GLACIARES

El oficialismo busca dictaminar y convertir en ley la reforma de Glaciares en 48 horas

Con una estrategia de trámite exprés, La Libertad Avanza convocó a comisiones para este martes con el objetivo de emitir dictamen y sesionar el miércoles. La iniciativa, que ya cuenta con media sanción del Senado, genera fuertes cruces entre la promesa de inversiones mineras y las advertencias por la desprotección de reservas hídricas estratégicas.

El escenario político en la Cámara de Diputados ingresa en una fase de definiciones críticas para el futuro de los recursos naturales en Argentina. Tras obtener la aprobación en la Cámara Alta el pasado 26 de febrero, el proyecto de reforma de la Ley 26.639 de Presupuestos Mínimos para la Protección de los Glaciares y del Ambiente Periglacial será tratado este martes a las 14 en un plenario de las comisiones de Recursos Naturales y Asuntos Constitucionales. La intención del oficialismo, encabezado por las gestiones de los diputados José Peluc y Nicolás Mayoraz, es firmar el dictamen de manera inmediata para habilitar el debate en el recinto apenas 24 horas después, buscando la sanción definitiva antes de que termine la semana.



Esta celeridad responde a una necesidad del Poder Ejecutivo de recuperar la iniciativa política y ofrecer señales de previsibilidad jurídica a los grandes proyectos de inversión, especialmente en el sector del cobre y el oro. El núcleo de la reforma propone una redefinición técnica de las zonas protegidas, limitando el blindaje actual sobre el ambiente periglacial. Según los defensores del proyecto, como la diputada y exsecretaria de Minería Fernanda Ávila, los cambios permitirán realizar estudios científicos más profundos para determinar si un cuerpo de hielo actúa efectivamente como reserva hídrica antes de prohibir actividades productivas. Desde esta perspectiva, se argumenta que la normativa vigente ha funcionado como una barrera excesiva que no distingue entre glaciares de gran magnitud y geoformas menores sin impacto real en las cuencas.

Sin embargo, el optimismo gubernamental choca con una resistencia persistente en diversos sectores. Mientras gobernadores de provincias con perfil minero como Marcelo Orrego, de San Juan, y Raúl Jalil, de Catamarca, respaldan la flexibilización, otros mandatarios mantienen sus reservas. El pampeano Sergio Ziliotto se ha consolidado como una de las voces opositoras más críticas, alertando que cualquier alteración en las nacientes de los ríos cordilleranos impactará directamente en el caudal de las cuencas que abastecen a las provincias de la llanura. A esta preocupación se suman organizaciones ambientalistas y sectores académicos, quienes denuncian que el nuevo texto desplaza al sistema científico de la toma de decisiones y abre la puerta a la explotación minera en áreas que hoy son reservas estratégicas de agua dulce.

El desafío inmediato para La Libertad Avanza radica en asegurar el acompañamiento de los bloques "dialoguistas" en una jornada que se anticipa tensa. Aunque el oficialismo confía en repetir la mayoría que logró en el Senado, la negociación se da en un contexto donde la oposición también busca introducir temas de agenda propia, como el control sobre los nombramientos en organismos públicos y el seguimiento de casos judiciales que rozan al entorno presidencial. De concretarse el cronograma previsto, Argentina podría amanecer el jueves con un nuevo paradigma ambiental que prioriza el desarrollo extractivo bajo la promesa de una reactivación económica de largo aliento.

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