URBANISMO

Empieza a regir el límite a las torres en la Ciudad y ya hay quejas de empresarios

El Gobierno porteño decidió limitar la aprobación de edificios de más de 12 pisos, hasta que se vote en la Legislatura el nuevo Código Urbanístico. Inversores y desarrolladores inmobiliarios cuestionaron la medida.



El Gobierno de la Ciudad decidió suspender los permisos de obra a edificios de más de 12 pisos en “barrios bajos”, hasta que la Legislatura porteña resuelva sobre el nuevo Código Urbanístico, que ingresó hoy al recinto. En tanto, inversores y desarrolladores inmobiliarios ya manifestaron sus quejas por las posibles restricciones que podrían sufrir a la hora de idear un proyecto.

El decreto se hará oficial por estas horas, y regirá durante lo que dure el debate del nuevo Código en la Legislatura. "Queremos evitar una corrida de presentaciones de proyectos que van en contra del espíritu del nuevo Código, que es básicamente defender y proteger las identidades de los barrios", explicaron a Clarín desde el Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte porteño.

No obstante, desde el área aclararon que esta suspensión de carácter temporal afecta exclusivamente a las construcciones que toman varias parcelas de terreno y se unifican, rompiendo con la altura general del barrio y con el ancho de sus calles. En cambio, no tendrá impacto sobre las autorizaciones para edificios, casas u otro tipo de construcciones que respeten las alturas previstas.

Por su parte, la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV) manifestó su oposición a las limitaciones en construcción en altura propuestas en el proyecto de modificación del Código Urbanístico de la Ciudad.

"Los desarrolladores de la AEV, que queremos una ciudad moderna, nos oponemos a esta modificación al código urbanístico que se impulsa. Cabe aclarar que el resto de los cambios, más allá de las restricciones a la altura, son en general correctos, y los apoyamos. Pero no éste, que en esencia se opone al crecimiento de la construcción", señaló la entidad.

La AEV sostuvo que "el proyecto de nuevo Código Urbanístico, que el Ejecutivo de la Ciudad de Buenos Aires está elevando a la Legislatura, al enarbolar la bandera anti-torres y al restringir fuertemente las alturas, en esencia lo que hace es oponerse a que se construya". Según la entidad, "menos altura es sinónimo de menos metros por parcela, aunque el Gobierno argumente lo contrario en los fundamentos de su proyecto".

Indicaron que "también preocupa el anunciado decreto, que detiene los trámites de aprobación de planos por 180 días. Sus alcances son limitados, afortunadamente, pero hay que reconocer que a nuestros inversores, todo esto, en última instancia, les genera incertidumbre, postergando la reactivación económica que tanto necesita el país".

En tanto, desde el Observatorio del Derecho a la Ciudad cuestionaron que “en los hechos la única preocupación del Poder Ejecutivo es cuánto se puede construir en cada parcela, es decir, el aumento de la capacidad constructiva de los inmuebles para hacer negocios. Desatiende en absoluto todas las relaciones sociales, económicas, culturales y ambientales que deberían ser consideradas por el nuevo Código Urbanístico”.

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