Artista denunció que el Gobierno de la Ciudad ordenó descolgar una obra con el rostro de Cristina

El viernes 13 el Encuentro Anual de Fileteadores en la Ciudad comenzó con un -aparente- acto de censura. Uno de los artistas participantes en la muestra, el fileteador Carlos Cruz, denunció que el director del Museo de la Ciudad, lugar donde se lleva a cabo la muestra, ordenó bajar un cuadro de su autoría que incluye el retrato de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Luego de la consulta periodística, el mismo viernes, para que las autoridades porteñas expliquen lo ocurrido, el ministro de Cultura, Hernán Lombardi, ordenó que el cuadro fuera exhibido.

“(Ricardo Pinal, el director del Museo) me dijo: 'Acá no quiero a ningún político’ y que mi cuadro podía ‘crear una división social’; que si quería pusiera a alguien que no estuviera vivo, a Evita, hasta el Che, pero no a Cristina. El me acusaba a mí pero la división (social)  la estaba haciendo él”, le explicó el artista al matutino Página/12. Cruz optó por retirar su obra y “dejar todo ahí, porque la muestra ya estaba organizada y vinieron 78 fileteadores de distintos puntos del país, es un encuentro muy importante para nosotros”.

Pero sus compañeros le pasaron la factura al director del museo durante la inauguración. “Es inaudito un acto de censura de una obra artística a esta altura de la democracia, porque tiene la imagen de la Presidenta”, leyó José Escudero, vicepresidente de la Asociación de Fileteadores.

Según el artista, la argumentación de poner a alguien vivo, no tiene sentido, ya que en ese caso, "no tendríamos cuadros de filetes con Maradona." Recuerdan desde la Asociación de Fileteadores, además, que en la muestra del año pasado había cuadros de Evo Morales y Hugo Chávez.

Enterada de la situación, la legisladora María Rachid (FpV) expresó: “Que hayan obligado al artista a bajar una de sus obras es un acto claramente discriminatorio y de censura a la expresión artística y política de un ciudadano”.

Luego de la polémica, y ante las consultas periodisticas, salió al ruedo el ministerio Lombardi: “Acabo de ordenar que en cinco minutos ubiquen al artista donde esté y cuelguen el cuadro”, afirmó. El funcionario argumentó que la razón para no exhibir el cuadro eran “sus dimensiones, más grandes que el resto”. Dijo que según las autoridades del museo “fueron los propios fileteadores los que decidieron no colgarlo”. Pero por las dudas, aclaró que ordenó traer el cuadro censurado porque “acá se respeta a rajatabla la libertad de creación, y con más razón, si se trata de la Presidenta de todos los argentinos”.

Fuentes: Página/12 e Infonews


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