- Judiciales
- 19.03.2026
FUERO LABORAL
La Justicia frenó el traspaso del fuero laboral a la Ciudad y abrió un nuevo frente judicial contra la reforma
Un juez laboral suspendió de manera cautelar el acuerdo entre Nación y la Ciudad de Buenos Aires para transferir la Justicia del Trabajo. La medida, impulsada por un reclamo sindical, cuestiona la legalidad del proceso y suma tensión a la implementación de la reforma laboral.
La disputa por el futuro de la Justicia laboral sumó un nuevo capítulo luego de que un fallo de primera instancia ordenara suspender el traspaso de ese fuero desde la órbita nacional a la Ciudad de Buenos Aires. La decisión judicial puso en pausa uno de los puntos más sensibles de la reforma laboral impulsada por el Gobierno y dejó abierto un conflicto institucional de alcance político y jurídico.
La resolución fue firmada por el juez laboral Herman Mendel, titular del Juzgado Nacional del Trabajo N°30, quien hizo lugar a una medida cautelar presentada por la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN). El magistrado dispuso frenar todos los efectos del acuerdo de transferencia firmado entre el Estado nacional y la administración porteña hasta que se dicte una sentencia definitiva sobre el fondo de la cuestión.
El planteo sindical cuestiona el modo en que se incorporó el traspaso dentro de la Ley de Modernización Laboral. Según la presentación, el tema fue introducido durante el tratamiento en sesiones extraordinarias del Congreso, pese a no formar parte de la convocatoria oficial realizada por el Poder Ejecutivo. Ese punto fue considerado central por el juez al analizar la verosimilitud del reclamo.
En su resolución, Mendel entendió que existían elementos suficientes para considerar que podría haberse vulnerado el procedimiento constitucional, así como también derechos de trabajadores judiciales. Además, señaló que el acuerdo podría generar efectos irreversibles si se ejecutaba antes de una revisión judicial completa, lo que justificó la urgencia de la medida cautelar.
El conflicto no es solo jurídico. En los días previos al fallo, trabajadores del fuero laboral llevaron adelante medidas de fuerza, incluyendo la ocupación del edificio central de tribunales laborales y un paro de actividades. Las protestas estuvieron acompañadas por sectores sindicales que advierten que el traspaso implicaría una pérdida de garantías para los trabajadores y un posible debilitamiento de la justicia especializada en conflictos laborales.
Desde el gremio judicial sostienen que la transferencia podría alterar condiciones laborales, modificar regímenes de trabajo y generar incertidumbre sobre la estabilidad del personal. También cuestionan que el acuerdo no contemple con claridad el destino de todos los empleados ni asegure la continuidad de derechos adquiridos.
El fallo, que tiene carácter provisorio, no resuelve aún la validez de la reforma, pero sí frena su implementación en uno de sus aspectos clave. Mientras el Estado nacional deberá responder en el expediente en los próximos días, la causa abre un escenario de judicialización que podría escalar a instancias superiores.
En ese contexto, la discusión sobre el traspaso del fuero laboral se convierte en un nuevo foco de tensión entre el Gobierno, la Justicia y los sindicatos, en medio de un proceso de cambios estructurales que todavía enfrenta fuertes resistencias.
La resolución fue firmada por el juez laboral Herman Mendel, titular del Juzgado Nacional del Trabajo N°30, quien hizo lugar a una medida cautelar presentada por la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN). El magistrado dispuso frenar todos los efectos del acuerdo de transferencia firmado entre el Estado nacional y la administración porteña hasta que se dicte una sentencia definitiva sobre el fondo de la cuestión.
El planteo sindical cuestiona el modo en que se incorporó el traspaso dentro de la Ley de Modernización Laboral. Según la presentación, el tema fue introducido durante el tratamiento en sesiones extraordinarias del Congreso, pese a no formar parte de la convocatoria oficial realizada por el Poder Ejecutivo. Ese punto fue considerado central por el juez al analizar la verosimilitud del reclamo.
En su resolución, Mendel entendió que existían elementos suficientes para considerar que podría haberse vulnerado el procedimiento constitucional, así como también derechos de trabajadores judiciales. Además, señaló que el acuerdo podría generar efectos irreversibles si se ejecutaba antes de una revisión judicial completa, lo que justificó la urgencia de la medida cautelar.
El conflicto no es solo jurídico. En los días previos al fallo, trabajadores del fuero laboral llevaron adelante medidas de fuerza, incluyendo la ocupación del edificio central de tribunales laborales y un paro de actividades. Las protestas estuvieron acompañadas por sectores sindicales que advierten que el traspaso implicaría una pérdida de garantías para los trabajadores y un posible debilitamiento de la justicia especializada en conflictos laborales.
Desde el gremio judicial sostienen que la transferencia podría alterar condiciones laborales, modificar regímenes de trabajo y generar incertidumbre sobre la estabilidad del personal. También cuestionan que el acuerdo no contemple con claridad el destino de todos los empleados ni asegure la continuidad de derechos adquiridos.
El fallo, que tiene carácter provisorio, no resuelve aún la validez de la reforma, pero sí frena su implementación en uno de sus aspectos clave. Mientras el Estado nacional deberá responder en el expediente en los próximos días, la causa abre un escenario de judicialización que podría escalar a instancias superiores.
En ese contexto, la discusión sobre el traspaso del fuero laboral se convierte en un nuevo foco de tensión entre el Gobierno, la Justicia y los sindicatos, en medio de un proceso de cambios estructurales que todavía enfrenta fuertes resistencias.
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