Un joven empresario del streaming, dueño de Carajo, desembarca con una millonaria oferta para quedarse con el Canal de la Ciudad

Augusto Marini, el fundador del holding Cale Group que ya controla los polémicos canales digitales Blender y Carajo, presentó una oferta para tomar el control del Canal de la Ciudad. Su propuesta, que asciende a 50 millones de pesos mensuales, la ubica como la favorita en la licitación pública impulsada por el gobierno de Jorge Macri.

El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dio un paso concreto este martes hacia el traspaso de sus medios públicos al sector privado. En la apertura de sobres de la licitación para el gerenciamiento operativo del Canal de la Ciudad, la firma Cale Group Media S.A. se posicionó como la principal candidata al realizar una oferta económica inesperadamente alta: un canon mensual de 50 millones de pesos. La cifra superó por mucho los aproximadamente 10 millones de pesos que se habían fijado como piso y dejó muy atrás a la única otra oferta presentada, la de Argentinos Media S.A., del empresario Marcelo González, que propuso 15 millones de pesos mensuales.



Detrás de esta millonaria propuesta se encuentra Augusto Marini, un empresario de apenas 30 años, oriundo de General Las Heras, que ha logrado construir un imperio económico silencioso pero de rápido crecimiento. Marini es el fundador y CEO de Cale Group, un holding que comenzó como una empresa familiar en el negocio de los alimentos para mascotas y que en la última década se ha expandido a sectores tan diversos como la infraestructura, la energía, la salud, el agro y el textil. Hoy, sin embargo, su rostro público está más asociado a su participación en el ecosistema mediático digital, donde es el principal accionista y financista de dos canales de streaming que se han convertido en un fenómeno de la grieta: Blender y Carajo.

La primera de estas plataformas, Blender, está identificada con un perfil progresista y supo tener como figuras a los periodistas Tomás Rebord y Guillermo Aquino. En la vereda opuesta se ubica Carajo, un espacio que funciona como una tribuna de opinión férreamente alineada con el Gobierno nacional y con el ideario libertario. Su conductor estrella es Daniel Parisini, más conocido como "Gordo Dan", quien posee una participación minoritaria del 35% en ese proyecto. Es esta dualidad la que ha llevado a los analistas a calificar a Marini como "el dueño de la grieta", ya que su holding capitaliza el negocio de ambas trincheras políticas. El mismo Marini ha intentado matizar esta imagen, explicando en entrevistas que su objetivo no es la política sino reflejar la diversidad de opiniones que existen en la sociedad.

Su incursión en el mundo de los medios tradicionales, sin embargo, sería el mayor salto de su carrera hasta el momento. Para encabezar la operación por el Canal de la Ciudad, Marini contrató a Liliana Parodi, una experimentada directiva que supo ser gerenta del Grupo América. De concretarse la adjudicación, la empresa concesionaria se haría cargo de la administración, el mantenimiento y la programación de la señal televisiva por un período de cinco años, con la posibilidad de comercializar los espacios publicitarios bajo la supervisión del Estado.

El proceso licitatorio, no obstante, está lejos de ser un camino allanado. Mientras que el gobierno de Jorge Macri justifica su avance en la necesidad de modernizar la gestión y dejar de financiar la operación de los medios con impuestos de los vecinos, desde el Gobierno Nacional ya han surgido advertencias formales que amenazan con frenar la operación. El interventor del ENACOM, Juan Luis Ozores, sostuvo que la iniciativa podría violar el artículo 44 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, que establece la indelegabilidad de las licencias audiovisuales. El organismo regulador exhortó al gobierno porteño a detener el avance de la concesión, advirtiendo que podría derivar en sanciones administrativas.

A pesar de este escenario de tensión, la administración de la Ciudad ratificó su intención de continuar con el proceso. Las radios AM 1110 La Once Diez y FM 92.7 La 2x4 también estaban incluidas en la licitación, pero en esta primera instancia no recibieron ninguna oferta, por lo que el gobierno porteño deberá iniciar un nuevo llamado a concurso.

Mientras tanto, la figura de Augusto Marini continúa ganando centralidad en la escena local. Su capacidad para moverse con fluidez entre el mundo empresarial, el negocio de los medios y los pasillos del poder político lo ha convertido en uno de los actores más singulares del momento. Su proyecto es ahora el gran favorito para quedarse con un canal de televisión público, en una operación que promete redefinir el mapa de los medios de comunicación porteños.

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