- Economía
- 22.05.2026
Siete de cada diez trabajadores argentinos agotan su ingreso en menos de dos semanas
Un informe del portal de empleo Bumeran reveló que el 73 % de los empleados asegura que su salario no sobrevive más de 14 días, mientras que el 87 % afirma que no le alcanza para cubrir las necesidades básicas. El relevamiento expone la presión del alquiler, los alimentos y las deudas en un escenario donde la desaceleración de la inflación todavía no recompone el poder adquisitivo.
La foto de la billetera vacía antes de que termine el mes dejó de ser una exageración para convertirse en la regla. Según el estudio “¿Qué pasa con el salario?”, publicado por el portal de empleo Bumeran, el 73 % de los trabajadores argentinos admite que su sueldo no dura más de dos semanas. Dentro de ese universo, el 28 % reconoce que agota el ingreso apenas cobra para cancelar cuentas y deudas pendientes, el 21 % logra estirarlo hasta la segunda semana, al 15 % le alcanza para menos de una semana y al 9 % solo para siete días. Apenas un 9 % llega a cubrir todo el mes con lo que percibe.
El relevamiento también midió la percepción general sobre el ingreso: el 87 % de los encuestados aseguró que su salario es insuficiente para afrontar las necesidades básicas y el 90 % dijo que no puede ahorrar. Ese diagnóstico coloca a la Argentina entre los países de la región con mayor insatisfacción salarial, solo por detrás de Panamá, con 92 %, y Ecuador, con 90 %.
La estructura del gasto mensual explica gran parte del fenómeno. El alquiler encabeza la lista de egresos para el 44 % de los trabajadores, seguido por la compra de alimentos, con 27 %, y el pago de deudas, con 16 %. “Hoy el desafío ya no pasa solamente por ganarle a la inflación, sino por reconstruir capacidad de consumo y previsibilidad”, explicó Federico Barni, CEO de Bumeran.com.ar, al presentar el informe.
El contexto macroeconómico suma tensión al cuadro. Si bien la inflación mensual mostró una desaceleración en los últimos registros —en noviembre de 2025 el índice fue 2,5 %—, los salarios no siguieron el mismo ritmo. Ese mes los ingresos crecieron 1,8 % y, en la comparación interanual, quedaron 40,3 % arriba frente a una inflación acumulada de 31,4 %. Sin embargo, al tomar como referencia noviembre de 2023, mes previo al inicio de la gestión de Javier Milei, los salarios públicos registrados se ubicaron 15,5 % por debajo en términos reales, y los privados registrados, 1,2 % por debajo.
La pérdida de poder de compra también se refleja en otros estudios. Un trabajo del Instituto Gino Germani de la Universidad de Buenos Aires estimó que el 72 % de los trabajadores —asalariados y cuentapropistas— percibe menos de un millón de pesos mensuales, un monto inferior al costo de la Canasta Básica Total, que en octubre de 2025 ascendía a $1.213.799 para un hogar tipo.
La percepción social confirma el diagnóstico técnico. Una encuesta de la consultora Zentrix indicó que el 86,6 % siente que su salario no le gana a la inflación, el peor registro de la serie reciente. En ese marco, el 74 % de los trabajadores consultados por Bumeran sostuvo que su poder adquisitivo empeoró en los últimos meses, 16 puntos porcentuales más que en la medición de 2025.
Así, entre alquileres que se llevan casi la mitad del ingreso, alimentos que no dan tregua y deudas que se acumulan, el sueldo se transforma en un recurso de corto alcance. Para siete de cada diez argentinos, la quincena marca el límite: después, la billetera queda en cero y el mes todavía sigue.
El relevamiento también midió la percepción general sobre el ingreso: el 87 % de los encuestados aseguró que su salario es insuficiente para afrontar las necesidades básicas y el 90 % dijo que no puede ahorrar. Ese diagnóstico coloca a la Argentina entre los países de la región con mayor insatisfacción salarial, solo por detrás de Panamá, con 92 %, y Ecuador, con 90 %.
La estructura del gasto mensual explica gran parte del fenómeno. El alquiler encabeza la lista de egresos para el 44 % de los trabajadores, seguido por la compra de alimentos, con 27 %, y el pago de deudas, con 16 %. “Hoy el desafío ya no pasa solamente por ganarle a la inflación, sino por reconstruir capacidad de consumo y previsibilidad”, explicó Federico Barni, CEO de Bumeran.com.ar, al presentar el informe.
El contexto macroeconómico suma tensión al cuadro. Si bien la inflación mensual mostró una desaceleración en los últimos registros —en noviembre de 2025 el índice fue 2,5 %—, los salarios no siguieron el mismo ritmo. Ese mes los ingresos crecieron 1,8 % y, en la comparación interanual, quedaron 40,3 % arriba frente a una inflación acumulada de 31,4 %. Sin embargo, al tomar como referencia noviembre de 2023, mes previo al inicio de la gestión de Javier Milei, los salarios públicos registrados se ubicaron 15,5 % por debajo en términos reales, y los privados registrados, 1,2 % por debajo.
La pérdida de poder de compra también se refleja en otros estudios. Un trabajo del Instituto Gino Germani de la Universidad de Buenos Aires estimó que el 72 % de los trabajadores —asalariados y cuentapropistas— percibe menos de un millón de pesos mensuales, un monto inferior al costo de la Canasta Básica Total, que en octubre de 2025 ascendía a $1.213.799 para un hogar tipo.
La percepción social confirma el diagnóstico técnico. Una encuesta de la consultora Zentrix indicó que el 86,6 % siente que su salario no le gana a la inflación, el peor registro de la serie reciente. En ese marco, el 74 % de los trabajadores consultados por Bumeran sostuvo que su poder adquisitivo empeoró en los últimos meses, 16 puntos porcentuales más que en la medición de 2025.
Así, entre alquileres que se llevan casi la mitad del ingreso, alimentos que no dan tregua y deudas que se acumulan, el sueldo se transforma en un recurso de corto alcance. Para siete de cada diez argentinos, la quincena marca el límite: después, la billetera queda en cero y el mes todavía sigue.
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