El escultor Alejandro Marmo respondió con ironía a García Moritán tras su pedido de retirar la imagen de Evita de la 9 de Julio

El artista replicó el proyecto del exlegislador porteño con una imagen generada por inteligencia artificial que retrata al dirigente en el emblemático edificio. La iniciativa legislativa busca reemplazar una de las dos representaciones de Eva Perón por una figura monumental de Lionel Messi.



La disputa por las imágenes de Eva Perón que dominan las fachadas del antiguo Edificio del Ministerio de Obras Públicas, sobre la avenida 9 de Julio, sumó un nuevo capítulo esta semana. El escultor Alejandro Marmo, autor de las obras que retratan a la “Abanderada de los Humildes” en acero, respondió con una provocación digital al proyecto de ley que Roberto García Moritán presentó para retirar una de las efigies y colocar en su lugar una representación monumental de Lionel Messi.

Marmo publicó en sus redes sociales una imagen generada con inteligencia artificial en la que el rostro de García Moritán aparece retratado en el edificio, acompañada de una frase irónica que remite al célebre concepto de Andy Warhol sobre los quince minutos de fama. El gesto del artista no solo funcionó como una réplica estética al planteo del exlegislador porteño, sino que también reinstaló el debate sobre el valor simbólico y patrimonial de las obras emplazadas en uno de los inmuebles más reconocibles del centro porteño.

La propuesta de García Moritán, bautizada como “Homenaje permanente”, fue difundida en los días posteriores a la despedida de Messi de la Selección Argentina. El texto legislativo plantea una intervención artística sobre el edificio de Avenida 9 de Julio 1925, declarado Monumento Histórico Nacional por la Ley 25.582, y autoriza al Poder Ejecutivo a disponer el “retiro, relocalización o readecuación” de una de las imágenes de María Eva Duarte de Perón. La obra retirada, según aclara el proyecto, deberá ser conservada y el gobierno tendría un plazo de noventa días para determinar su destino.

No se trata de la primera incursión de García Moritán en la disputa por este edificio. En 2022, cuando se desempeñaba como legislador porteño por Republicanos Unidos, presentó un proyecto que iba mucho más allá: proponía directamente la demolición del inmueble para ampliar la avenida y mejorar el tránsito, con el argumento adicional de terminar con los cortes y piquetes en la zona. Aquella iniciativa generó una fuerte polémica y la entonces vocera presidencial, Gabriela Cerruti, lo acusó de haber “desbloqueado un nivel superior de gorilismo”. Ese mismo año también impulsó una campaña de recolección de firmas con el objetivo de reemplazar una de las Evitas por una figura de Messi, aunque la propuesta no prosperó.

Las imágenes que hoy generan controversia fueron inauguradas en 2011, durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, en el marco de la declaración de Eva Perón como “Mujer del Bicentenario” mediante el Decreto 329/2010. Los murales, realizados en acero y con dimensiones monumentales, ocupan las caras norte y sur del edificio. Según detalló oportunamente el propio Marmo, la obra que mira hacia el sur fue concebida como una “Eva de los humildes” que sonríe al barrio históricamente postergado, mientras que la del norte adopta una postura más combativa. En el rodete de esta última, el escultor incluyó un detalle casi imperceptible: el número 2025, que remite a la hora oficial del fallecimiento de Eva Perón, las 20:25 del 26 de julio de 1952.

El edificio que alberga las obras tiene una historia propia que excede la figura de Evita. Inaugurado en 1936 como sede del Ministerio de Obras Públicas, fue el primer rascacielos construido sobre la avenida 9 de Julio y funcionó durante décadas como una pieza central de la arquitectura porteña. En la actualidad aloja dependencias de las áreas de Desarrollo Humano y Salud de la Nación. Su declaración como Monumento Histórico Nacional en 2002 establece restricciones patrimoniales que cualquier intervención sobre sus fachadas debería contemplar.

El proyecto de García Moritán también prevé que la nueva representación de Messi sea seleccionada mediante un concurso público nacional, y habilita la posibilidad de financiar la obra con donaciones y aportes privados para evitar una erogación significativa del Tesoro. El texto sostiene en sus fundamentos que la figura del futbolista “trasciende diferencias partidarias y generacionales” y representa a la Argentina en el mundo.

Más allá de la suerte que corra la iniciativa en el Congreso, el cruce entre el escultor y el dirigente liberal ya dejó una certeza: la disputa por los símbolos emplazados en la 9 de Julio continúa generando tanto conversación pública como respuestas creativas desde el campo del arte.

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