La Marcha de la Bronca retumbó en todo el país contra el ajuste de Milei

Con epicentro en Plaza de Mayo y réplicas en más de sesenta ciudades, la movilización convocada por el Frente de Izquierda reunió a organismos de derechos humanos, sindicatos, estudiantes y jubilados que exigieron un paro nacional y denunciaron el cierre de empresas y la caída del poder adquisitivo.



Miles de personas se congregaron este sábado en el centro porteño y en distintos puntos de la Argentina para participar de la Marcha de la Bronca, una protesta convocada por el Frente de Izquierda y de Trabajadores-Unidad que tuvo como consigna central “Organizar la bronca para derrotar a Milei” y que apuntó contra el plan económico del gobierno nacional, el aumento de los despidos y la pérdida de poder adquisitivo de salarios y jubilaciones.

La jornada comenzó alrededor de las tres de la tarde, cuando columnas de manifestantes empezaron a concentrarse en las inmediaciones del Congreso. Encabezados por organismos de derechos humanos como el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, seguidos por agrupaciones estudiantiles, socioambientales y la Coordinadora de Jubilados de los Miércoles, los participantes avanzaron por Avenida de Mayo hasta Plaza de Mayo, donde se leyó un documento consensuado entre las más de 350 organizaciones que adhirieron a la convocatoria.

La diputada nacional Myriam Bregman, una de las principales impulsoras de la movilización, afirmó desde el centro porteño que la multitudinaria concurrencia demostraba que “sobran las ganas de pelear” y que existía una necesidad de canalizar el descontento contra el gobierno y lo que calificó como sus cómplices. En declaraciones a la prensa, Bregman sostuvo que la marcha debía ser el punto de partida para coordinar los distintos reclamos sectoriales y avanzar hacia una huelga general.

El documento leído al cierre de la movilización en Plaza de Mayo puso el foco en la situación de los trabajadores que no llegan a fin de mes, los jubilados que deben elegir entre comer o comprar medicamentos y los despedidos mientras, según el texto, los grandes empresarios multiplican sus ganancias. También apuntó contra el desfinanciamiento de hospitales y universidades, la quita de alimentos a comedores comunitarios y la eliminación de programas sociales que alcanzaban a unas 950 mil familias.

Entre los reclamos concretos, los organizadores exigieron a la Confederación General del Trabajo y a las dos CTA la convocatoria a un paro nacional con un plan de lucha que avance hacia la huelga general. Asimismo, reclamaron aumentos salariales y jubilatorios, la prohibición de despidos, la anulación de la reforma laboral y la reapertura de la fábrica de neumáticos FATE, cuyo conflicto fue uno de los más mencionados durante la jornada.

La protesta no se limitó a la Ciudad de Buenos Aires. Según los organizadores, la convocatoria tuvo réplicas en alrededor de sesenta ciudades del país, entre ellas Rosario, Córdoba, Mendoza, Bariloche, Neuquén, Mar del Plata, Bahía Blanca y Paraná. En Rosario, la marcha partió de Plaza San Martín y culminó en Plaza 25 de Mayo con una fuerte crítica al ajuste en el sector de discapacidad y un llamado a las centrales obreras para que tomen medidas contundentes. En Bariloche, los manifestantes apuntaron también contra el gobernador Alberto Weretilneck y el intendente Walter Cortés, a quienes señalaron como cómplices del plan oficial, y reclamaron una huelga general en rechazo al RIGI y la reforma de la ley de Glaciares.

Las estimaciones sobre la cantidad de asistentes variaron según la fuente, pero todas coincidieron en describir una concurrencia significativa. Mientras los organizadores hablaron de una movilización masiva en todo el país, testimonios recogidos por agencias internacionales dieron cuenta de la presencia de trabajadores desocupados, jubilados y familias que expresaron su hartazgo con la situación económica. Una desocupada de 57 años que se acercó a la marcha en Buenos Aires resumió su motivo de participación señalando que estaba “harta del autoritarismo, de la represión, de no poder llegar a fin de mes”.

La jornada se desarrolló en un contexto atravesado por el debate del Presupuesto 2027 y las discusiones en torno a los recursos destinados a universidades y al sector de discapacidad. Desde el Frente de Izquierda anticiparon que buscarán realizar una movilización aún mayor cuando el proyecto de presupuesto se trate en el Congreso. La Marcha de la Bronca tomó su nombre de la canción de Pedro y Pablo popularizada en los años setenta, y su autor, Miguel Cantilo, fue uno de los artistas que convocó públicamente a participar de la protesta.

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