- Economía
- 12.05.2026
INFLACIÓN
La inflación porteña desaceleró al 2,5% en abril y crecen las expectativas por una baja del índice nacional
El dato difundido por la Ciudad de Buenos Aires mostró una desaceleración respecto de marzo y reforzó las previsiones de consultoras privadas y del Gobierno nacional, que esperan que el IPC del Indec vuelva a ubicarse por debajo del 3%. Transporte y salud encabezaron las subas del mes.
La inflación en la Ciudad de Buenos Aires registró en abril una suba del 2,5%, según informó el Instituto de Estadística y Censos porteño (Idecba), en un dato que volvió a alimentar las expectativas oficiales sobre una desaceleración del índice nacional que difundirá el Indec en los próximos días. El número marcó una baja de medio punto porcentual frente al 3% de marzo y se convirtió en la primera desaceleración mensual del indicador porteño en seis meses.
Con este resultado, la inflación acumulada en la Ciudad alcanzó el 11,6% en el primer cuatrimestre de 2026, mientras que la variación interanual llegó al 32,4%. Aunque el dato mostró un alivio respecto del mes anterior, distintos analistas advierten que todavía persisten presiones en sectores sensibles para el consumo cotidiano, especialmente en servicios regulados y transporte.
El principal impulso de abril provino del rubro Transporte, que avanzó 5,4% debido a los incrementos en combustibles, boletos de colectivos y pasajes aéreos. También tuvieron incidencia Salud, con el impacto de las cuotas de medicina prepaga y medicamentos, y Vivienda, donde continuaron las subas en alquileres y expensas. En cambio, alimentos mostró un comportamiento más moderado, con un aumento de 1,4%, ayudado por la caída estacional de frutas y una desaceleración parcial en algunos productos frescos.
En el Gobierno nacional siguieron de cerca la publicación del IPC porteño porque suele funcionar como una señal previa del dato nacional. En las últimas semanas, distintas consultoras privadas comenzaron a corregir a la baja sus proyecciones para abril y estiman que la inflación del Indec podría volver a ubicarse en torno al 2,7% o 2,8%, luego de la aceleración observada en marzo.
La desaceleración también aparece vinculada a una menor presión sobre los alimentos, uno de los componentes con mayor peso dentro del índice general. En marzo, la inflación había mostrado un repunte impulsado por aumentos en productos básicos y ajustes regulados, pero durante abril algunos relevamientos privados detectaron una moderación en supermercados y comercios de cercanía. Aun así, economistas advierten que la dinámica de servicios continúa elevada y que los aumentos tarifarios siguen condicionando el proceso de desinflación.
Otro de los puntos observados por las consultoras es la diferencia entre bienes y servicios. Mientras los bienes mostraron una evolución más estable, los servicios mantuvieron aumentos superiores al promedio general, en gran parte por el efecto de tarifas, salud y alquileres. Esa tendencia viene consolidándose desde comienzos de año y representa uno de los principales desafíos para el equipo económico, que busca sostener la desaceleración inflacionaria en medio del ajuste fiscal y la apertura parcial del cepo cambiario.
Con este resultado, la inflación acumulada en la Ciudad alcanzó el 11,6% en el primer cuatrimestre de 2026, mientras que la variación interanual llegó al 32,4%. Aunque el dato mostró un alivio respecto del mes anterior, distintos analistas advierten que todavía persisten presiones en sectores sensibles para el consumo cotidiano, especialmente en servicios regulados y transporte.
El principal impulso de abril provino del rubro Transporte, que avanzó 5,4% debido a los incrementos en combustibles, boletos de colectivos y pasajes aéreos. También tuvieron incidencia Salud, con el impacto de las cuotas de medicina prepaga y medicamentos, y Vivienda, donde continuaron las subas en alquileres y expensas. En cambio, alimentos mostró un comportamiento más moderado, con un aumento de 1,4%, ayudado por la caída estacional de frutas y una desaceleración parcial en algunos productos frescos.
En el Gobierno nacional siguieron de cerca la publicación del IPC porteño porque suele funcionar como una señal previa del dato nacional. En las últimas semanas, distintas consultoras privadas comenzaron a corregir a la baja sus proyecciones para abril y estiman que la inflación del Indec podría volver a ubicarse en torno al 2,7% o 2,8%, luego de la aceleración observada en marzo.
La desaceleración también aparece vinculada a una menor presión sobre los alimentos, uno de los componentes con mayor peso dentro del índice general. En marzo, la inflación había mostrado un repunte impulsado por aumentos en productos básicos y ajustes regulados, pero durante abril algunos relevamientos privados detectaron una moderación en supermercados y comercios de cercanía. Aun así, economistas advierten que la dinámica de servicios continúa elevada y que los aumentos tarifarios siguen condicionando el proceso de desinflación.
Otro de los puntos observados por las consultoras es la diferencia entre bienes y servicios. Mientras los bienes mostraron una evolución más estable, los servicios mantuvieron aumentos superiores al promedio general, en gran parte por el efecto de tarifas, salud y alquileres. Esa tendencia viene consolidándose desde comienzos de año y representa uno de los principales desafíos para el equipo económico, que busca sostener la desaceleración inflacionaria en medio del ajuste fiscal y la apertura parcial del cepo cambiario.
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