El índice salarial le ganó a la inflación en julio, pero los privados en blanco siguen en rojo desde diciembre de 2023

El INDEC confirmó que los salarios subieron 2,8% en julio de 2026, por encima del IPC de 2,1%, pero los trabajadores privados registrados acumulan una pérdida de poder adquisitivo tanto en lo que va del año como desde el inicio de la gestión Milei.



El Índice de Salarios publicado por el INDEC registró en julio de 2026 un aumento del 2,8% mensual, frente al 2,1% que marcó el IPC en el mismo período. De esta manera, los ingresos formales superaron la evolución de los precios por segundo mes consecutivo. En el acumulado enero-julio, el índice general trepó 21,8%, logrando quedar por encima del 19,3% que registró el IPC en el mismo lapso. Sin embargo, esa foto general esconde una fractura interna que afecta directamente al corazón del mercado laboral formal.

A pesar de la victoria aritmética del promedio general, la desagregación de los datos revela un escenario adverso para el núcleo del mercado laboral: el sector privado registrado acumuló apenas un 17% de aumento en lo que va del año, una cifra que certifica una pérdida neta de poder adquisitivo frente al costo de vida.

Mientras los trabajadores formales quedaron rezagados, los números globales se sostuvieron por un salto en el sector público y un avance explosivo de los empleados informales. En términos reales interanuales, los salarios del sector privado registrado perdieron 3,1% de poder adquisitivo. En julio, el salario real del sector privado registrado creció por segundo mes consecutivo, aunque la recuperación todavía es modesta: apenas se interrumpió la caída del 3% en términos reales acumulada entre septiembre de 2025 y mayo de 2026.

Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA-Autónoma, evaluó que "el sector privado sigue estancado en los mismos niveles de febrero". El dato contextualiza la cautela con que analistas y gremios reciben las cifras mensuales positivas.

La perspectiva se vuelve más severa cuando se amplía el horizonte temporal al inicio de la gestión Milei. Desde Estudios Económicos de Banco Provincia señalaron que, pese al leve crecimiento real de julio, los salarios privados registrados se encuentran 3,4% por debajo de los niveles de noviembre de 2023.

Si se excluye diciembre de 2023, los salarios del sector privado habrían superado a la inflación por un 9% real acumulado; pero si se incluye ese mes —cuando el shock devaluatorio golpeó de lleno los ingresos— registran una pérdida del 3,6%, dejando al trabajador formal oscilando en la línea del empate. En el sector público la situación es considerablemente peor: desde noviembre de 2023, el salario testigo estatal perdió 32% de poder de compra , según el relevamiento del Observatorio del Salario de ATE-INDEC publicado esta semana.

Un informe de Paramétrica Consultores refleja el fuerte deterioro del ingreso disponible de los trabajadores registrados desde noviembre de 2023: al descontar el costo de los bienes y servicios esenciales, la pérdida alcanza al 19,9% entre los privados y trepa al 46,7% entre los empleados públicos.

Además, la estadística salarial no refleja los más de 240.000 puestos de trabajo que se perdieron en el sector privado durante este período según el SIPA. En ese marco, los datos de julio ofrecen una señal positiva pero insuficiente para revertir un deterioro acumulado a lo largo de casi tres años: la discusión no pasa ya por si los salarios recuperaron la inflación del último mes, sino por cuánto falta para reconstruir el poder adquisitivo que se evaporó en el arranque del actual modelo económico.

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