Caso Adorni

"No hubo enriquecimiento": la respuesta de Adorni a la Justicia y los casi USD 600 mil con bitcoin que guardó en el colchón

El ex jefe de Gabinete y ex vocero presidencial presentó un escrito de 78 páginas para responder las 20 inconsistencias patrimoniales detectadas por el fiscal Gerardo Pollicita. Sostuvo que los dólares en efectivo hallados en su domicilio provienen de la liquidación de criptomonedas compradas antes de asumir en el Gobierno.


El ex jefe de Gabinete Manuel Adorni presentó este lunes ante la Justicia federal la justificación de la evolución de su patrimonio, en el marco de la causa por presunto enriquecimiento ilícito que instruye el fiscal Gerardo Pollicita. A través de un escrito de 78 carillas, su defensa sostuvo que no existe "enriquecimiento apreciable alguno que no admita explicación" en el crecimiento de sus bienes entre el 10 de diciembre de 2023 y el 27 de junio de 2026, un período que coincide exactamente con su paso por la función pública durante la gestión de Javier Milei.

El escrito fue presentado por el abogado de Adorni, Matías Ledesma, apenas antes de que venciera la prórroga del plazo de 15 días hábiles que le había otorgado el juez federal Ariel Lijo, a cargo de la causa. Allí, la defensa del ex vocero presidencial respondió una por una las 20 inconsistencias patrimoniales detectadas por la fiscalía, con el argumento de que su evolución económica "encuentra sustento razonable y verificable en la prueba documental, contable y técnica" acompañada en la presentación.

El requerimiento judicial se había originado el 10 de agosto pasado, cuando Pollicita exigió a Adorni justificar inconsistencias patrimoniales por 43 millones de pesos y 400.000 dólares. Entre los puntos más sensibles que debía esclarecer figuran la compra de su casa en el country bonaerense Indio Cúa -adquirida a nombre de su esposa, Bettina Angeletti- y el origen de los fondos utilizados; el pago de 245.000 dólares en efectivo al contratista Matías Tabar por refacciones en esa propiedad; los montos abonados, también en efectivo y en dólares, por el amoblamiento de otra vivienda en el barrio porteño de Caballito; y el origen del dinero con que se adquirió ese departamento, ubicado en la calle Miró 550, en plena Ciudad de Buenos Aires.

La explicación central: casi 600 mil dólares en bitcoin

El eje de la defensa de Adorni pasa por el origen de los dólares en efectivo hallados en su poder. Según el escrito, esos fondos provienen de la liquidación de bitcoin realizada entre 2017 y 2018, es decir, varios años antes de que el hoy ex funcionario asumiera cargos en el Estado.

La presentación sostiene que ocho billeteras digitales le generaron 591.544,61 dólares, y que sus claves privadas fueron acreditadas mediante un acta notarial. "Se trata, en consecuencia, de un activo preexistente al ejercicio de la función pública", argumentó Ledesma, y agregó que esas direcciones registraron movimientos entre octubre de 2014 y septiembre de 2018, sin saldo remanente en la actualidad.

La defensa reconoció además que tanto la compra como la posterior liquidación de esas criptomonedas se realizaron mediante encuentros personales y pagos en efectivo, sin intervención de entidades financieras, y que una porción de ese dinero permaneció guardada fuera del circuito bancario, en el propio domicilio de Adorni y su esposa.

"Los dólares así percibidos fueron parte reinvertidos bajo la misma modalidad y luego conservados por mi asistido y su cónyuge por fuera del sistema bancario, en su domicilio", se explicó en el escrito.

Un dato no menor de la presentación es que la propia defensa insinuó que, de existir alguna irregularidad, esta sería de naturaleza tributaria y debería tramitarse ante la Justicia en lo penal económico, y no ante el fuero federal que investiga hoy el caso, en lo que constituye un planteo destinado a correr el eje de la discusión judicial.

Un tema que ya había reconocido públicamente

La presentación llega 137 días después de que el propio Adorni admitiera, en una entrevista con el periodista Alejandro Fantino, que estaba "trabajando en el tema" tras conocerse que había pagado en efectivo las onerosas refacciones de su casa en el country bonaerense. Aquella confirmación pública anticipó lo que meses después se transformó en un requerimiento formal de la Justicia, en un expediente que pone bajo la lupa el patrimonio de uno de los funcionarios de mayor exposición mediática del primer tramo de la gestión libertaria.

Un affaire que atraviesa a la política porteña y nacional

El caso de Adorni tiene una particularidad que lo conecta directamente con la política de la Ciudad de Buenos Aires: buena parte de los bienes bajo la lupa -el departamento de Caballito, el amoblamiento pagado en efectivo- están radicados en suelo porteño, la misma jurisdicción donde Adorni supo tener alta exposición pública como vocero presidencial antes de convertirse en jefe de Gabinete.

Será ahora el juez Ariel Lijo quien deba evaluar si la documentación aportada por el ex jefe de Gabinete resulta suficiente para dar por cumplida la carga de justificación patrimonial que exige la ley, o si en cambio persisten dudas que ameriten profundizar la investigación sobre el patrimonio de uno de los hombres que, hasta hace pocos meses, ocupó uno de los cargos de mayor confianza dentro del gabinete de Javier Milei.

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