió. Después, tipeó los relatos en verso según las pausas que dictaba la cadencia de cada respiración. Los volcó en papel con su “mochila-imprenta” –una mochila con impresora- y los presentó en rondas de nueve sillas entre los vecinos, para que el autor de los relatos leyera y distribuyera a su antojo.

“Una vez que tuve el relato de Ivonne me pareció que era tal el nivel de violencias y de coyunturas que se podían desprender de ese relato… y tengo la sensación de que no estamos pudiendo pensar mucho y conversar mucho sobre las cosas que están pasando. Nos indignamos, nos enojamos, pero no estamos pudiendo producir mucho pensamiento. Entonces invité a personas que se especializan en distintas disciplinas que tienen que ver con el relato, a que hagamos lo mismo: que nos encontremos, que me hablen sobre este tipo de problemas, de prejuicios, de coyunturas, y lo fui escribiendo. Esos son los textos que están después. Para tratar de ayudarnos a pensar”, cuenta Zelko sobre los testimonios que acompañan el de Ivonne, al final del libro: de la abogada Ileana Arduino, experta en seguridad y políticas de género; de las referentes de Ni Una Menos Luci Cavallero y Vero Gago; del colectivo Juguetes Perdidos, entre otros.

“La idea es que se difunda lo más posible porque nos sirve para pensar muchos de los problemas que tenemos hoy en general. Los prejuicios y violencias que se desprenden de este relato son atroces”, remarca Zelko. Y describe que, desde que se publicó la obra, “Ivonne cambió mucho. Ella no iba a marchas. No se juntaba con otras mamás del gatillo fácil porque no podía ver el dolor de otra mamá. Con esta fe que yo tengo de que tener un libro político con tu voz es un hecho político impresionante, ahora –no quiero decir que es por esto- desde que nos encontramos fue a su primera marcha, la semana que viene inaugura un merendero en La Boca con la mamá de Nehuén Rodríguez y de Lucas Cabello, está empezando a dar charlas. El libro fue la primera vez que contó la violación de su hija, o sea que hay un ímpetu de su parte de tomar la voz fuerte y de activar redes y luchas y usar el relato para eso. A mí me cambió la vida y ella le cambió la vida y ojalá que a muchos los ayude a pensar”.

“Mi hijo ya está muerto
pero la historia sigue
esta historia siempre va a seguir
yo estoy viviendo la vida muerta
o no sé cómo decirte
estoy viviendo una vida que no existe
ya nos mataron
tratamos de salir adelante pero cada vez es más difícil
porque cada vez nos damos más cuenta
de que Pablo no va a venir
que Pablo no va a estar más”


Ivonne dice que está contenta y triste a la vez. Que con el libro “se van las lágrimas”, pero que está “encantada”. Porque “tener un libro es como tenerlo siempre presente”. Antes de ver su relato volcado en palabras e impreso, Ivonne no participaba de marchas. Después, algo cambió. El último 27 de agosto marchó contra el gatillo fácil. Vio su caso fundido entre cientos.

“Juan Pablo decía que los policías se abusaban de los chicos en la calle y los mataban como animales. Él vio amigos que murieron así o sufrieron golpes, amenazas, torturas. Siempre decía que no tenía que haber policías no corruptos, que como podía ser que todos supieran dónde se vendía droga menos los policías. Nos daba una clase, siendo tan chico. Y yo como mamá siempre metida adentro de cuatro paredes, trabajado, fuera del alcance de la vida real. Nunca pisaba la tierra, vivía en mi mundo –cuenta a este medio- Y el día que estuve en la marcha puse los pies en la tierra y dije ‘tanta gente, tanto sufrimiento’. No podía creer tanta cantidad de madres que sufren por lo mismo. Fue el 27 de agosto. Fue mi primera marcha. Ahí dije ‘dónde estamos viviendo, dónde estamos parados’. Antes lo veía por la tele, ahora me está pasando a mí, le pasó a mucha gente”.

“Pablo siempre me contaba ‘mamá, no podés salir ni al corso que ya viene la Policía y te pega con barrotes, te corre’. Yo le decía ‘capaz hiciste algo, los insultaste’. Y me decía ‘no, mamá’. Siempre la represión era porque son chicos del barrio, son chicos pobres. Nunca quise entender. Y ahora que lo estoy viviendo, ya entendí lo que quería decir mi hijo. Lo que era la calle, lo que eran los policías”, habla Ivonne.

Como el libro que Zelko imprimió con la voz de Ivonne se distribuye gratuitamente y circula también en PDF, ella se lo pudo enviar a sus familiares en Salta. A la distancia compartieron lágrimas y recuerdos por Juan Pablo. El modo en que “hacía renegar y hacía reír”. La mamá del joven fusilado por la espalda por Chocobar aceptó la propuesta del artista porque “él no lo ve como un delincuente sino como un chico que quería vivir. Como muchos chicos que querían vivir y les cortaron el sueño, no sólo a ellos sino también a las familias. No sólo mataron a Pablo sino que mataron a toda mi familia. Nunca va a volver a ser la misma. Siempre hay un vacío”.

“Yo al presidente
o a esta señora
lo único que les pediría
es que escuchen
que me escuchen
yo también tengo una verdad
yo también tengo una historia”


El fanzine y la versión extendida –el libro con testimonios de especialistas- ya circulan en papel y en forma virtual, de forma gratuita y por redes de contactos, amigos y militancias. Pero además, el próximo lunes 17 a las 18 se presentará oficialmente “Juan Pablo por Ivonne. Contrarrelato de la Doctrina Chocobar”. Será también la inauguración de un merendero en Palos y Pinzón, en La Boca. Junto a Roxana Cainzos y Carolina Vila, mamás respectivamente de Nehuén Rodríguez, víctima del atropello fatal de un policía, y de Lucas Caballero, baleado y cuadripléjico por culpa de otro agente. El merendero ya tiene nombre: “Madres en lucha”.

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