SERÁ EL MARTES A LAS 11

El próximo martes continuará el juicio a Mariana Gómez, detenida por besar a su esposa en el subte

Esta semana se renueva el juicio a la mujer violentada y deteneda por la Policía de la Ciudad en una estación de subte. En la primera audiencia, Gómez sentenció: “Me violaron durante 16 años y nunca logré que me escuchara una jueza. Ahora una jueza me escucha pero como acusada".

Esta semana continuará el juicio  contra Mariana Gómez por “resistencia a la autoridad y lesiones” en el Tribunal Oral en lo Criminal nro. 26, en la Ciudad. Será el próximo martes a las 11. En la primera audiencia, Gómez fue contundente: “Me violaron durante 16 años y nunca logré que me escuchara una jueza. Ahora una jueza me escucha pero como acusada. Voy por la absolución”.

La primera audiencia fue el miercoles 5 de junio y comenzó con la declaración de Gómez sobre lo sucedido. También declararon su esposa Rocío Girat, el policía Jonatan Rojo, la oficial Karen Villarreal; un empleado de Metrovías y dos testigos que asistieron a las jóvenes y grabaron con sus celulares lo que pasó.

Mariana relató los hechos, según consignó la agencia Presentes: “Estábamos charlando y fumando, no había ningún cartel. El empleado de Metrovías me pide que lo apague. Le digo que no había carteles. Con un movimiento de mano llama al policía Jonathan Rojo. Rojo me dice “che pibe”. No me deja irme. Me pone una mano en el pecho y me dice “quedate vos vas a ser detenido”. Me trataba de varón todo el tiempo. Hay un forcejeo, me esposan, nunca me responden. Cuando quiero salir me retuerce el brazo. Cuando me caigo sobre Rojo, intento agarrarme de lo que sea y le termino agarrando el pelo a la oficial. Me llevaron a la oficina de policía en la estación Boedo. En el calabozo me hicieron una requisa desnuda”.

Girat complemento los hechos al relatar que ella gritó para que la Policía no la toque, que aclaraba que se trataba de una mujer. Sion embargo, denunció que los efectivos la empujaron, que fue tan violento que se “orinó encima por la situación”. “Rojo estaba sin identificación. Cuando Rojo me toma los datos le digo ‘casada’ y anota soltera, hasta que le mostré el acta de matrimonio. Me dicen que la esposan por protocolo. Nosotras dos somos víctimas de abuso y luchamos por ver a nuestros violadores esposados”, declaró.

“Esto pasa porque a un policía le molestó vernos juntas. Lo atribuyo a que somos lesbianas visibles. No es casualidad que las más visibles sean las más golpeadas, a las que le gritan por la calle que las van a matar”, sentenció Girat.

Por su parte, el empleado de Metrovías, José María Pérez, defendió a la Policía de la Ciudad. Dijo que el efectivo le pidió “amablemente que lo apagara” y que Mariana “dio golpes de pecho y levantó las piernas no sé con qué intención. Yo me retiro superado por la situación. No soy homofóbico. Mi hermana es igual que ellas. Ellas hacen lo que sienten”. El oficial Jonatan Rojo, de la Policía de la Ciudad, declaró: “Tres veces se lo pido, siempre con respeto, que apague el cigarrillo. Ella emprende su marcha y le digo que en ese momento no se puede retirar. Como me dice que no la podemos tocar porque somos masculinos llamo de refuerzo a la oficial Karen Villarreal. Ella me da un golpe con su pecho. Yo en ningún momento forcejeo, intento que no me pegue. Intenta darse a la fuga, a los cinco metros se patina y se cae. Yo la tomo de los brazos y la reduzco. Rocío no fue violenta conmigo, no me clavó las uñas como se dijo en TV, eso no es cierto”.

Los testigos de la causa, Gianfranco Berttachini y Eliana Piromalli aseguraron que el maltratto policial existió y que uno de ellos grabó un video para “mostrar cómo la estaban reduciendo como un hombre”. El abogado de Mariano Gómez dijo a Presentes: “Somos optimistas, creemos que de los testimonios se desprende, de los dos relatos que existen en discusión, el de Mariana es el que se corresponde con la realidad”.

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