Artistas al frente y un jefe de gobierno que llegó tarde: la "cacería" trans en Palermo que conmocionó a Buenos Aires

Un grupo de más de cien jóvenes atacó con palos, piedras y conos de tráfico a trabajadoras sexuales travestis y trans en los Bosques de Palermo en la madrugada del lunes. Mientras el repudio de artistas masivas como Tini, Lali, Emilia Mernes y María Becerra llenó las redes, Jorge Macri tardó casi 40 horas en pronunciarse y, al cierre de esta nota, no había ningún detenido.



Durante la noche del domingo 1 y la madrugada del lunes 2 de noviembre, un grupo de decenas de jóvenes protagonizó un ataque brutal contra trabajadoras sexuales travestis y trans en los Bosques de Palermo. Las persiguieron y las golpearon con palos, piedras, conos de tránsito y otros elementos contundentes.

Los propios agresores filmaron la agresión y la difundieron en redes sociales junto con leyendas transfóbicas.

El episodio ocurrió en las inmediaciones de la avenida de los Ombúes y Andrés Bello, y según informó la Defensoría del Pueblo porteña, al menos seis mujeres resultaron heridas, una de ellas con lesiones importantes en una oreja aunque fuera de peligro.

La intervención policial se produjo cuando los involucrados ya se habían retirado del lugar y, hasta el momento, no hay detenidos ni una denuncia penal formal.

La Unidad de Flagrancia Norte del Ministerio Público Fiscal porteño abrió actuaciones de oficio por averiguación de lesiones.

María Rachid, presidenta del Instituto contra la Discriminación de la Defensoría del Pueblo, sostuvo que la agresión fue organizada y que los participantes llevaban elementos preparados para golpear e intimidar a las trabajadoras.

Tini Stoessel, Lali Espósito, María Becerra, Emilia Mernes y Nicki Nicole, referentes de la música urbana y el pop, expresaron su repudio ante el violento hecho. 

Tini lamentó los hechos y cuestionó que el colectivo LGBTQ+ tenga que seguir peleando por el simple derecho a existir. Becerra, por su parte, hizo un llamado a ampliar la responsabilidad más allá de la comunidad directamente afectada, remarcando que el compromiso debe ser de las personas heterosexuales y de toda la sociedad. Lali Espósito, en tanto, apuntó contra la cobertura mediática y cuestionó que algunos medios parecían más indignados por cuestiones triviales que por el hecho de que decenas de jóvenes salieran a atacar a travestis en la calle.

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, terminó por pronunciarse públicamente, aunque lo hizo alrededor de las 21 horas del martes, mucho después de que el hecho hubiera tomado estado público. Diversos usuarios y referentes le reprocharon que la condena oficial llegara casi 40 horas después de consumado el ataque.

En redes sociales, compararon la tardanza con la velocidad con la que la gestión porteña actúa ante vendedores informales en la misma zona. El contraste resulta elocuente: la misma administración que hace gala de su política de "ley y orden" no tuvo capacidad ni voluntad de proteger a mujeres en situación de vulnerabilidad.

El ataque se produjo en el marco de una campaña del gobierno de la Ciudad, encabezado por Jorge Macri, que persigue a trabajadores de economías informales y hostiga con grandes operativos a vecinos de barrios populares, como denunciaron en la última Marcha del Orgullo Villero y Trans Diverso en la Villa 31 de Retiro.

El episodio se inscribe además en un contexto nacional de desfinanciamiento de políticas de inclusión para colectivos travestis y trans, de persecución a trabajadoras sexuales y criminalización de personas LGBTIQ, en el que entre agosto y octubre fueron asesinadas cuatro trabajadoras sexuales en contexto de trabajo.

El hecho ocurrió además pocos días antes de la Marcha del Orgullo, prevista para el sábado 7 de noviembre en Buenos Aires , convirtiendo lo ocurrido en Palermo en el telón de fondo ineludible de una movilización que este año llega cargada de urgencia y de furia.

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