32 años del atentado a la AMIA, la memoria volvió a reunir a familiares y funcionarios en Pasteur 633

En una nueva conmemoración del ataque terrorista que enlutó a la Argentina el 18 de julio de 1994, la sede reconstruida de la mutual judía fue el escenario de un acto que reunió a sobrevivientes, familiares de las víctimas y al presidente Javier Milei, bajo el lema “Hoy no podemos perder la memoria”.



La mañana del viernes 17 de julio volvió a detenerse frente a Pasteur 633. Allí, en el barrio porteño de Once, la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) convocó al acto central por el 32° aniversario del atentado terrorista que, el 18 de julio de 1994, destruyó con un coche bomba la sede de la institución y segó la vida de 85 personas, dejando además más de 300 heridos. La ceremonia, organizada junto a la DAIA y la agrupación Familiares de las Víctimas, se realizó frente al edificio reconstruido y contó con la presencia del presidente Javier Milei, quien encabezó la comitiva oficial.

La fecha del aniversario —el 18 de julio— coincide este año con el Shabat, el día de descanso semanal en la tradición judía. Por respeto a esa observancia religiosa, la organización resolvió adelantar la conmemoración al viernes 17. El lema elegido para esta edición fue “Hoy no podemos perder la memoria”, un llamado que atravesó cada uno de los momentos del homenaje.

El acto formal comenzó puntualmente a las 9.53, el minuto exacto en que hace treinta y dos años estalló la bomba. El sonido de la sirena, ya tradicional en estas conmemoraciones, marcó el instante en que la explosión cambió para siempre la historia de la comunidad judía argentina y del país entero. Minutos antes, alrededor de las 9.45, el presidente Milei llegó al lugar acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; y la líder del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich. El mandatario se ubicó en las primeras filas, frente al escenario, siguiendo la misma línea de participación que sostiene desde que asumió la Presidencia en diciembre de 2023.

El presidente de la AMIA, Osvaldo Armoza, pronunció un discurso de fuerte tono crítico hacia el estado de la investigación judicial. “Luego de 32 años, el terrorismo asesino no pudo vencernos”, afirmó, aunque advirtió que “nos dejó una profunda herida que la impunidad no permite cicatrizar”. En uno de los pasajes más duros de su alocución, Armoza señaló que “en este último año no se ha producido ninguna novedad relevante en la causa AMIA” y denunció que la investigación se encuentra “detenida, adormecida o cajoneada”. También reclamó al Congreso la sanción de una legislación específica para combatir el terrorismo y exigió a la Cámara Federal de Casación Penal que resuelva “de manera urgente y definitiva” la validez del juicio en ausencia. El titular de la mutual, además, pidió al Gobierno reforzar la seguridad en la Triple Frontera frente a la amenaza del terrorismo de origen iraní.

El pedido de justicia no es menor: a 32 años del atentado, la causa no tiene condenados. El ataque, que la Justicia argentina considera un delito de lesa humanidad e imprescriptible, sigue siendo una herida abierta para los familiares de las víctimas y para toda la sociedad. Durante la ceremonia, los nombres de las 85 personas asesinadas fueron leídos por familiares, mientras se colocaban flores y se encendían velas en su memoria. El actor Martín Seefeld, quien perdió a su mejor amigo en el atentado, condujo el homenaje.

La presencia del presidente Milei en el acto se inscribe en una serie de gestos de su gestión hacia la comunidad judía y el Estado de Israel. Dos semanas atrás, en un discurso ante la Fundación Aliados de Israel, el mandatario había afirmado que “Buenos Aires es la ciudad que alberga la comunidad judía más grande de América Latina” y calificó los ataques de 1992 contra la Embajada de Israel y de 1994 contra la AMIA como “una marca imborrable en nuestra historia”. En esa misma línea, el Gobierno oficializó en marzo pasado la declaración de la Guardia Revolucionaria de Irán como organización terrorista, incluyéndola en el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo (RePET).

En paralelo al acto central, la conmemoración de este año sumó intervenciones artísticas para mantener viva la memoria. La AMIA inauguró el mural “Pasteur 9.52”, una obra del artista visual Lucas Lasnier (Parbo) que recrea la fachada de la histórica sede de la institución tal como se veía exactamente un minuto antes de la explosión. El mural, de 5 metros por 8 metros, fue realizado sobre la fachada del edificio reconstruido e incorpora fragmentos de piedra que pertenecieron a la construcción original. También se presentó un video institucional bajo el mismo lema de este año, “Hoy no podemos perder la memoria”, con dirección de Lucas Fossati y la voz del actor Federico D’Elía.

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