La primera Feria del Libro de Oportunidad desembarcó en Avenida de Mayo

Con más de 80 stands a cielo abierto y entrada gratuita, la propuesta organizada por la Ciudad y la Fundación El Libro superó las expectativas de los libreros durante su jornada inaugural, combinando saldos editoriales a precios accesibles con charlas, música y un paseo por uno de los rincones más emblemáticos del microcentro porteño.



La literatura volvió a ganar la calle. Durante el sábado, la Avenida de Mayo se transformó en un pasillo de libros y lectores con la primera edición de la Feria de Oportunidad a Cielo Abierto, un evento que se extenderá hasta el domingo entre las calles Salta y San José, en el horario de 11 a 19, con acceso libre y gratuito . La convocatoria, impulsada por el Ministerio de Desarrollo Económico de la Ciudad de Buenos Aires junto a la Fundación El Libro, reunió a editoriales, librerías y distribuidores que ofrecieron títulos discontinuados, ejemplares fuera de circulación y saldos de catálogo a valores promocionales .

El sol que acompañó la jornada y la posibilidad de encontrar ejemplares a bajo costo fueron los grandes protagonistas de la mañana y la tarde del sábado. Lejos de la formalidad de los salones tradicionales, la feria propuso una experiencia distinta: recorrer mesas repletas de libros bajo la arquitectura histórica de la avenida, detenerse en el escenario central frente al Palacio Barolo o simplemente hojear un volumen mientras se camina. Los libreros consultados coincidieron en que la respuesta del público fue inmediata, incluso antes del horario oficial de apertura. Martín Duarte, del stand de Ediciones Colihue, señaló que la concurrencia superó las previsiones y que los géneros más demandados fueron los infantiles, los libros de política e historia, además de una colección de clásicos que se vendió con fluidez .

La propuesta no se limitó a la venta. Sobre el escenario central se sucedieron conversaciones con autores y periodistas sobre literatura, cultura y actualidad, mientras que los comercios gastronómicos de la zona se sumaron con descuentos para quienes recorrieran la feria. Entre los expositores confirmados se encontraron grandes sellos como Cúspide, El Ateneo, Planeta y Colihue, junto a librerías independientes y distribuidores que encontraron en esta modalidad un canal directo para dar salida a fondos de catálogo que ya no circulan en las mesas de novedades .

Una de las estrategias que llamó la atención en los stands fue la propuesta de “Cita a ciegas”, implementada por los libreros de El Aleph: libros envueltos en papel madera con apenas unas pistas sobre su contenido, a un precio fijo accesible. La iniciativa, pensada para incentivar la compra y generar intriga, se convirtió en uno de los títulos más vendidos de la jornada según confiaron desde ese puesto . A pocos metros, una abuela y su nieta disputaban una partida de ajedrez en una de las mesas dispuestas para el descanso, mientras familias y jóvenes se acercaban a curiosear entre las pilas de ejemplares.

El perfil del público fue variado. Vecinos de la zona, turistas y lectores llegados desde distintos puntos del conurbano recorrieron los stands con bolsas que se iban llenando. Marcela Schroeder, proveniente de San Martín, contó que se enteró del evento por redes sociales y destacó la importancia de este tipo de ferias para que los chicos se desconecten de las pantallas y se acerquen a la lectura . Una joven venezolana radicada en Buenos Aires desde hace cuatro años celebró la posibilidad de recorrer una feria abierta, sin la sensación de encierro que a veces generan los predios tradicionales, y se llevó un ejemplar de misterio .

Para los organizadores, el objetivo excede la venta puntual. Hernán Lombardi, ministro de Desarrollo Económico porteño, había anticipado que la iniciativa buscaba acompañar a un sector clave de la industria cultural local y poner en valor la avenida como un espacio de encuentro entre la cultura y el movimiento comercial . Christian Rainone, presidente de la Fundación El Libro, había subrayado que la feria apunta a generar un nuevo punto de contacto entre el lector y el libro, ofreciendo una segunda oportunidad tanto para el catálogo de los editores como para el bolsillo del público .

La feria continuará este domingo con una programación que incluye charlas sobre la vigencia de la novela romántica, el vínculo entre el cerebro y la lectura, y un recorrido por el rastro de Borges en sus libros. El cierre musical estará a cargo de Los Clappers, mientras los libreros esperan repetir el buen rendimiento de ventas de la primera jornada y consolidar una cita que, por su formato descontracturado y sus precios, parece haber llegado para quedarse en el calendario cultural de la ciudad .

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