JUDICIALES

Doctrina Chocobar: procesaron a un policía de la Ciudad que mató por la espalda a un delincuente

Dos asaltantes intentaron robarle el celular a un oficial. Uno escapó. El otro recibió un tiro en la nuca que lo mató. La jueza Palmaghini consideró que el agente debería haber neutralizado la situación sin matar. Lo procesó por “homicidio simple cometido con exceso en la legítima defensa”.



El caso tiene muchas similitudes con el de Luis Chocobar, el uniformado que mató a un presunto delincuente cuando huía y terminó procesado, tras ser felicitado por el propio presidente Mauricio Macri. Con menos visibilidad mediática, un hecho semejante ocurrió el 30 de abril, cuando el agente de la Policía de la Ciudad Rubén Jesús Ortega mató de un balazo en la nuca a una de las dos personas que quiso robarle su celular, cuchillo en mano. El oficial fue procesado por “homicidio simple cometido con exceso en la legítima defensa”.

Según consignó el periodista Néstor Espósito en el diario cooperativo Tiempo Argentino, la jueza de instrucción Fabiana Palmaghini consideró que “se acreditó en autos la preexistencia de una situación objetiva de justificación, en la que Ortega no pudo emplear otro medio más eficaz para proteger su propia vida”. No obstante, la magistrada señaló que un policía debe estar entrenado para neutralizar la situación sin matar. Además, el disparo ingresó de atrás hacia adelante: cuando el asaltante le estaba dando la espalda, en presunta situación de fuga.

“Rivera (el otro asaltante) efectivamente se dio la fuga corriendo -siendo finalmente aprehendido por personal policial- y que el disparo que dio muerte a Viveros ingresó por la zona cervical, es decir, por detrás, lo que permite inferir, para esta instancia y frente a los elementos con los que cuenta la pesquisa, que estaba emprendiendo la fuga”, reflexionó Palmaghini.

El hecho ocurrió el 30 de abril último, alrededor de las 04.55, en un vagón de la línea de trenes Belgrano Norte que se dirigía hacia la estación de Retiro. El presunto asaltante, Marcelo Ariel Viveros, y un acompañante, Pablo Rivero, de nacionalidad paraguaya, intentaron robarle el teléfono al policía, quien iba hacia su trabajo en la División subte de la Policía de la Ciudad.

Ortega fue procesado y embargado por 150 mil pesos, pero está en libertad. En cambio, Rivera fue procesado por “tentativa de robo con arma” –una figura más leve que el homicidio-, embargado por diez mil pesos y encarcelado con prisión preventiva.

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