OBRAS PARA RENOVAR EL CEMENTERIO

Chacarita: alerta por la demolición de un muro en el cementerio

ONG vinculadas al patrimonio cuestionan el derrumbe del antiguo muro de la calle Elcano porque afecta el valor arquitectónico de la necrópolis.

El gobierno porteño comenzó el plan de renovación del cementerio de la Chacarita, que incluye la creación de espacios verdes y la demolición de zonas abandonadas y con riesgo de desmoronarse. ONG vinculadas al patrimonio cuestionan el derrumbe del antiguo muro de la calle Elcano porque afecta el valor arquitectónico de la necrópolis, una de las más grandes del mundo, catalogada como Monumento Histórico Nacional.

Empresas constructoras apuntalan, sin cartel de obra, las antiguas galerías de nichos y el paredón que da sobre Elcano. En el exterior comenzaron la construcción de un sendero deportivo y la instalación de rejas para cercar el nuevo espacio verde en el que se pueden observar panes de césped recién plantados. Las entidades civiles Basta de Demoler y Fundación Ciudad denunciaron la falta de respuesta de las autoridades sobre detalles de los trabajos y convocaron para hoy a una protesta frente al cementerio. 

"Al no existir un cartel de obra que indique qué se va a realizar, quién es el responsable de ella y a cargo de quien está, resulta ser ilegal. El miércoles pasado presentamos un pedido de información por la ley 104 de acceso a la información pública. Todo es oscuro y oculto", explicaron.

El cementerio de la Chacarita consta de 95 hectáreas, es el más importante de la Argentina y posee obras escultóricas de valor patrimonial en estado de abandono, como el Panteón de los Españoles. Está limitado por las calles Garmendia, Del Campo, Elcano, Guzmán, Jorge Newbery y las vías del Ferrocarril San Martín. El predio pertenece a la comuna 15, integrada por los barrios de Chacarita, Villa Crespo, La Paternal, Villa Ortúzar, Agronomía y Parque Chas.

Se construyó en 1871, cuando la epidemia de fiebre amarilla azotó la ciudad de Buenos Aires y el cementerio de la Recoleta se negó a aceptar a quienes habían fallecido por causa de esa enfermedad. "Es un lugar centenario que se dejó librado al abandono, pero que se podía recuperar; no hace falta que derriben muros", criticó el historiador Hernán Vizzari, especializado en el patrimonio funerario argentino.

Fuentes del Ministerio de Ambiente y Espacio Público informaron que el paredón y el edificio de la calle Elcano tienen certificado de peligro de derrumbe, por lo que está prevista su demolición, ya que da sobre una avenida por la que pasa gente constantemente y hay paradas de colectivos. "Está abandonado, no tiene nichos y se estaría evitando una tragedia y recuperando un espacio verde", aseguraron.

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