ENTREVISTA

Itai Hagman: “Nosotros nos inclinamos más por la idea de una lista de unidad en la Ciudad”

El referente de Patria Grande plantea que la nacionalización de la elección da una “oportunidad” para vencer a Larreta. Y que prefiere la lista única porque permite llegar a octubre con una boleta que “realmente muestre amplitud”. Habla de Lammens, CFK, el electorado porteño y el aborto, en un espacio compartido por Ofelia Fernández y Juan Grabois.



por Luciana Rosende

En las horas previas al cierre de alianzas de este miércoles y con toda la expectativa puesta en la conformación de listas para el próximo 22 de junio, el referente de Patria Grande Itai Hagman dialogó con Nueva Ciudad sobre la construcción de un frente opositor para disputarle la jefatura de Gobierno a Horacio Rodríguez Larreta. Precandidato a diputado por la Ciudad, admite que prefiere una lista de unidad que la realización de elecciones primarias entre dos o tres candidatos, aunque remarca que su espacio apoyará lo que el conjunto decida. Plantea que la nacionalización de la elección implica una oportunidad para ganarle al macrismo porteño y que a la vez “hay que pensar en un armado que permita disputar la ciudad pero también en el que aporte más a la discusión nacional”.

“Puede ser” que Matías Lammens sea un candidato que dé más chances ante Larreta en una ciudad tradicionalmente antiperonista, sostiene Hagman. Pero también advierte que "cualquier candidato de este espacio se va a enfrentar a una campaña que lo va a asociar con el Frente Patriótico, que tiene como eje central al peronismo” a nivel nacional. En ese sentido “se está avanzando en la conformación de la alianza. Se firmaron ya las actas que establecen los acuerdos de la alianza y el reglamento electoral. Tenemos creo que 19 partidos: todos los de Unidad Ciudadana, el Partido Justicialista obviamente, nosotros como Frente Patria Grande aportamos tres partidos y Parte, de Alberto Fernández, Proyecto Sur (de Pino Solanas), Unidad Popular (de Claudio Lozano)”, enumera.

De cara al 22 de junio, ¿están más cerca de unas PASO o de una candidatura única?
No sabría decir si estamos más cerca de una o de la otra. Creo que los dos mecanismos están abiertos: el de la negociación para una lista única y el de la primaria. La realidad es que la PASO obviamente el problema que tiene es que genera un efecto de eliminación. Por más que después las listas se integren, y eso hace que a lo mejor la boleta que termina quedando en octubre no termina siendo tan plural y mostrando la amplitud del espacio como uno querría. El riesgo de la PASO en mi opinión es tener un frente muy amplio y plural en las primarias y que en octubre el que gana la PASO encabeza todas las categorías y queda una cosa más reducida. Nosotros nos inclinamos más por la idea de una lista de unidad que permita intercalar en las distintas categorías referentes de los distintos espacios. Entonces podés mostrar una boleta que realmente muestre la amplitud.

¿El Frente apoya cualquier candidatura de unidad que se decida?
Por supuesto. Nosotros tomamos una definición que es priorizar nuestra alianza con los sectores de Unidad Ciudadana. Porque dentro de este Frente Patriótico va a haber sectores muy diversos, ni hablar si se confirma la incorporación de Massa. Entonces vamos a un frente que va a tener contradicciones internas, y nosotros priorizamos los sectores con los cuales sentimos más afinidad política y representan la razón por la cual nos acercamos que es el apoyo a la figura de Cristina. Por eso en la Ciudad nuestra alianza principal es con ese espacio. Después por supuesto si se define que la candidatura a jefe de gobierno es con un acuerdo, vamos a militar para todo el frente.

¿Incluso si el candidato es Lammens?
Sí, tenemos buena relación con Lammens. Conozco a Matías hace bastante. Nos alegra que se haya acercado o se haya abierto la posibilidad de participar en un frente de esta naturaleza. Y después la elección tiene otra característica particular, inédita, que va pegada a la presidencial. Cosa que nunca pasó hasta ahora en la Ciudad. Eso modifica muchas cosas. Porque obviamente hay una primacía en un sentido de la elección nacional y eso hace que cambie la lógica con la cual se está pensando el armado en la Ciudad. Es decir, hay que pensar en un armado que permita disputar la ciudad pero también en el que aporte más a la discusión nacional. Porque todos los que formamos parte de este frente lo hacemos acompañando el armado del Frente Patriótico a nivel nacional.

¿El escenario que eso genera hace más o menos factible disputarle el lugar a Larreta?
Creo que hay una oportunidad. Porque obviamente la asociación con el gobierno nacional al gobierno de la ciudad también lo afecta. Porque la ciudad sufre también las consecuencias de la política nacional. Porque el macrismo ya no tiene la excusa que tuvo en las primeras gestiones que es la falta de coordinación con el gobierno nacional o provincial, porque tiene la suma del poder público. Entonces creo que hay una oportunidad, pero al mismo tiempo para disputar la ciudad tenemos que tener un proyecto para gobernar la ciudad. No va a alcanzar sólo con asociar a Larreta a Macri y endilgarle los problemas que atraviesa el país. Hay que construir un proyecto para la ciudad, cosa que a la oposición porteña hasta ahora nos ha costado.

