- Economía
- 24.08.2026
CAME contradijo al Gobierno: las familias se endeudan para comprar alimentos y remedios, no bienes de lujo
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa salió al cruce del discurso oficial y aseguró que el endeudamiento creciente de los hogares se explica por la caída del poder adquisitivo, no por gastos suntuarios. Los datos del Banco Central muestran que la morosidad familiar llegó al 12,8% en junio, con los préstamos personales alcanzando un récord de 16,4%.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) salió al cruce del discurso oficial y sostuvo que el endeudamiento de los hogares argentinos está directamente vinculado con la caída del poder adquisitivo, y que no responde a gastos de lujo sino a la pérdida de ingresos que obliga a las familias a financiar alimentos y remedios. El planteo de la entidad pyme contradice directamente las afirmaciones del presidente Javier Milei, quien había señalado que parte del endeudamiento se produjo porque las familias compraron televisores para ver el Mundial y luego dejaron de pagar sus obligaciones.
El vocero de CAME, Salvador Femenía, afirmó que la causa principal del fenómeno es la pérdida del poder adquisitivo registrada en los últimos meses, en un contexto de salarios que no logran acompañar el costo de vida y de una marcada retracción del consumo. Describió además un cambio visible en los hábitos de compra: los consumidores se volcaron a segundas, terceras y cuartas marcas, y la adquisición en pequeñas cantidades pasó a ser una práctica extendida en los comercios de cercanía.
En declaraciones a Radio Rivadavia, el dirigente sintetizó la situación con una frase contundente: "Cuesta mucho llegar a fin de mes, el sueldo evidentemente no alcanza".
El informe del Banco Central reflejó que la irregularidad total del crédito al sector privado bajó levemente del 7,7% al 7,6% en junio, deteniendo una secuencia ascendente de 18 meses consecutivos. Sin embargo, a pesar de ese freno general, el nivel de incumplimiento entre los hogares se mantuvo en un elevado 12,8%, acumulando una suba de 3,5 puntos porcentuales en el primer semestre. La irregularidad en la cartera de préstamos personales trepó al 16,4%, estableciendo un nuevo récord histórico dentro del sistema financiero formal, mientras que los atrasos en tarjetas de crédito alcanzaron el 12,6%. Parte de la reducción en algunos índices se explica, además, porque ciertos deudores pasan a la categoría de irrecuperables y dejan de ser contabilizados.
Según Femenía, el problema no es nuevo y se viene profundizando desde hace más de un año. Durante la recuperación económica observada entre fines de 2024 y comienzos de 2025, muchas familias utilizaron las tarjetas de crédito para sostener sus gastos, pero la situación se agravó luego por el aumento de las tasas de interés y las restricciones salariales.
El deterioro del consumo se refleja también en otros indicadores: el consumo aparente de carne vacuna cayó un 12% interanual en los primeros siete meses de 2026, y el consumo per cápita anualizado alcanzó 46,3 kilos, un 9,4% menos que en julio del año anterior, lo que equivale a 4,8 kilos menos por persona.
Femenía trazó asimismo un diagnóstico sombrío para el sector comercial: describió un escenario de recesión que afecta al comercio tradicional en todo el país, donde la falta de tracción del mercado interno, la presión tributaria y los altos costos logísticos complican a las pequeñas y medianas empresas, con cierres de locales y pérdida de puestos de trabajo.
El vocero de CAME desestimó además que el comercio electrónico pueda compensar el desplome de las ventas físicas y sostuvo que la crisis del consumo es "un fenómeno estructural que atraviesa a todos los sectores productivos de la Argentina".
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