María Becerra cerró la Marcha del Orgullo 2026 con un show multitudinario y un contundente mensaje contra la discriminación

La cantante fue la encargada de ponerle el broche musical a la 35ª edición de la movilización en Buenos Aires. Ante una multitud que superó los 2,5 millones de personas, interpretó algunos de sus principales éxitos y pronunció un discurso en defensa de los derechos de la comunidad LGBT+, con un llamado a vivir la identidad y el amor sin miedo.



La 35ª Marcha del Orgullo de Buenos Aires tuvo este sábado 7 de noviembre uno de sus momentos más destacados con la presentación de María Becerra, quien estuvo a cargo del cierre musical de una jornada que combinó celebración, expresiones culturales y reivindicaciones por los derechos de la diversidad sexual y de género.

La artista se presentó frente a una multitud reunida en las inmediaciones del Congreso de la Nación y aprovechó el escenario para transmitir un mensaje de respaldo a la comunidad LGBT+. Su participación fue uno de los momentos centrales de la convocatoria, que distintas coberturas periodísticas estimaron en más de 2,5 millones de asistentes, con cifras que en algunos reportes se acercaron a los tres millones.

Antes de comenzar el espectáculo, Becerra se refirió a las dificultades que todavía enfrentan muchas personas para expresar libremente su identidad y advirtió sobre la persistencia de los crímenes de odio y las situaciones de violencia por motivos de orientación sexual o identidad de género.

La cantante también hizo referencia al camino recorrido por las generaciones anteriores para conquistar derechos y sostuvo que esas luchas permitieron abrir espacios que todavía necesitan ser defendidos. En ese contexto, dejó una de las frases más contundentes de la noche: "La inclusión no es una elección, es un derecho", una consigna que también llevaba estampada en su vestimenta.

Su intervención tuvo además un componente emocional. Becerra expresó su deseo de que el espectáculo representara un gesto de acompañamiento para quienes alguna vez sintieron que no tenían un lugar en la sociedad. El mensaje fue recibido con entusiasmo por el público, que acompañó sus palabras en medio de una jornada atravesada por las banderas, las carrozas y las consignas reivindicativas.

Una marcha atravesada por los reclamos de la comunidad LGBT+

La edición 2026 de la Marcha del Orgullo tuvo como consigna central "Cuando el odio avanza, el orgullo en las calles es resistencia". La convocatoria reunió a organizaciones sociales, colectivos de la diversidad, referentes políticos, artistas y miles de personas que participaron de las actividades y de la movilización por el centro porteño.

Este año, la organización debió modificar el recorrido tradicional debido al operativo de seguridad previsto por la visita del papa León XIV a la Argentina. Por ese motivo, la concentración se realizó en la zona de la avenida 9 de Julio y avenida de Mayo, desde donde las columnas avanzaron hacia el Congreso de la Nación.

La jornada incluyó una feria con cientos de emprendimientos, actividades culturales y dos escenarios musicales. Entre las figuras que participaron de los espectáculos estuvieron La Joaqui y María Becerra, quienes tuvieron a su cargo los cierres musicales de los escenarios principales.

Sin embargo, detrás de la celebración también hubo reclamos concretos. Las organizaciones convocantes exigieron avances en materia de derechos para las personas travestis y trans, una Ley Integral Trans, medidas contra la discriminación y políticas públicas destinadas a garantizar el acceso a la salud sexual y reproductiva.

Uno de los temas que tuvo especial protagonismo fue el reciente ataque contra mujeres trans en los Bosques de Palermo, ocurrido durante la madrugada del 1 de noviembre. El episodio, que generó preocupación y repudio, volvió a poner en primer plano la violencia que atraviesa a integrantes de la comunidad y la necesidad de fortalecer las políticas de protección.

En ese escenario, la presentación de María Becerra adquirió una dimensión que fue más allá de lo estrictamente musical. Su mensaje se sumó a las reivindicaciones de una movilización que volvió a ocupar las calles para visibilizar demandas históricas y defender los derechos conquistados.

La cantante cerró su participación con una invitación a que el orgullo no sea entendido únicamente como una respuesta frente a la discriminación, sino también como la posibilidad de vivir, amar y expresarse libremente. Un mensaje que sintetizó el espíritu de una jornada en la que la música y la reivindicación social compartieron el mismo escenario.



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