- Política
- 30.03.2026
LA SITUACIÓN DEL JEFE DE GABINETE
¿Adorni sigue en carrera para la Ciudad?
Una sucesión de traspiés en su patrimonio y en sus gastos dejan dudas sobre que pueda ser ele candidato a jefe de Gobierno que Karina Milei soñaba.
Hace poco menos de un mes, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, dejó por un rato de deslomarse en viajes a Nueva York y Punta del Este para ocuparse de algo al menos llamativo para un funcionario nacional: se juntó con la referente porteña de La Libertad Avanza Pilar Ramirez y, a través de ella, hizo llegar una cantidad de proyectos para la Legislatura porteña (lugar, recordemos, para el que se candidateó y luego no asumió el cargo, defraudando a sus votantes). ¿Cuál podía ser la lógica de que un jefe de Gabinete presentara proyectos para la Ciudad? No es otra que ir preparando su candidatura a jefe de Gobierno. Otra interesada en ocupar ese lugar, Patricia Bullrich, leyó rápido el contexto y se corrió de cualquier interna o pelea que pudiera ponerla de malas con Karina Milei que es, en definitiva, la que elige los candidatos. Claro que todo esto fue antes de la debacle de Adorni. Bullrich ahora observa en silencio la caída de su advertario y fue muy frugal a la hora de defenderlo. Está leyendo un escenario donde ella puede volver a ser la elegida.
Adorni fue el candidato en las elecciones de mayo de año pasado que derrotó al PRO. Pero luego no asumió su banca, algo que había prometido hacer e incluso se había ofendido cuando le preguntaron si su candidatura era testimonial (se sabe: Adorni es muy de ofenderse y de canchererar con periodistas que no le pueden contestar porque ya les sacaron el micrófono). Pero resultó ser que los preguntones tenían razón: su candidatura fue testimonial.
En octubre jugó Patricia Bullrich y se llevó el 50 por ciento de los votos, lo que la colocó en la pole position para ir a disputarle a Jorge Macri la jefatura de Gobierno en 2027. Esto es, si Karina Milei aprueba. Pero la hermanísima comenzó a recelar de Bullrich y fomentó en las sombras a su Adorni. Ante esto, Bullrich hizo saber que ella abandonaba toda pretención y le cedía el lugar al jefe de Gabinete.
Esto fue hasta lo que podríamos llamar la debacle. En rápida sucesión, Adorni llegó a su esposa en un vuelo oficial a Nueva York lo que desató una catarata de revelaciones sobre su patrimonio y un nivel de gastos que no se condice con los ingresos que declara en sus declaraciones juradas. Además del viaje a Nueva York y la estadía en un hotel de lujo, Adorni sumó otro viaje a Punta del Este que, según las facturas que obran en el expediente judicial , fue pagado por el conductor de la TV Pública (a sueldo del Estado) Marcelo Grandio o bien por su productor a ImHouse, que también hace negocios con los medios públicos.
Además de eso, se conoció la existencia de una casa en el country Indio Cuá Golf Club cuya escritura está a nombre de la esposa de Adorni y que no figuraría en su declaración jurada. La valuación de esa casa, de otra que se le atribuye, más los gastos en viajes no estarían condiciendose con lo que declaró como patrimonio, unos 48 mil dólares de ahorros de los cuales, además, la mayoría son prestados.
Para empeorar la situación, Adorni dio la semana pasada una conferencia de prensa donde se mostró nervioso, agresivo y no aclaró ninguno de estos puntos. No pudo responder preguntas sencillas como, por ejemplo, si le pagó a Grandio su parte, ¿de qué forma lo hizo? Tampoco quiso responder sobre su patrimonio. Una conferencia de prensa no es evidencia en una causa penal, pero si quería parecer sospechoso ante la sociedad, lo logró con creces.
Ahora bien, volviendo a la espinosa cuestión de las candidaturas y los planes: ¿sigue Adorni siendo una opción viable para Karina Milei en 2027? ¿Apuestan a que los porteños olviden y lo vote de nuevo? O bien volverá a cobrar fuerza la versión de que la candidata es Bullrich. Según comentaron en el PRO, es a ella a la que le tienen realmente miedo, porque a Adorni lo ven como un candidato “ganable” (aunque, hay que decirlo, ya les ganó en mayo de 2025).
Está todo por verse, pero si hay algo claro es que las acciones de Adorni están en baja.
Adorni fue el candidato en las elecciones de mayo de año pasado que derrotó al PRO. Pero luego no asumió su banca, algo que había prometido hacer e incluso se había ofendido cuando le preguntaron si su candidatura era testimonial (se sabe: Adorni es muy de ofenderse y de canchererar con periodistas que no le pueden contestar porque ya les sacaron el micrófono). Pero resultó ser que los preguntones tenían razón: su candidatura fue testimonial.
En octubre jugó Patricia Bullrich y se llevó el 50 por ciento de los votos, lo que la colocó en la pole position para ir a disputarle a Jorge Macri la jefatura de Gobierno en 2027. Esto es, si Karina Milei aprueba. Pero la hermanísima comenzó a recelar de Bullrich y fomentó en las sombras a su Adorni. Ante esto, Bullrich hizo saber que ella abandonaba toda pretención y le cedía el lugar al jefe de Gabinete.
Esto fue hasta lo que podríamos llamar la debacle. En rápida sucesión, Adorni llegó a su esposa en un vuelo oficial a Nueva York lo que desató una catarata de revelaciones sobre su patrimonio y un nivel de gastos que no se condice con los ingresos que declara en sus declaraciones juradas. Además del viaje a Nueva York y la estadía en un hotel de lujo, Adorni sumó otro viaje a Punta del Este que, según las facturas que obran en el expediente judicial , fue pagado por el conductor de la TV Pública (a sueldo del Estado) Marcelo Grandio o bien por su productor a ImHouse, que también hace negocios con los medios públicos.
Además de eso, se conoció la existencia de una casa en el country Indio Cuá Golf Club cuya escritura está a nombre de la esposa de Adorni y que no figuraría en su declaración jurada. La valuación de esa casa, de otra que se le atribuye, más los gastos en viajes no estarían condiciendose con lo que declaró como patrimonio, unos 48 mil dólares de ahorros de los cuales, además, la mayoría son prestados.
Para empeorar la situación, Adorni dio la semana pasada una conferencia de prensa donde se mostró nervioso, agresivo y no aclaró ninguno de estos puntos. No pudo responder preguntas sencillas como, por ejemplo, si le pagó a Grandio su parte, ¿de qué forma lo hizo? Tampoco quiso responder sobre su patrimonio. Una conferencia de prensa no es evidencia en una causa penal, pero si quería parecer sospechoso ante la sociedad, lo logró con creces.
Ahora bien, volviendo a la espinosa cuestión de las candidaturas y los planes: ¿sigue Adorni siendo una opción viable para Karina Milei en 2027? ¿Apuestan a que los porteños olviden y lo vote de nuevo? O bien volverá a cobrar fuerza la versión de que la candidata es Bullrich. Según comentaron en el PRO, es a ella a la que le tienen realmente miedo, porque a Adorni lo ven como un candidato “ganable” (aunque, hay que decirlo, ya les ganó en mayo de 2025).
Está todo por verse, pero si hay algo claro es que las acciones de Adorni están en baja.



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