- Política
- 18.05.2026
Macri encabezó un acto del PRO entre críticas al Gobierno y el grito de “¡Presidente!” de la militancia
El expresidente encabezó un encuentro partidario en el Club Galicia de Vicente López, en el marco de la gira “Próximo Paso” con la que busca reposicionar al PRO de cara a 2027.
El tablero político argentino sumó una nueva pieza de tensión el viernes pasado, cuando Mauricio Macri volvió a ponerse al frente de un acto del PRO para marcarle la cancha a un oficialismo que, en los hechos, es todavía su socio. El encuentro tuvo lugar en el Club Galicia de la localidad bonaerense de Vicente López, con la intendenta Soledad Martínez como anfitriona, y reunió a más de 700 dirigentes y militantes que en más de una ocasión interrumpieron el discurso con el clamor de “Macri presidente”.
Lejos de un perfil bajo, el exmandatario eligió el escenario para ratificar la autonomía de su partido frente al gobierno libertario de Javier Milei y anunciar el lanzamiento de una gira propia, que tendrá escalas en Mendoza y Santa Fe. La actividad, bautizada como “Próximo Paso”, busca reposicionar al espacio amarillo con vistas a la contienda electoral de 2027, aunque el operativo clamor, alentado por la militancia, insinuó una pretensión más inmediata.
Defensa de la lealtad y críticas al Gobierno en simultáneo
En su alocución, Macri reivindicó el acompañamiento que el PRO le brindó al oficialismo desde antes del desembarco de Milei en la Casa Rosada. Según dijo, el partido actuó con “lealtad” en los momentos de mayor fragilidad parlamentaria y política del Gobierno: “Hubo semanas que estuvo muy solo”, afirmó, y agregó que su espacio “bancó y sacó las leyes adelante sin pedir nada a cambio”. Sin embargo, a renglón seguido, advirtió que esa misma lealtad no lo exime de señalar aquello que no funciona. “El PRO dice lo que cree y no traiciona lo que piensa. Si el PRO calla, lo que logramos es que el populismo avance”, sostuvo, en una frase que varios analistas interpretaron como una indirecta directa al oficialismo en medio del escándalo por el patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
“Kicillof no es el futuro” y un guiño a la interna del PJ
El expresidente también aprovechó la cita para meterse de lleno en la política bonaerense, con un ataque dirigido al gobernador Axel Kicillof y una chicana a la interna del peronismo. “Kicillof no es el futuro. Me da mucha lástima por el peronismo si ese es su candidato estrella. Si es su candidato pierden. Esperemos que consigan un candidato mejor, por el bien de todos nosotros”, disparó, en una frase que cosechó aplausos del auditorio y el respaldo visible del jefe de la bancada amarilla en la Cámara de Diputados, Cristian Ritondo.
Expectativa por la reacción del oficialismo
El acto tuvo lugar apenas un par de semanas después de que el PRO difundiera un comunicado en el que tomaba distancia del Gobierno, y en un contexto de creciente incomodidad interna por la situación de Manuel Adorni, quien mantiene su cargo pese a la investigación judicial por su aumento patrimonial. El propio Macri evitó escalar la tensión con Milei hasta el punto de la ruptura, y ratificó que el PRO “está para cuidar el cambio y completarlo”, pero insistió en que hay cuestiones que deben ponerse sobre la mesa para que la esperanza en el cambio no se pierda.
La pregunta que ahora flota en el ambiente político es si el mensaje del expresidente –acompañado por el canto militante que reclamaba su propio nombre como futuro mandatario– constituye un primer paso hacia un escenario de mayor competencia electoral con La Libertad Avanza o si, por el contrario, se trata de una presión más para mejorar la posición del PRO en la mesa de negociación con el oficialismo. Por lo pronto, la movida ya agitó las aguas internas de la coalición gobernante y dejó en claro que, a dos años de las próximas elecciones presidenciales, Macri no tiene ninguna intención de ceder el protagonismo.
Lejos de un perfil bajo, el exmandatario eligió el escenario para ratificar la autonomía de su partido frente al gobierno libertario de Javier Milei y anunciar el lanzamiento de una gira propia, que tendrá escalas en Mendoza y Santa Fe. La actividad, bautizada como “Próximo Paso”, busca reposicionar al espacio amarillo con vistas a la contienda electoral de 2027, aunque el operativo clamor, alentado por la militancia, insinuó una pretensión más inmediata.
Defensa de la lealtad y críticas al Gobierno en simultáneo
En su alocución, Macri reivindicó el acompañamiento que el PRO le brindó al oficialismo desde antes del desembarco de Milei en la Casa Rosada. Según dijo, el partido actuó con “lealtad” en los momentos de mayor fragilidad parlamentaria y política del Gobierno: “Hubo semanas que estuvo muy solo”, afirmó, y agregó que su espacio “bancó y sacó las leyes adelante sin pedir nada a cambio”. Sin embargo, a renglón seguido, advirtió que esa misma lealtad no lo exime de señalar aquello que no funciona. “El PRO dice lo que cree y no traiciona lo que piensa. Si el PRO calla, lo que logramos es que el populismo avance”, sostuvo, en una frase que varios analistas interpretaron como una indirecta directa al oficialismo en medio del escándalo por el patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
“Kicillof no es el futuro” y un guiño a la interna del PJ
El expresidente también aprovechó la cita para meterse de lleno en la política bonaerense, con un ataque dirigido al gobernador Axel Kicillof y una chicana a la interna del peronismo. “Kicillof no es el futuro. Me da mucha lástima por el peronismo si ese es su candidato estrella. Si es su candidato pierden. Esperemos que consigan un candidato mejor, por el bien de todos nosotros”, disparó, en una frase que cosechó aplausos del auditorio y el respaldo visible del jefe de la bancada amarilla en la Cámara de Diputados, Cristian Ritondo.
Expectativa por la reacción del oficialismo
El acto tuvo lugar apenas un par de semanas después de que el PRO difundiera un comunicado en el que tomaba distancia del Gobierno, y en un contexto de creciente incomodidad interna por la situación de Manuel Adorni, quien mantiene su cargo pese a la investigación judicial por su aumento patrimonial. El propio Macri evitó escalar la tensión con Milei hasta el punto de la ruptura, y ratificó que el PRO “está para cuidar el cambio y completarlo”, pero insistió en que hay cuestiones que deben ponerse sobre la mesa para que la esperanza en el cambio no se pierda.
La pregunta que ahora flota en el ambiente político es si el mensaje del expresidente –acompañado por el canto militante que reclamaba su propio nombre como futuro mandatario– constituye un primer paso hacia un escenario de mayor competencia electoral con La Libertad Avanza o si, por el contrario, se trata de una presión más para mejorar la posición del PRO en la mesa de negociación con el oficialismo. Por lo pronto, la movida ya agitó las aguas internas de la coalición gobernante y dejó en claro que, a dos años de las próximas elecciones presidenciales, Macri no tiene ninguna intención de ceder el protagonismo.
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