PRESENTACIÓN DE SINCERAMENTE

Ante una multitud, CFK pidió un “nuevo contrato social de todos los argentinos y argentinas”

Con una sala colmada y miles de personas que cantaban “Cristina presidenta” bajo la lluvia, la ex mandataria criticó las políticas económicas de Cambiemos sin mencionar a Macri y evitó la confrontación.



"En épocas de grandes acuerdos entre sectores, nadie puede estar en desacuerdo, pero permítanme decirles que va a ser necesario algo más: un contrato social de todos los argentinos y argentinas, con metas verificables, cuantificables y exigibles”. Así lo dijo Cristina Fernández de Kirchner al presentar su libro, Sinceramente, ante una multitud que la seguía dentro y fuera de la Feria del Libro, bajo la lluvia. Aunque evitó las definiciones electorales, la frase pareció apuntar a la propuesta de 10 puntos lanzada por el Gobierno. Al saludar a los militantes que la acompañaban desde la calle, bailó al ritmo de los cánticos de “Cristina presidenta”.

El libro ya lleva 300 mil ejemplares impresos, según informaron desde la editorial Penguin Random House durante la presentación. Los primeros 60 mil se vendieron en un día. El evento, multitudinario como se esperaba, fue seguido por pantalla gigante desde la calle y por canales de televisión. En la sala Jorge Luis Borges, las primeras filas fueron para invitados especiales, como Estela Carlotto y Taty Alemida entre otras Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Hubo muchos ex integrantes de su gabinete, también legisladores e intendentes.

La ex presidenta  no mencionó a Mauricio Macri, pero cuestionó sus políticas económicas y reclamó la reactivación del mercado interno y del proceso de industrialización como método para revitalizar la economía. "No se puede generar crecimiento económico sin un mercado interno fuerte".

También apuntó a la sociedad en general, además de al empresariado. Explicó que con su libro, lejos de plantear enfrentamientos y peleas había buscado una “interpelación”. “Yo no creo en las sociedades maravillosas y perfectas que dan malos dirigentes. Hay un poco de reflejo”, analizó. “Las decisiones y conductas no son sólo dirigenciales”, agregó, y deslizó la idea de un sector social que vota en contra de sus propios intereses.

El “vamos a volver” que sonaba afuera se coló también dentro del recinto. “Estamos en la Sala Borges y como decía él son incorregibles”, bromeó en referencia a la frase del escritor sobre los peronistas. En todo momento evitó la confrontación y frenó silbidos a la gestión de Cambiemos.

Finalmente, se emocionó al contar que eligió la presentación el 9 de mayo porque cumplía 44 años de su casamiento con Néstor Kirchner en el registro civil de La Plata. Contó que se lo había querido dedicar pero no llegó a avisar a tiempo a la editorial. “No como ex presidente, ni estadista. Néstor ya está en la historia. Se lo quería dedicar a él como mi compañero, al Néstor hombre, padre de nuestros hijos, porque él se lo merecía”, dijo. Sobre el libro, señaló que “no es la Biblia, es un instrumento para debatir" y que “empezó siendo una reflexión sobre algunas cosas e intentó ser una reflexión sobre nosotros, los argentinos”.

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