- Economía
- 20.04.2026
NUEVA CAÍDA
Los salarios registrados perdieron 2% de poder adquisitivo en los primeros dos meses del año
Según datos del INDEC publicados esta semana, los trabajadores formales encadenan seis meses consecutivos de caídas reales. Desde que asumió el gobierno de Javier Milei, el deterioro acumulado ya alcanza el 8,9%, con los empleados públicos como los más perjudicados.
El arranque de 2026 no trajo alivio para el bolsillo de los trabajadores formales en Argentina. Los ingresos del sector registrado acumularon una baja real del 2% en el primer bimestre del año, según surge del análisis del Índice de Salarios que publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). La razón es aritméticamente simple: en el primer bimestre los aumentos fueron del 3,7% para los privados registrados y del 4,2% en el caso del sector público, cifras que quedaron por debajo del 5,9% de inflación acumulada entre enero y febrero de 2026.
En términos mensuales, el panorama de febrero fue igualmente adverso. Los salarios registrados aumentaron 1,8% en febrero, mientras que la inflación se posicionó en 2,9% durante ese mes. Se trata de la sexta baja real consecutiva, con una contracción del 4,33% en los últimos seis meses. Dentro del universo formal, los empleados públicos aumentaron 2,3% y los privados un 1,6%, perdiendo un 0,55% y un 1,3% de poder de compra real, respectivamente.
La foto de más largo plazo es todavía más contundente. Desde el inicio del gobierno de Javier Milei, los salarios registrados perdieron 8,87% real, con los empleados públicos como los más perjudicados: su caída acumulada del poder adquisitivo alcanzó el 18,35%, mientras que los privados retrocedieron un 3,54% real. En la comparación interanual, el economista Hernán Herrera destacó que los públicos nacionales acumulan una caída de 8,87%, los provinciales de 2,1% real y los privados de 4,13%.
Las diferencias al interior del sector público también son notorias. En febrero los salarios nacionales aumentaron apenas un 0,6% mientras que los provinciales subieron un 2,9%, aunque ninguno de los dos logró superar la inflación del mes. En la comparación interanual, los salarios registrados en general crecieron un 27,5% frente a una inflación del 33,1%, una distancia de casi seis puntos porcentuales que se replica tanto en el sector privado —con una suba del 27,6%— como en el público, que aumentó un 27,4%, aunque con diferencias sustanciales entre los nacionales (21,3%) y los provinciales (30,3%).
El deterioro de los ingresos no es un fenómeno aislado: va acompañado de una contracción del mercado de trabajo formal. Entre enero de 2025 y el mismo mes de 2026 se perdieron 124.735 puestos registrados, equivalente a una caída del 1,2%, según informó la Secretaría de Trabajo. Si se toma desde noviembre de 2023, inicio del mandato de Milei, la destrucción de empleo alcanza a 322.412 personas, un 3,1% menos. En paralelo, en el sector privado se perdieron 1.632 empleadores durante enero, lo que implica el cierre de más de 77 empresas por día laboral.
Las consecuencias se sienten en las finanzas de los hogares. La mora de las familias alcanzó en febrero el 11,2%, un nivel no visto desde el inicio del milenio, y el endeudamiento irregular de los hogares está en su nivel más alto desde 2004, multiplicándose por más de cuatro veces desde octubre de 2024.
De cara a lo que viene, el horizonte no es más alentador. El economista Luis Campos advirtió que en marzo se espera una nueva caída del poder adquisitivo, lo cual es probable dado que el IPC se ubicó en 3,4%, marcando su nivel más alto desde marzo de 2025. La consultora Equilibra sumó que los gastos fijos treparon 5,1% ese mes, lo que hace prever que el ingreso real registrado, habrá retrocedido nuevamente. Desde un sector más optimista, el economista Iván Cachanosky, de la Fundación Libertad y Progreso, confió en que probablemente en el segundo semestre los salarios puedan recuperar el terreno perdido, en la medida en que la inflación continúe desacelerando.
En términos mensuales, el panorama de febrero fue igualmente adverso. Los salarios registrados aumentaron 1,8% en febrero, mientras que la inflación se posicionó en 2,9% durante ese mes. Se trata de la sexta baja real consecutiva, con una contracción del 4,33% en los últimos seis meses. Dentro del universo formal, los empleados públicos aumentaron 2,3% y los privados un 1,6%, perdiendo un 0,55% y un 1,3% de poder de compra real, respectivamente.
La foto de más largo plazo es todavía más contundente. Desde el inicio del gobierno de Javier Milei, los salarios registrados perdieron 8,87% real, con los empleados públicos como los más perjudicados: su caída acumulada del poder adquisitivo alcanzó el 18,35%, mientras que los privados retrocedieron un 3,54% real. En la comparación interanual, el economista Hernán Herrera destacó que los públicos nacionales acumulan una caída de 8,87%, los provinciales de 2,1% real y los privados de 4,13%.
Las diferencias al interior del sector público también son notorias. En febrero los salarios nacionales aumentaron apenas un 0,6% mientras que los provinciales subieron un 2,9%, aunque ninguno de los dos logró superar la inflación del mes. En la comparación interanual, los salarios registrados en general crecieron un 27,5% frente a una inflación del 33,1%, una distancia de casi seis puntos porcentuales que se replica tanto en el sector privado —con una suba del 27,6%— como en el público, que aumentó un 27,4%, aunque con diferencias sustanciales entre los nacionales (21,3%) y los provinciales (30,3%).
El deterioro de los ingresos no es un fenómeno aislado: va acompañado de una contracción del mercado de trabajo formal. Entre enero de 2025 y el mismo mes de 2026 se perdieron 124.735 puestos registrados, equivalente a una caída del 1,2%, según informó la Secretaría de Trabajo. Si se toma desde noviembre de 2023, inicio del mandato de Milei, la destrucción de empleo alcanza a 322.412 personas, un 3,1% menos. En paralelo, en el sector privado se perdieron 1.632 empleadores durante enero, lo que implica el cierre de más de 77 empresas por día laboral.
Las consecuencias se sienten en las finanzas de los hogares. La mora de las familias alcanzó en febrero el 11,2%, un nivel no visto desde el inicio del milenio, y el endeudamiento irregular de los hogares está en su nivel más alto desde 2004, multiplicándose por más de cuatro veces desde octubre de 2024.
De cara a lo que viene, el horizonte no es más alentador. El economista Luis Campos advirtió que en marzo se espera una nueva caída del poder adquisitivo, lo cual es probable dado que el IPC se ubicó en 3,4%, marcando su nivel más alto desde marzo de 2025. La consultora Equilibra sumó que los gastos fijos treparon 5,1% ese mes, lo que hace prever que el ingreso real registrado, habrá retrocedido nuevamente. Desde un sector más optimista, el economista Iván Cachanosky, de la Fundación Libertad y Progreso, confió en que probablemente en el segundo semestre los salarios puedan recuperar el terreno perdido, en la medida en que la inflación continúe desacelerando.
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