- Economía
- 09.09.2026
Industria y construcción profundizan la caída y complican la reactivación económica
Los datos de julio del INDEC confirmaron retrocesos superiores al 4% en la industria y la construcción, los dos sectores más rezagados del modelo económico, mientras los analistas recortaron nuevamente las proyecciones de crecimiento para 2026.
La industria manufacturera y la construcción, dos de los sectores con mayor incidencia en el PBI, el empleo y las variables clave de la economía, registraron un desempeño marcadamente negativo en julio. La producción industrial sufrió una contracción del 5% respecto de junio y retrocedió 4,9% en la comparación interanual, acumulando así una caída del 2,6% en los primeros siete meses del año. La construcción, por su parte, bajó 4,6% mensual y 4,5% frente al mismo mes de 2025.
La consultora LCG precisó que la contracción industrial acumulada desde el inicio de la gestión de Javier Milei asciende al 9%. En julio, doce de las dieciséis divisiones de la industria registraron caídas interanuales.
Entre los rubros más golpeados se destacaron los productos minerales no metálicos, que retrocedieron 12,6% arrastrados por la crisis de la construcción —con la fabricación de ladrillos desplomándose un 41,3% por restricciones en el suministro de gas—, y los vehículos automotores y autopartes, que anotaron una baja del 5,4%.
La estructura económica del primer semestre de 2026 evidenció así una tracción desigual, donde la fuerte expansión de los sectores primarios y de servicios especializados compensó la debilidad del consumo comercial y el entramado fabril.
Los datos de julio de industria y construcción resultan preocupantes no solo porque los indicadores siguen retrocediendo, sino porque se aceleró la velocidad de la caída, lo que hace que la fuerte mejora de sectores como el agro, la energía y la minería ya no resulte suficiente para sostener el proceso de crecimiento.
El economista Diego Coatz, ex director de la UIA y al frente de su consultora I+D, señaló que el comportamiento oscilante de la actividad es "la nueva normalidad en una economía estructuralmente estancada". Entre los factores que explican la debilidad del sector, indicó que las empresas enfrentan tasas reales positivas para financiarse mientras sus precios aumentan por debajo de sus costos. Además, la mora de las empresas industriales se multiplicó por cinco en el último año y medio, pasando del 0,7% al 3,8%.
Con unas 4.000 industrias en mora, alertó que 2026 podría cerrar con alrededor de 3.300 empresas industriales menos, lo que equivale a nueve cierres por día.
El economista Federico Poli, de la consultora Sistémica, describió la situación como una "recuperación divergente": mientras los sectores intensivos en recursos naturales siguen en alza, aquellos vinculados al mercado interno, el consumo y el empleo mantienen indicadores recesivos, en lo que calificó como un modelo que va en sentido contrario a cómo históricamente funcionó bien la economía argentina, con tipo de cambio real competitivo y tasas que favorezcan la producción.
En ese contexto, los analistas que participan del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central recortaron del 2,7% al 2,1% su proyección de crecimiento para todo 2026, con la revisión a la baja motivada principalmente por el deterioro de la actividad industrial y constructiva.
La encuesta del INDEC entre empresarios del sector también muestra expectativas desfavorables con respecto al nivel de actividad esperado para el período agosto-octubre de 2026.
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