CIUDAD

Entre denuncias de “aprietes” y amenazas, rige el paro docente en la Ciudad

Reclaman un aumento superior al 15% ofrecido por el Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta. Este fin de semana, desde UTE advirtieron sobre intentos de “amedrentar a los docentes con la amenaza de los descuentos salariales”.


En el marco de una convocatoria a una jornada nacional de protestas de parte de CTERA y tras reiteradas denuncias de amenazas y “aprietes” contra directores en diferentes escuelas, los docentes porteños llevan a cabo este lunes y martes un paro por 48 horas en reclamo de mejoras y reapertura de la negociación paritaria. Exigen un aumento superior al 15% ofrecido por el Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta.

"Decíamos por ejemplo que sin paritaria nacional no iba a haber más computadoras de Plan Conectar Igualdad para los chicos. No nos creían. Y no hay una sola computadora más para ningún chico", aseguró en conferencia de prensa este lunes Eduardo López, secretario general de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE).

En ese marco, López denunció también que el Gobierno no está entregando los libros del programa nacional de Lectura ni instrumentos para orquestas escolares. Sus palabras se suman a la advertencia que realizó el domingo su sindicato sobre las presiones que habían recibido maestros en diferentes institutos escolares.

“El Gobierno de la Ciudad envía a los directivos escolares planillas por fuera de las habituales informaciones sobre asistencia para que comuniquen quienes adherirán a la medida de fuerza. Por un lado, buscan amedrentar a los docentes con la amenazada velada de los descuentos salariales y, por otro, pretenden impedir que los directivos de escuela informen los datos el mismo día del paro afectando su derecho a huelga”, detallaron desde UTE en un comunicado.

“Las ‘apretadas’ a los distintos niveles del sistema para obtener información acerca de quienes acatan o no la medida sindical, no sólo constituye una sobrecarga laboral sino que roza la ilegalidad en tanto puede ser interpretado como ‘abuso de autoridad’, ‘persecución laboral’ o ‘discriminación ideológica’ todas formas reñidas con las leyes protectorias del trabajo y de la acción sindical que, a pesar del Gobierno de Macri y Lagarde, aún rigen en la democracia argentina”, detallaron.  

COMENTARIOS