- Política
- 24.08.2026
Jorge Macri consolida su vínculo con las iglesias evangélicas y la Iglesia Católica de cara a 2027
El jefe de Gobierno porteño participó de la "Marcha por Jesús" el pasado 17 de agosto y, días después, visitó una parroquia en Núñez junto a su ministro de Desarrollo Humano; la articulación con el mundo religioso tiene una dimensión social pero también una lectura política rumbo a las elecciones
El pasado 17 de agosto, Buenos Aires fue escenario del regreso de la "Marcho por Jesús" tras nueve años de ausencia, con una concentración que recorrió la Avenida de Mayo hasta la Plaza del Congreso y convocó a decenas de miles de personas. La convocatoria subrayó la unidad entre iglesias y la oración por el país y sus autoridades. Jorge Macri estuvo presente en el acto junto a otros referentes cristianos con proyección pública. El jefe de Gobierno asistió acompañado por su esposa, María Belén Ludueña, y fue mencionado durante los momentos de oración de los pastores.
En el acto participaron líderes y pastores de la Asociación de Pastores de la Ciudad de Buenos Aires (APABA) y de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA), quienes coordinaron la caminata y los diferentes momentos de oración frente al Congreso.
Para Jorge Macri no se trata de algo novedoso: viene desarrollando un vínculo privilegiado con las iglesias evangélicas y con la Iglesia Católica, y el interlocutor en ambos casos es el ministro de Desarrollo Humano de la Ciudad, Gabriel Mraida, cuyo trabajo pastoral se refleja incluso en acciones concretas de asistencia a personas en situación de calle.
Hace poco más de diez días, Macri se trasladó junto a Mraida a visitar al padre Pablo Molero, párroco de la Iglesia Santiago Apóstol en el barrio de Núñez. Según fuentes cercanas al Gobierno, tanto el propio Macri como su esposa suelen concurrir a misa en distintas parroquias, sin fotos oficiales de por medio.
En todos los casos, la preocupación por la situación social es el eje central de las conversaciones formales e informales entre el jefe de Gobierno, Mraida y los distintos actores eclesiásticos: el trabajo articulado con la Ciudad para centros de rehabilitación, hogares para personas vulnerables, comedores y merenderos. Este acercamiento se da en un momento sensible: semanas atrás, un video de una reunión vecinal de 2025 en el que Macri cuestionaba la asistencia de las iglesias a personas en la calle se viralizó y generó rispideces. Desde el Gobierno de la Ciudad aclararon que el video era antiguo y remarcaron que Macri ya había mantenido encuentros con representantes de la Iglesia, descartando la existencia de un conflicto institucional.
El vínculo con el mundo evangélico tiene una historia concreta: a pocos días de asumir como jefe de Gobierno en noviembre de 2023, Macri cerró un acuerdo con los evangélicos y ratificó a Gabriel Mraida como ministro de Desarrollo Humano y Hábitat, dejando afuera a una funcionaria cercana a María Eugenia Vidal y Carolina Stanley. Mraida es hijo del reconocido pastor Carlos Mraida, al frente de la Iglesia Evangélica Bautista porteña por más de tres décadas.
Según estudios del Conicet, mientras en 2008 los evangélicos representaban al 8% de la población nacional, hacia 2018 ese número trepó al 16%, al tiempo que el catolicismo bajó a cerca del 60%. La doble vía de esta articulación implica tanto generar ámbitos de discusión sobre temas de interés común como sostener un vínculo que también colabore con el proyecto político de Jorge Macri de cara a 2027.
En paralelo, el mandatario porteño también reaccionó con entusiasmo ante la confirmación de la visita apostólica del Papa León XIV a la Argentina prevista para noviembre, destacando que la capital nacional se prepara para recibir al Pontífice en un marco de respeto y amplio despliegue institucional. La suma de gestos hacia el mundo católico y evangélico traza un mapa de alianzas que el jefe de Gobierno parece querer consolidar antes del ciclo electoral.
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