- Sociedad
- 06.07.2026
García Cuerva cuestionó al Gobierno de Milei y pidió no ser “indiferentes” ante la pobreza
El arzobispo de Buenos Aires encabezó la misa por el 50° aniversario de la Masacre de San Patricio y, frente a una crisis social que se profundiza, llamó a fortalecer el compromiso con quienes sufren la falta de trabajo y la exclusión. Sus palabras resonaron como una crítica directa a las políticas del oficialismo, en un contexto de aumento de la pobreza y deterioro del empleo formal.
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, volvió a poner el foco en la crisis social que atraviesa el país y apuntó contra el gobierno de Javier Milei durante la homilía que encabezó este domingo en la iglesia San Patricio de Belgrano, con motivo del 50° aniversario del asesinato de los curas palotinos. En un mensaje que evitó menciones nominales al Presidente pero que resultó claramente dirigido al rumbo económico del oficialismo, el prelado instó a la sociedad a no permanecer indiferente frente al drama de la pobreza.
“No queremos ser indiferentes, no queremos que nos ganen la crueldad y el individualismo”, afirmó García Cuerva durante la celebración, en la que también estuvo presente el obispo de La Rioja y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, monseñor Dante Braida. El arzobispo enumeró con crudeza las distintas caras del sufrimiento cotidiano: “el agobio de la falta de trabajo, la aflicción de la pobreza, el dolor de los enfermos, la soledad de nuestros abuelos, el sufrimiento de quienes están a la intemperie en las calles de la ciudad”.
La elección del escenario no fue casual. La iglesia San Patricio de Belgrano fue el lugar donde, en la madrugada del 4 de julio de 1976, tres sacerdotes y dos seminaristas palotinos fueron acribillados por fuerzas vinculadas al gobierno militar. García Cuerva recordó aquella masacre y trazó un puente con el presente: “Su delito fue pregonar el Evangelio a destiempo, defender la vida y la dignidad humana”. “La alfombra roja manchada de sangre nos recuerda el costo de esa fidelidad. Cinco vidas que vieron interrumpida su entrega por el odio y la violencia ciega”, agregó, en un pasaje que muchos interpretaron como una advertencia sobre los riesgos de la confrontación y la polarización.
El mensaje del arzobispo se inscribe en un clima social cada vez más tenso. Un informe de la Universidad Torcuato Di Tella, elaborado con datos del INDEC, reveló que la pobreza en el primer trimestre de 2026 alcanzó el 30% de la población, dos puntos por encima del semestre anterior. Al mismo tiempo, la informalidad laboral trepó al 44,2%, el nivel más alto registrado, afectando a 8,5 millones de trabajadores: mientras el empleo total creció apenas un 1,1%, el empleo formal cayó un 2,6% y los trabajadores informales aumentaron un 6,4%. Estas cifras contrastan con el 52,9% de pobreza que el propio García Cuerva había mencionado en ocasiones anteriores, durante la peregrinación a Luján, cuando criticó a “los mediocres que, frente al lacerante y doloroso 52,9 por ciento de pobreza, se pusieron a buscar culpables”.
El discurso del arzobispo también incluyó un fuerte llamado a la unidad y al diálogo. “Basta de arengar la división y la polarización”, reclamó, y pidió una dirigencia que se anime al consenso y a la reconciliación“por los que no pueden más, por los que perdieron las ganas de seguir”. En ese marco, denunció además el clima de violencia discursiva que impera en las redes sociales: hay “odiadores” que, “sentados frente a una computadora de su escritorio”, hacen “terrorismo de las redes sociales, descalificando y difamando”.
El Presidente Javier Milei, consultado al respecto en declaraciones a Radio Mitre, evitó confrontar directamente con el arzobispo y afirmó que no se sintió ofendido por sus críticas. “Lo hace desde su posición, una opinión absolutamente válida. Además, lo hace de manera educada. No tengo nada de qué quejarme. Me parece que abre un diálogo y un debate. Me parece que eso es supervalioso”, sostuvo el mandatario. Sin embargo, marcó diferencias en relación al concepto de “terrorismo” en redes: “A mí no me parece que personas en Twitter diciendo lo que piensan sea terrorismo. Terrorismo a mí me parece que es cuando el Estado persigue a las personas o gente poniendo bombas”, y calificó de “exagerada” esa palabra.
Con este nuevo pronunciamiento, García Cuerva consolida un rol crítico frente al gobierno libertario, en sintonía con el mensaje que ya había transmitido en el Tedéum por las fiestas patrias, cuando advirtió que apostar a una Argentina en la que solo “unos pocos se beneficien” conducirá al enfrentamiento y a la destrucción del tejido social. La Iglesia, bajo su conducción, parece dispuesta a mantener una voz profética en medio de la tormenta económica y social, reclamando que la política recupere la empatía y el compromiso con los más vulnerables.
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