Comunicaciones: tras la reapertura, los socios quieren levantar la quiebra

Se renegociaron concesiones y se pagaron sueldos atrasados. Luego de 53 días de clausura, ahora buscan generar ingresos para mejorar las instalaciones y empezar a pagar una deuda millonaria.
La Justicia levantó la clausura del club Comunicaciones, que de a poco y de la mano de sus socios empieza a recuperar la normalidad. La institución, que el año pasado estuvo a punto de ser transferida a la Mutual de Camioneros, sueña con sumar socios y levantar su quiebra.
Los problemas de Comunicaciones, uno de los clubes más grandes de la Ciudad, comenzaron en 2000, cuando se le decretó la quiebra. Hasta el año pasado corrió riesgo de desaparecer, ya que el juez que maneja la quiebra, Fernando D’Alessandro, había decidido cederlo a la organización gremial que manejan Hugo y Pablo Moyano, incluso contra el deseo de los socios y de una ley sancionada por la Legislatura porteña. Pero luego un fallo de la Cámara frenó esa cesión.
Pero el 8 de marzo D’Alessandro clausuró el club por falta de seguridad, tras una serie de agresiones que sufrieron empleados y el ex-síndico Eduardo Fenochietto. Durante ese tiempo, muchos socios y deportistas federados se fueron a otras instituciones.
La gente de Comu no se quedó quieta, y el 28 de abril el juez levantó la clausura. Además, D’Alessandro aceptó un pedido de los socios y nombró como gerente deportivo a Jorge Rapaport, ex director de Deportes de la Legislatura porteña e impulsor de Buenos Aires Unidos.
“La idea es que Comunicaciones pase de ser Kosovo a un club amigable. Al asumir nos encontramos con una institución en condiciones precarias, con grupos de socios divididos e instalaciones en mal estado. Pero todos nos pusimos a trabajar, la gente se unió y ahora queremos poner al club en velocidad crucero”, contó Rapaport.
Entre las primeras acciones, se renegociaron las concesiones de los bares, y se actualizaron los alquileres de las canchas de tenis y otras instalaciones. Además, los socios consiguieron que el Gobierno porteño pagara una deuda por haber usado la pileta para las colonias públicas. Hoy Comunicaciones tiene a sus 40 empleados con el sueldo al día, y de a poco se van recuperando socios.
El primer objetivo es generar los recursos propios para poder pagar la seguridad a partir de que se venza el convenio con la Federal. Luego, sumar socios para tener más ingresos e invertirlos para mejorar las instalaciones.
El monto, según las ofertas hechas por la Ciudad y el gremio de Camioneros, era de $ 12 millones, aunque la cifra sería mayor ahora. Para ello, se buscará renegociar con los acreedores; y un proyecto de la Legislatura busca condonar una deuda de $ 2.000.000 de ABL y eximir al club de los futuros pagos de la tasa, a cambio de que la Ciudad pueda usar las instalaciones.
Hoy, las 19 actividades deportivas del club están en marcha, y en el predio de 17 hectáreas de Agronomía se respira esperanza. “Al ver al club cerrado sentimos una gran zozobra, fue como si me hubieran clausurado una parte de mi casa. Pero ahora hay un cambio, se nota una actitud positiva”, resumió ayer Marta Molina, socia desde hace 60 años. “Mientras Comu estuvo cerrado entrenábamos en otros clubes, pero queríamos volver”, agregaron Julián Olsen y Lucas Céspedes, dos chicos de 12 años que juegan al básquet.


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