VILLA CRESPO

Audiencia pública por el Microestadio Arena: los vecinos exponen los motivos de su rechazo

Contaminación sonora, caos de tránsito, desvalorización de las propiedades, dificultades para estacionar y colapso energético son algunas de las preocupaciones que los vecinos llevarán al debate.



Tal como lo ordenó la Justicia, este jueves llega la audiencia pública para evaluar el impacto que implica para el barrio de Villa Crespo el microestadio Buenos Aires Arena. Vecinos y vecinas harán oír sus críticas y los motivos para su fuerte rechazo al funcionamiento de ese estadio en el ámbito barrial. El debate llega luego de la suspensión judicial provisoria de la explotación económica del emprendimiento.

Los vecinos denuncian que los cien espectáculos anuales que se anuncian alterarán la vida de quienes viven en sus alrededores. Jonatan Baldiviezo, que lleva el patrocinio jurídico de la fundación y es titular del Observatorio del Derecho a la Ciudad, dijo al diario Página 12 que "el gobierno había otorgado permiso como centro deportivo y barrial. No hizo los procedimientos correspondientes a lo que será el estadio cubierto más grande de la Argentina, y lo categorizó como de 'Impacto ambiental sin relevante efecto', cuando está emplazado en un barrio residencial".

Entre los argumentos que llevarán los vecinos a la audiencia se destacan contaminación sonora, caos de tránsito, desvalorización de las propiedades, dificultades para estacionar y colapso energético. El encuentro será este mediodía en Espacio Aguirre (Aguirre 1270).

Según explicó Baldiviezo, "tras la suspensión de marzo, la empresa volvió a presentar un estudio de impacto ambiental. La Agencia de Protección Ambiental (APRA) realizó un dictamen técnico y convocó a la audiencia pública. Luego de la audiencia, el gobierno debe decidir si otorga o no el permiso ambiental. O si lo otorga con condicionamientos. Todo eso va a depender del análisis que haga del estudio y de lo que la ciudadanía exponga".

Mientras tanto, el estadio se sigue construyendo y la empresa continúa organizando funciones a futuro. "El juez le dijo que son a riesgo de la empresa porque podrían no darle los permisos. O dárselos para menos funciones o espectadores", dijo Baldiviezo, y advirtió que "estos permisos la empresa tendría que haberlos tenido antes de iniciar las obras".

Todo comenzó en 2003, cuando el terreno privado fue expropiado a través de una ley de la Legislatura para hacer un centro cultural, una escuela y destinar una parte para el Club Atlanta. Sin haberse cumplido con el objetivo de la ley, en 2012 otra norma le otorgó las tierras en comodato al club por 20 años para ampliar su sede social y las instalaciones deportivas. Baldiviezo remarcó que con esa ley entró en juego "la empresa Lugones Center que recibió un crédito de 100 millones del Banco Ciudad y que sin terminar la obra se declaró en quiebra. El banco llegó a un acuerdo con la empresa para buscar nuevos inversores. Ahí aparece Buenos Aires Arena, que asume el proyecto. Pero para eso se cambió la ley -en septiembre de 2017 la Legislatura sancionó la ley 5874- y se llevó el plazo de concesión de 20 a 40 años".

Gustavo Perrone, miembro de Vecinos Autoconvocados de Villa Crespo contra el Megaestadio Arena, dijo a Página 12: "Nosotros presentamos un proyecto de ley donde lo que planteamos es que se vuelva al espíritu original y que en el Arena solo se realicen espectáculos deportivos (no recitales) y que se baje la concesión a 20 años".

El debate público llegó luego de que el juez Aurelio Ammirato suspendiera en marzo último la explotación económica del emprendimiento, y ordenara un nuevo estudio de impacto ambiental tras hacer lugar al amparo presentado por la Fundación Ciudad. 

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