JEFE DE GABINETE

Adorni se prepara para su primera prueba en Diputados bajo la sombra de las causas judiciales

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ultima detalles de su informe de gestión que presentará el 29 de abril en la Cámara de Diputados. Lo hará en medio de cuestionamientos por su patrimonio y con la oposición lista para interpelarlo, mientras el oficialismo despliega una estrategia de blindaje con el respaldo directo de Javier y Karina Milei.

A pocos días de su debut en el Congreso, Adorni reunió a la mesa política en Casa Rosada para definir cómo enfrentar una sesión que promete ser áspera. El informe de gestión, que por ley debe rendirse mensualmente, se transformó en un examen político de alto voltaje: la oposición prepara preguntas incisivas sobre sus bienes y viajes al exterior, mientras la Justicia avanza en una investigación por presunto enriquecimiento ilícito. 



El fiscal Gerardo Pollicita indaga si el nivel de vida del funcionario se corresponde con sus ingresos declarados. En el expediente figuran tres propiedades adquiridas en Buenos Aires y Exaltación de la Cruz, además de viajes a Estados Unidos, Aruba y Punta del Este. La mayoría de las operaciones se habría realizado en efectivo, sin registros bancarios, lo que alimenta las sospechas. También se conocieron préstamos y deudas por decenas de miles de dólares vinculados a la compra de un departamento en Caballito. 

En paralelo, el oficialismo busca que la exposición de Adorni no se convierta en un golpe político contra el Gobierno. Karina Milei coordina un operativo de blindaje y su hermano Javier estará presente en el recinto para mostrar respaldo. La estrategia se debate entre un discurso confrontativo y otro más moderado, aunque en Balcarce 50 reconocen que la sesión puede marcar un punto de inflexión: consolidar al jefe de Gabinete o dejarlo al borde de una crisis mayor. 

El clima en Diputados anticipa tensión. Martín Menem, presidente de la Cámara, ironizó que será una jornada “para comprar pochoclos”, en alusión al espectáculo político que se espera. El antecedente de Guillermo Francos, quien en 2025 abandonó abruptamente el Senado tras ser acusado de mentir, sobrevuela como advertencia. 

En este escenario, Adorni no solo deberá responder más de dos mil preguntas de los legisladores, sino también proyectar una imagen hacia a la opinión pública que despeje las dudas sobre si puede sostenerse en el cargo. Su presentación será mucho más que un trámite institucional: se perfila como una batalla política y judicial que podría definir su futuro inmediato en el Gobierno.


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