LA CAUSA LLEVA SIETE AÑOS

Justicia porteña obligó a Costa Salguero a abrir un acceso público al río

El juicio que lleva siete años cuenta con cuatro sentencias contra quienes manejan el predio y está podría ser la definitiva.

Después de que el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) rechazara un recurso del Ejecutivo porteño, Costa Salguero deberá abrir un camino de 15 metros de ancho desde la entrada hasta el río, como lo marca la ley. "Fueron siete años de idas y vueltas. Tanto el Gobierno de la Ciudad como los empresarios tuvieron una estrategia común, dilatar lo más que pudieron el trazado del Camino de Sirga", sostuvo el legislador (mandato cumplido) Facundo Di Filippo, autor de la denuncia.

La historia comenzó en 2009 cuando el hoy referente del Partido Social realizó una presentación ante la Justicia porteña para que los concesionarios abrieran un paso que permitiera llegar hasta el Río de la Plata. El expediente recayó en el juzgado de Andrés Gallardo, quien ordenó que Telemetrix subsanara la violación al artículo 2639 del Código Civil. La norma obligaba a que los titulares de un predio lindante con la costa abrieran un camino de 35 metros (el nuevo Código Civil lo redujo a 15 metros) para que cualquier persona pudiera utilizarlo.

Cuando llegó a Costa Salguero, Gallardo encontró que únicamente cuatro de los 24 locales allí emplazados tenían habilitación para funcionar, y ordenó clausurarlos. Tan sólo 48 horas después, todos los comercios consiguieron levantar la clausura, pero el expediente por el Camino de Sirga siguió su curso.

"El complejo no pudo haber funcionado 15 años sin habilitación. Cualquier comercio tarda de tres a seis meses para obtenerla. A Costa Salguero le tomó 48 horas. Todos consiguieron habilitación, incluso aquellos que pertenecen a Fernando Polledo", explica Di Filippo en relación a los pabellones 4, 5 y 6, donde se realizó Time Warp, la fiesta electrónica que terminó en tragedia, y que son gerenciados por el marido de Carmen Polledo, vicepresidenta 1ª de la Legislatura.

Para la Ciudad, el Camino de Sirga existía. Pero en las tres recorridas que realizaron Gallardo y la Cámara de Apelaciones, hallaron otro panorama. En la última visita un funcionario judicial tropezó y estuvo a punto de caer al río. "Quedó más que claro que ese camino no era transitable", remarca Di Filippo. Tras dos fallos adversos, el gobierno porteño apeló al TSJ, pero a pesar de una composición afín al macrismo, la respuesta fue una vez más negativa. Sólo les quedaba el camino de la Corte Suprema, denegado en los últimos días.

"Cuando discutimos el fondo de la cuestión de Costa Salguero y los vínculos con el poder, está claro que el Ejecutivo porteño actuó como un defensor de Telemetrix, y no para cumplir la ley", arguye Di Filippo. "Incluso el espacio donde se casó Mauricio Macri está sobre el Camino de Sirga", concluyó.


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