PARO PLURINACIONAL TRANSFEMINISTA

Con el aborto legal y los derechos de las trabajadoras como banderas, una multitud copa las calles por el 8M

Además de la exigencia por aborto legal, seguro y gratuito, reclamada desde la cabecera de la marcha, una de las grandes patas de la protesta verde y violeta tiene que ver con los derechos de las trabajadoras. Con los reclamos por igualdad, con la lucha contra la brecha salarial. Y para visibilizar que la crisis afecta más duramente a las mujeres.

Foto: Revista PPV


"Frente al fascismo neoliberal y colonial que quiere redoblar sus violencias, nosotras y nosotres paramos. Paramos porque nos mueve el deseo de revolucionar nuestras vidas. Paramos porque sabemos que se va a caer. Al patriarcado lo estamos derrumbando desde abajo". Así se expresaba el colectivo Ni Una Menos en la convocatoria al Paro Internacional y Plurinacional Transfeminista que volvió a copar las calles del centro porteño –y de tantos otros puntos del globo- en este 8 de marzo.

"También paramos contra la familia heteropatriarcal y el confinamiento doméstico, contra la explotación de nuestros territorios, contra el abuso sexual de los machos en posiciones de poder, contra los femicidios y travesticidios, contra la criminalización de lxs migrantes, contra la clandestinidad del aborto, contra la justicia patriarcal, contra el empobrecimiento y el endeudamiento sistemático, contra el asesinato de las lideresas territoriales, contra el racismo, contra los fanatismos religiosos y la moralización de nuestros deseos. Porque paramos contra las estructuras y los mandatos que hacen posible la valorización del capital", agrega el llamamiento, en una catarata de consignas que se plasman en las banderas, pancartas y cánticos que circulan de Congreso a Plaza de Mayo.

Además de la exigencia por aborto legal, seguro y gratuito, reclamada desde la cabecera de la marcha, una de las grandes patas de la protesta verde y violeta tiene que ver con los derechos de las trabajadoras. Con los reclamos por igualdad, con la lucha contra la brecha salarial. Y para visibilizar que la crisis afecta más duramente a las mujeres, en un sistema patriarcal que así lo determina. En este contexto, una de las grandes columnas en marcha es la de mujeres sindicalistas, que engloba banderas de CGT, CTA y CGT. “Unidad de las trabajadoras” y “trabajadoras contra el ajuste” son los dos lemas que priorizaron desde esos espacios.

Sin embargo, en el momento del acto, desde la comisión organizadora denunciaron que las centrales sindicales no pusieron el dinero para el sonido. El repudio apuntó directamente contra la CGT y la CTA. Se organizó una colecta en ese instante entre las presentes, que realizaron una "vaquita" masiva para que el documento pudiera ser leído y escuchado por cientos de miles. 



Previo al inicio de la manifestación, que partió pasadas las 17 desde Congreso, los alrededores del edificio parlamentario fueron escenario una vez más de una réplica de El Cuento de la Criada: más de 40 mujeres con el atuendo de la famosa y premiada novela de Margaret Atwood cortaron la calle frente al Congreso y luego pasaron por el Senado.

Foto: La Vaca


También en las horas previas a la marcha se tensó la situación cuando personal de Espacio Público del Gobierno de la Ciudad pretendió obstaculizar la instalación del escenario en Plaza de Mayo para la lectura del documento consensuado durando cuatro encuentros asamblearios por parte de los feminismos en lucha. Finalmente, el armado pudo concretarse.
 

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