- Sociedad
- 15.04.2026
TEMPORAL
Fuertes lluvias desatan caos en el AMBA: miles de hogares sin luz y accesos colapsados por inundaciones
Las intensas precipitaciones que se desataron desde la madrugada de este miércoles han provocado un panorama de emergencia en el Área Metropolitana de Buenos Aires, con calles convertidas en ríos, cortes masivos de energía eléctrica y un tránsito completamente desquiciado que afecta tanto a la Ciudad de Buenos Aires como al conurbano.
Las acumulaciones de agua alcanzaron niveles récord en pocas horas, superando en algunos puntos del norte porteño el promedio mensual completo de abril, mientras que las alertas meteorológicas se mantienen activas y recomiendan evitar cualquier desplazamiento innecesario.
Los barrios más golpeados en la Capital Federal incluyen Palermo, Belgrano, San Telmo, Almagro y Balvanera, donde en la emblemática esquina de Corrientes y Pueyrredón se registró un apagón total que dejó a comercios y vecinos sin servicio eléctrico en una de las zonas de mayor movimiento de la ciudad. En el conurbano, las complicaciones se extendieron a San Isidro, Dock Sud en Avellaneda y Villa Celina en La Matanza, con arroyos desbordados y accesos principales bajo agua. El puente Pueyrredón, uno de los principales vínculos entre la provincia y la Capital, quedó intransitable, generando demoras interminables para autos particulares, colectivos y otros medios de transporte público. Avenida Hipólito Yrigoyen y sectores de la General Paz también acumularon agua en niveles que obligaron a intervenir a los equipos de Defensa Civil y emergencias para asistir a los damnificados y realizar tareas de desagote.
Según los reportes de las distribuidoras, más de once mil usuarios quedaron sin suministro eléctrico en distintos sectores, con Edenor y Edesur trabajando en la reposición del servicio en medio de las condiciones adversas. Las tormentas, acompañadas de ráfagas de viento y una caída de casi 160 milímetros en apenas tres horas en el norte porteño, provocaron además accidentes de tránsito por el asfalto resbaladizo, como un choque y un vuelco en la Panamericana. Vecinos y conductores relataron escenas de calles completamente anegadas, donde incluso se optó por circular por las veredas para sortear los charcos profundos.
El Servicio Meteorológico Nacional mantiene la alerta amarilla por lluvias persistentes, con pronóstico de mayor intensidad durante la mañana y la noche de este miércoles, aunque se espera una leve disminución para el jueves y la posibilidad de chaparrones aislados el domingo. Las autoridades insisten en la precaución: permanecer en lugares seguros, desconectar electrodomésticos ante riesgo de ingreso de agua y alejarse de zonas bajas o ribereñas. Mientras tanto, el AMBA sigue bajo el impacto de un temporal que, en pocas horas, alteró la rutina diaria de millones de personas y puso en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura ante eventos climáticos extremos.
Los barrios más golpeados en la Capital Federal incluyen Palermo, Belgrano, San Telmo, Almagro y Balvanera, donde en la emblemática esquina de Corrientes y Pueyrredón se registró un apagón total que dejó a comercios y vecinos sin servicio eléctrico en una de las zonas de mayor movimiento de la ciudad. En el conurbano, las complicaciones se extendieron a San Isidro, Dock Sud en Avellaneda y Villa Celina en La Matanza, con arroyos desbordados y accesos principales bajo agua. El puente Pueyrredón, uno de los principales vínculos entre la provincia y la Capital, quedó intransitable, generando demoras interminables para autos particulares, colectivos y otros medios de transporte público. Avenida Hipólito Yrigoyen y sectores de la General Paz también acumularon agua en niveles que obligaron a intervenir a los equipos de Defensa Civil y emergencias para asistir a los damnificados y realizar tareas de desagote.
Según los reportes de las distribuidoras, más de once mil usuarios quedaron sin suministro eléctrico en distintos sectores, con Edenor y Edesur trabajando en la reposición del servicio en medio de las condiciones adversas. Las tormentas, acompañadas de ráfagas de viento y una caída de casi 160 milímetros en apenas tres horas en el norte porteño, provocaron además accidentes de tránsito por el asfalto resbaladizo, como un choque y un vuelco en la Panamericana. Vecinos y conductores relataron escenas de calles completamente anegadas, donde incluso se optó por circular por las veredas para sortear los charcos profundos.
El Servicio Meteorológico Nacional mantiene la alerta amarilla por lluvias persistentes, con pronóstico de mayor intensidad durante la mañana y la noche de este miércoles, aunque se espera una leve disminución para el jueves y la posibilidad de chaparrones aislados el domingo. Las autoridades insisten en la precaución: permanecer en lugares seguros, desconectar electrodomésticos ante riesgo de ingreso de agua y alejarse de zonas bajas o ribereñas. Mientras tanto, el AMBA sigue bajo el impacto de un temporal que, en pocas horas, alteró la rutina diaria de millones de personas y puso en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura ante eventos climáticos extremos.
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