En el subte habrá vigiladores privados y boleterías blindadas

Subterráneos de Buenos Aires (Sbase) –la empresa estatal que maneja el subte– y la concesionaria Metrovías acordaron, en una reunión en la Subsecretaría de Trabajo porteña que duró nueve horas, varias medidas con la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP).

Entre los principales puntos, la Ciudad accedió a blindar, en el plazo de un año, las boleterías de las 115 estaciones de la red. Durante este período, Sbase contratará 139 vigiladores privados para los fines de semana, cuando la cantidad de policías que cuidan las estaciones disminuye. Desde que la Ciudad se hizo cargo del servicio en enero, la Nación envía alrededor de 200 policías federales a las estaciones de la red entre semana, pero sábados y domingos la dotación se reduce.

La seguridad es una de las preocupaciones centrales de la Asociación por la cantidad de robos ocurridos este año en el subte. Ya en abril habían sido registrados robos o intentos de robo en 28 boleterías de las líneas B, C, D, E y H. Roberto Pianelli, titular del sindicato, explicó que el envío de vigiladores privados se realizará “mientras que dure el proceso de blindaje y hasta que baje la policía”.

El legislador Alejandro Bodart (MST) consideró: “Los trabajadores vienen reclamando desde hace tiempo que se haga algo porque están solos para enfrentar el delito. Desde ese punto de vista, todo lo que los ayude suma. Pero quien tendría que ocuparse de esto es la fuerza pública, más allá de que la cuestión de la seguridad excede el tema de más o menos policía. A la Metropolitana en vez de mandarla a reprimir al Borda tendrían que mandarla a cuidar el subte. Lo que nunca queda claro es para qué la crearon, porque no cumple ningún rol de seguridad para vecinos ni para trabajadores”.

Otra de las cuestiones acordadas entre Sbase, Metrovías y el sindicato tiene que ver con el mantenimiento y la reparación de los trenes: casi 150 vagones serán enviados a los talleres de la empresa y Sbase contrataría 117 trabajadores, porque falta personal. Pianelli explicó que “el mantenimiento general de los vagones, que implica agarrar el tren, desarmarlo y armarlo de nuevo, no se hace desde la Ley de Emergencia Ferroviaria. Lo que se hace en los talleres es el mantenimiento periódico, correctivo”.

Sbase se propone concretar en tres años el mantenimiento atrasado. “Todo el trabajo podría realizarse adentro del subterráneo, pero no tenemos capacidad para hacerlo en tres años, por ende un 50 por ciento va a hacerse adentro y para el otro 50 se llamó a licitación”, dice Pianelli. Y aseguró que no está de acuerdo en tercerizar, pero que “en este caso puntual hay una situación de emergencia. Si lo que quieren es poner a punto los trenes no nos oponemos a que, saturado el trabajo que podemos hacer en los talleres, se haga una parte afuera por única vez, hasta que todo se normalice”.

Bodart manifestó: “El plan original era tercerizar todo, vaciar los talleres y vaciar al subte. Lo que hay que hacer es invertir y fortalecer el subte para que se autoabastezca, mejorar sus condiciones técnicas. Metrovías no avanza en ese sentido. Al contrario, ha tercerizado diversos servicios creando empresas fantasma, del mismo grupo empresario, para desviar ganancias. Paga una fortuna a estas empresas, queda con déficit y pide más y más subsidios al Estado. Incluso llegó a conseguir que éste no le exija invertir”. El legislador denunció a Metrovías por defraudación a la administración pública.

El gobierno colocará en todas las estaciones máquinas expendedoras para cargar la tarjeta SUBE aunque se comprometieron a no afectar puestos de trabajo. “La cantidad de personal en las boleterías no se va a reducir, y en cada nueva estación que se abra va a incorporarse personal”, prometió Pianelli.

El futuro de los antiguos coches belgas de la Línea A es incierto: la mayoría de los vagones se encuentra a la intemperie en los talleres del Premetro ubicados en la calle Mariano Acosta al 2400, en Villa Soldati, cubiertos sólo por una lona plástica. Falta de medidas de seguridad en el predio, robos de piezas, techos con filtraciones de agua de lluvia y partes de los coches pudriéndose son moneda corriente. Por otra parte, hay 14 vagones protegidos por la ley 2.796 sancionada en 2008 que, según vecinos de Caballito, circulan por el barrio arrastrando cargas de material rodante o bolsas de construcción.


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