Crisis de deuda y morosidad

Familias endeudadas en CABA: 345 mil porteños están en mora y deben $4,2 millones en promedio

Un informe de CEPA revela que la Ciudad tiene una de las tasas de morosidad más bajas del país, pero registra el tercer monto promedio de deuda impaga más alto. Los bancos concentran tanto la mayor cantidad de deudores como los préstamos morosos más elevados.


La Ciudad de Buenos Aires exhibe una de las tasas de morosidad más bajas del país, pero detrás de ese indicador aparece un dato que muestra otra cara de la situación financiera de los hogares porteños: 345.341 personas tienen deudas en situación irregular y el préstamo moroso promedio por familia alcanza los $4,2 millones.

Los datos surgen de un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) sobre la situación del crédito y la morosidad en las distintas jurisdicciones, con información correspondiente a julio de 2026.

La tasa de morosidad de CABA se ubica en 10,2%, frente al 15,7% registrado a nivel nacional. En el ranking de las 24 jurisdicciones, la Ciudad aparece en el puesto 23°, es decir, entre las de menor proporción de deudores morosos.

Sin embargo, cuando se observa cuánto dinero está comprometido en esas deudas, el panorama cambia sustancialmente.

Una deuda promedio que está entre las más altas del país

El monto promedio de los préstamos morosos en CABA llega a $4.160.753 por familia, mientras que el promedio nacional es de $2.556.203.

La diferencia coloca a la Ciudad en el tercer lugar del ranking nacional. Solo Tierra del Fuego, con $4,9 millones, y Santa Cruz, con $4,4 millones, presentan montos promedio superiores.



Por debajo de CABA aparecen Neuquén, con $3,7 millones, y Chubut, con $3,6 millones.

La particularidad porteña se observa con mayor claridad cuando se separan los tipos de entidades financieras. En los bancos, el préstamo moroso promedio alcanza $5.124.481, frente a $3.274.414 en el conjunto del país.

En las billeteras virtuales, en cambio, el promedio llega a $1.435.177, también por encima de los $1.199.936 nacionales.

El dato permite identificar una característica específica de la Ciudad: los bancos concentran simultáneamente una mayor cantidad de deudores morosos y los montos individuales más elevados.

Más de 345 mil personas en mora

En términos absolutos, 345.341 porteños se encuentran en situación de mora, equivalentes al 5,8% del total de deudores morosos del país, que asciende a 5.935.719 personas.

La proporción porteña está por debajo del peso poblacional de la Ciudad sobre el total nacional, estimado en 6,6%. Es decir, CABA concentra proporcionalmente menos morosos que los que le corresponderían por su población.

Pero el problema se vuelve más severo cuando se analiza la situación de esas personas según el nivel de incumplimiento.

La categoría más numerosa es la Situación 5, considerada irrecuperable, que reúne 218.269 casos. Le siguen la Situación 4, correspondiente a un alto riesgo de insolvencia, con 83.831 personas, y la Situación 3, asociada a problemas o riesgo medio, con 43.252 casos.

La distribución muestra que una parte significativa de los deudores no atraviesa simplemente un retraso puntual, sino que se encuentra en niveles elevados de deterioro de su capacidad de pago.

El impacto sobre los hogares de entre 25 y 54 años

La morosidad también presenta una marcada concentración etaria. Las personas de entre 25 y 54 años representan el 70,1% del total de deudores morosos. El pico se encuentra entre los adultos de 35 a 44 años, con 91.123 personas afectadas.

A partir de los 40 años comienza una tendencia descendente en la cantidad de deudores a medida que aumenta la edad.



El dato resulta significativo porque concentra el problema financiero en buena parte de la población en edad laboral activa, justamente en una etapa de la vida en la que suelen acumularse gastos vinculados con vivienda, alimentación, educación, transporte y sostenimiento familiar.

En ese contexto, el informe de CEPA permite observar una paradoja de la situación porteña: CABA tiene relativamente pocos morosos en términos porcentuales, pero quienes ingresan en la mora acumulan montos de deuda considerablemente superiores al promedio nacional.

La combinación entre una tasa de morosidad relativamente baja y una deuda promedio elevada muestra que el problema no puede medirse únicamente por la cantidad de personas que dejaron de pagar. También resulta necesario observar cuánto deben, dónde está concentrada esa deuda y qué grado de deterioro presenta su situación financiera.

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