COMUNA 8

Conflicto en la planta recicladora de Villa Soldati

En medio de la crisis sanitaria, el Gobierno porteño autorizó la descarga de escombros, altamente contaminante, en ese barrio del sur de la ciudad.


Vecinos del barrio de Villa Soldati sufren con la planta de reciclaje de residuos áridos (escombros) que en estos días de cuarentena obligatoria se agregó el coronavirus y se toparon con una hilera interminable de camiones con volquetes de las 120 empresas del rubro que operan en la Ciudad que llevaban su carga de desechos de obras en construcción para entregarla en el predio que depende del Gobierno porteño.
 
En el lugar, sobrantes de mamposteria o cascotes se transforman en polvo o materiales reutilizables para trabajos que realiza la Ciudad en el espacio público. “Se hacen las baldosas y el alisado que vemos en otros lados, pero no acá”, contó a Página 12 Sabrina González, una de las afectadas. Las personas que viven en el barrio y sobre todo en el perímetro de Lafuente, Barros Pazos, Castañón y Chilavert respiran partículas en suspensión que les ocasionan serios problemas respiratorios.
 
“Nos piden que ventilemos nuestras casas porque hoy tenemos un virus dando vueltas que afecta las vías respiratorias y no podemos ventilar las viviendas por el polvo que flota acá. Hay vecinos con corticoides, abuelos y chicos comprometidos por esta situación”, explicó Sabrina.
 
El secretario de Articulación Federal de la Seguridad de la Nación Gabriel Fucks expuso a Página 12 sobre una hipótesis que manejaban los vecinos: si el transporte de escombros está entre las excepciones que prevé el DNU 297 que firmó el presidente Alberto Fernández. “Contaminar es un delito, pero nada tiene que ver con el transporte y lo que está permitido durante la pandemia. La contaminación ambiental está prevista en el nuevo Código Penal, en la Constitución de la Ciudad y en varias normas más. Pero transportar no es necesariamente contaminar y si hay algo que atacar es este delito, no el transporte”.
 
En febrero pasado los vecinos de Soldati difundieron una denuncia sobre la problemática que viven en el barrio: “Desde el año 2013 funciona en nuestro barrio una planta de tratamiento de áridos. En su labor procesa 2400 toneladas diarias de restos de obras en construcción que dispersan partículas en el aire excediendo ampliamente los máximos permitidos para zonas como las nuestras”.
 
En el texto enumeraban las consecuencias de la situación: Enfermedades respiratorias, sequedad de tejidos húmedos, irritación, jaquecas, ataques de asma tanto en forma aislada como crónica y, además, la presunción de contacto con elementos cancerígenos como el asbesto presente en restos de obra provenientes de construcciones antiguas”.
 
Sabrina agregó: “Enfrente de la planta hay cuatro escuelas, dos son jardines de infantes, hay clubes a los que vienen vecinos de otras comunas. Vivimos como dentro de una enorme nube de polvo, cal, cemento y material de demoliciones y partículas en suspensión que no sabemos de qué son. En el barrio por ahora no tenemos afectados por coronavirus, pero sí hay mucho dengue”.
 
La contaminación de la planta de residuos sólidos asociada con la pandemia empujó a los vecinos a salir de sus casas porque no pueden estar dentro de ellas con las ventanas cerradas todo el tiempo. Exigen al Gobierno de la Ciudadel cese de las actividades en el predio y el aprovechamiento del mismo en nuevas actividades que no impliquen el menoscabo de la calidad de vida de la comunidad de la zona”.
 


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