¿Eso en qué estado está?
Creo que después del 22, en el diseño de la campaña eso va a ser muy importante. Cómo mostrar que una ciudad con los recursos y el presupuesto que tiene CABA, el más alto del país y que rankea a nivel mundial similares a las ciudades del primer mundo, cómo demostrar que es posible garantizar que existan vacantes para todos los chicos en las escuelas, que pueda haber un sistema de salud que llegue al sur de la ciudad, que se pueda garantizar la doble escolaridad en la zona sur, todo lo que vienen siendo las deudas del PRO. Eso lo tenemos que mostrar en la campaña porque la gente nos tiene que imaginar gobernando. Y tiene que ver que realmente podría vivir mejor con un gobierno como el nuestro. Hasta ahora nos ha ido mejor en el rol de oposición cuestionadora que ofreciendo una alternativa de gobierno confiable, tenemos el desafío de construir eso. Tenemos que mostrar que la sensibilidad social que requiere la ciudad no es incompatible con una ciudad moderna.

¿Buscan interpelar en ese sentido también al electorado que votó al PRO?
Creo que el macrismo ha tenido la capacidad de contactar con un sentido común que existe en el electorado porteño, pero que eso también está en disputa. Si logran instalar que la inauguración de un McDonalds es un parámetro de progreso, estamos derrotados culturalmente. Ahí hay una disputa muy fuerte que es la disputa primaria de la política: la disputa por el sentido, en donde el macrismo trabaja muchísimo con ese ideal meritocrático individualista de la ciudad, al cual nosotros tenemos que buscar la manera de contraponer un sentido de comunidad. Cómo hacer para que porteños y porteñas tengamos una mirada más comunitaria de nuestra vida en la ciudad. Y que querramos que aunque no usemos el hospital público porque tenemos la suerte de tener obra social o prepaga, que igual queramos que los hospitales públicos estén bien. Esa es la gran disputa: el macrismo le habla a un electorado y nosotros tenemos que buscar la manera de llegarle también. Demostrándole que la ciudad puede ser más inclusiva sin por eso perder, que no implica ir en contra de nadie y que incluso es más beneficioso para los sectores más acomodados –por llamarlos de alguna manera- que la ciudad sea más justa.

En una ciudad tradicionalmente antiperonista, ¿compartís el análisis de quienes plantean que un candidato como Lammens da más chances de ganarle a Larreta?
Puede ser. La realidad es que creo que cualquier candidato de este espacio se va a enfrentar a una campaña que lo va a asociar –por la nacionalización que va a tener esta elección- con el Frente Patriótico, que tiene como eje central al peronismo. Pero también es cierto que va a haber una porción muy grande de la ciudadanía que va a pensar el voto en función de lo que le está pasando, con la esperanza de que las cosas puedan cambiar y mejorar, independientemente de las etiquetas políticas.

¿Cómo incidió en la Ciudad la candidatura de Alberto Fernández?
Quizás permite que algunos actores que todavía estaban más distantes se acerquen, pero los componentes del espacio ya veníamos confluyendo antes de esa definición. Pero sí creo que uno de los efectos de su candidatura es que la polarización entre este espacio y lo que representa Cambiemos se ha reforzado. Y las terceras vías se han diluido. Creo que con más razón que antes vamos a una elección disputada entre dos espacios, en la Nación y en la Ciudad. La posibilidad de que haya un tercer espacio en la ciudad, que podía ser visto hace un tiempo atrás como algo más posible, me parece que hoy está descartada. Y se va a consolidar como única alternativa de oposición el espacio que a nivel nacional van a representar Alberto y Cristina, que en la provincia va a representar Axel y que en la Ciudad veremos cuál es la fórmula.

Compartieron el lanzamiento de Ofelia como candidata a legisladora porteña, ¿qué peso tiene su figura en el espacio que conforman?
Patria Grande tiene tres espacios principales de militancia y construcción: el espacio estudiantil –de donde venimos muchos-, el feminismo –que representa muy bien Ofelia y otras compañeras, que en la Ciudad tiene una importancia particular y representa a las nuevas generaciones, la ‘revolución de las pibas’- y el mundo de los movimientos sociales, la construcción de la economía popular. Son las tres agendas que queremos llevar al Congreso y la Legislatura, hoy sentimos que no están bien representados. Es el aporte que sentimos que le hacemos al Frente Patriótico, más una cuestión generacional: somos una generación sub 40, que es distinta de los más experimentados y de los que protagonizaron el gobierno anterior.

¿El espacio está a favor del aborto, más allá de la postura y los pronunciamientos de Grabois?
Juan tiene una posición personal pero el espacio está muy mayoritariamente a favor de la legalización del aborto. No solamente convivimos, sino que Juan aceptó que él no tenía que ocupar el lugar de hablar del tema, después de esas declaraciones que hizo. Son las compañeras fundamentalmente las que llevan adelante ese tema. Respetamos la posición personal de él, pero es algo de él. Nosotros no solamente tenemos otra opinión sino que participamos activamente por la legalización. También es una enseñanza para nosotros, sobre todo para quienes venimos de una experiencia universitaria y tenemos la expectativa de que las construcciones políticas sean absolutamente coherentes, puras. La realidad es que estamos haciendo un camino de aprender que las construcciones políticas que pueden cambiar la realidad implican diferencias que hay que aprender a respetar.

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