Un grupo libertario intentó atacar la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA y los estudiantes lo impidieron

Cerca de quince personas vinculadas al espacio libertario, lideradas por Marco Fattorello, buscaron ingresar por la fuerza a la sede de Puán para cubrir un mural del Che Guevara. Los estudiantes formaron una barrera humana y los expulsaron, aunque los atacantes alcanzaron a rociar con gas pimienta a varios manifestantes antes de replegarse detrás de la Policía.



Un episodio de violencia sacudió este viernes a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA), en su sede de la calle Puán 480. Un grupo de alrededor de quince militantes identificados con el espacio libertario intentó forzar su ingreso al edificio con el objetivo declarado de tapar un mural dedicado al Che Guevara, según denunciaron tanto las autoridades de la facultad como distintas agrupaciones estudiantiles.

El operativo estuvo encabezado por Marco Fattorello, de 46 años, docente de violín en el Instituto Universitario Patagónico de las Artes (IUPA), quien semanas atrás había sido detenido tras vandalizar un mural similar en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. Lo acompañó, entre otros, el influencer Marco Palazzo. Según coincidieron varios medios, el grupo aprovechó que julio es un mes de menor actividad en los claustros por el receso invernal para avanzar con esta cruzada contra la iconografía de izquierda en distintas sedes de la UBA.

Los atacantes llegaron a la puerta de la facultad mientras se desarrollaban mesas de examen del turno de finales y estudiantes se acercaban con normalidad a rendir sus materias. Portaban gas pimienta y elementos contundentes, y un grupo de alumnos, ya alertado por la convocatoria que había circulado en redes y por audios de WhatsApp atribuidos a Fattorello, organizó una barrera humana en el ingreso para frenarlos. El faltante de autorización académica o institucional para el ingreso del grupo fue remarcado tanto por las autoridades de la casa de estudios como por el centro de estudiantes.

Pese a la resistencia estudiantil, los agresores lograron rociar gas pimienta contra varias personas mientras retrocedían; el comunicado institucional de la facultad habló de estudiantes afectados que debieron ser asistidos por el servicio de emergencias médicas. Finalmente, el grupo libertario fue rechazado y terminó refugiándose detrás de efectivos de la Policía de la Ciudad que llegaron al lugar, cuya intervención fue cuestionada por dirigentes estudiantiles que señalaron que prácticamente no actuó durante el enfrentamiento.

Valentina Bâr Larralde, presidenta del Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras (CEFyL), remarcó que no es la primera vez que este tipo de grupos intenta ingresar a la facultad y que la comunidad educativa no va a retroceder frente a estas provocaciones. Desde el centro de estudiantes recordaron además que, apenas una semana antes, personas con el mismo modo de proceder habían ingresado sin autorización a la sede de Puán para vandalizar espacios y murales realizados por los propios estudiantes.

Las autoridades de la Facultad de Filosofía y Letras emitieron un comunicado de repudio en el que calificaron de "extrema gravedad" que el ataque haya ocurrido durante el desarrollo de las mesas de examen, poniendo en riesgo la integridad de docentes, no docentes y estudiantes. La institución confirmó que radicó una denuncia penal ante el Ministerio Público Fiscal, identificada bajo el número ORI00970379, y advirtió que estas prácticas violentas se vienen repitiendo en los últimos tiempos en otras universidades del país, por lo que no las consideran hechos aislados sino parte de un patrón más amplio.

El episodio se suma a una serie de acciones similares que, según distintas agrupaciones estudiantiles, vienen ocurriendo en otras facultades de la UBA, como Ciencias Exactas y Naturales y Ciencias Sociales, en el marco de un clima de creciente tensión entre sectores identificados con el oficialismo y la comunidad universitaria. Desde el ámbito estudiantil vinculan estas incursiones con un discurso de mayor confrontación hacia el activismo de izquierda en los espacios académicos.

Hasta el momento no trascendió si las personas agredidas con gas pimienta iniciarán acciones legales individuales, más allá de la denuncia institucional ya presentada por la facultad.

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