CRISIS DE CONFIANZA

La confianza del consumidor tocó su piso más bajo en casi dos años y encendió alarmas sobre el consumo privado

El índice elaborado por la Universidad Di Tella cayó casi 6% en abril respecto de marzo, acumuló tres meses consecutivos de descenso y quedó más de 10% por debajo del mismo mes del año pasado. El golpe fue desigual: los hogares de menores ingresos sufrieron una caída siete veces mayor que los de mayores recursos.

El termómetro del consumo en la Argentina marcó en abril su temperatura más baja desde julio de 2024. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC), que elabora mensualmente el Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella, cayó 5,7% respecto del mes anterior y llegó a 39,64 puntos, el peor registro en más de nueve meses. Con este resultado, el índice acumuló tres bajas consecutivas: 4,7% en febrero, 5,3% en marzo y ahora casi 6% en abril, una secuencia que no se repetía desde abril de 2022. En el cotejo interanual, el retroceso fue de 10,12%, y desde el pico alcanzado en enero de 2025 el indicador acumula una pérdida de 16,33%.



El relevamiento fue realizado por Poliarquía Consultores entre el 6 y el 17 de abril de 2026 mediante encuestas telefónicas en 40 grandes centros urbanos del país. Los resultados mostraron un deterioro generalizado en todos los subcomponentes del índice, aunque con intensidades muy distintas según el segmento de la población y la región del país.

El rubro que más cayó fue el de la predisposición a comprar bienes durables e inmuebles, con una baja mensual de 9,51%. Dentro de ese componente, la intención de adquirir electrodomésticos retrocedió 7,46%, mientras que la disposición a comprar autos o viviendas lo hizo en 12,26%. También el subíndice de situación macroeconómica bajó 4,30% respecto de marzo y quedó casi 11% por debajo de abril de 2025, en tanto que el componente de situación personal descendió 3,96% en el mes y acumuló una caída interanual de 15%.

El análisis por nivel socioeconómico revela la dimensión más preocupante del informe. En los hogares de ingresos bajos el ICC se derrumbó 12,60% mensual y cayó 14,71% interanual, hasta ubicarse en 35,50 puntos, mientras que entre los hogares de ingresos altos la baja fue de apenas 1,80% mensual y 9,43% interanual, con un nivel de 42,57 puntos. Esa marcada disparidad obedece al efecto desigual de la inflación —que en marzo fue de 3,4%— entre quienes más dependen del consumo de productos básicos y aquellos más expuestos al aumento de tarifas de servicios públicos y la reducción de subsidios.

La distribución geográfica también fue dispar. El Interior del país registró la caída regional más pronunciada, con un descenso mensual de 10,57%, seguido por la Ciudad de Buenos Aires con 6,69% y el Gran Buenos Aires con 1,53%. A pesar de haber sufrido el mayor golpe, el Interior sigue siendo la zona con el índice más alto del país, en 45,35 puntos, mientras que el GBA permanece en el extremo opuesto con 36,82 puntos. Sebastián Auguste, director del CIF, destacó que esa heterogeneidad regional es consistente con el comportamiento que viene registrándose desde el inicio del gobierno de Javier Milei.

Otro dato que los analistas subrayan es que el deterioro no se limita a la percepción del presente: las condiciones actuales cayeron 9,03% en el mes, pero las expectativas hacia los próximos meses también retrocedieron 3,30%, lo que indica que la sombra del pesimismo alcanza también al horizonte. El ICC es un indicador al que empresas y analistas siguen de cerca porque históricamente anticipa el comportamiento del consumo privado, uno de los principales motores de la actividad económica en el país.

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