El escritor Hernán Casciari enfrenta una denuncia penal por presunta estafa y administración fraudulenta presentada por 18 personas que invirtieron dinero en Orsai Audiovisuales, la productora de la cual es socio gerente, con la promesa de recuperar sus aportes multiplicados. La causa fue radicada en el Juzgado Criminal y Correccional N° 34 de la Ciudad de Buenos Aires y, según trascendió, en disputa habría una suma cercana a los 6 millones de dólares,
vinculada principalmente a la película "La muerte de un comediante", protagonizada por Diego Peretti, para cuya producción la productora convocó a unos 20 mil inversores.
El caso salió a la luz este fin de semana cuando la periodista Marina Calabró lo expuso en el programa Primicias Ya, de América TV. Según relató la conductora, que tuvo acceso al expediente, Casciari invitaba a su audiencia a comprar "bonos" para convertirse en "socios productores" de películas basadas en sus libros y en obras ajenas, con promesas de rendimientos que en algunos casos aseguraban duplicar o triplicar el capital aportado.
"Él decía: 'Invertís 100 y recuperás 500'", resumió Calabró .
Los denunciantes, representados por el abogado Ariel Gil Ces, aseguran que cada uno aportó entre 50 y 3.000 dólares a distintos proyectos de la productora —entre ellos las películas "Canelones" "La uruguaya" y "La muerte de un comediante"— y que en la mayoría de los casos no recuperaron ni el 3% de lo invertido. Además, sostienen que parte del acuerdo era recibir información financiera periódica y rendiciones de gastos, algo que tuvieron que reclamar reiteradamente. Cuando finalmente les llegaron los documentos, afirman que contenían información irregular que no permitía corroborar los datos .
La denuncia también alcanza a varias figuras del espectáculo que habrían sido la cara visible de la promoción. Según trascendió, los damnificados señalan que se enteraron de la propuesta a través de Andy Kusnetzoff y su programa radial Perros de la calle, donde Casciari participaba activamente, y de videos de difusión realizados por Diego Peretti, Justina Bustos y Darío Barassi, entre otros famosos .
En el escrito judicial, los demandantes pidieron que la Justicia requiera información a la Inspección General de Justicia, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, el Banco Central y el Registro Nacional de las Personas, además de solicitar la identificación de las cuentas bancarias de la sociedad y del propio escritor. También
reclaman una rendición integral de los proyectos y una auditoría contable sobre Orsai Audiovisuales, para lo cual aportaron como prueba transferencias, correos electrónicos, cartas documento, capturas de billeteras virtuales y registros de intervenciones públicas.
Ante la trascendencia pública del caso, Casciari rompió el silencio con un video difundido en sus redes sociales, en el que reconoció el fracaso de los proyectos pero descartó de plano cualquier intención de fraude.
"Es absolutamente ridículo que yo o cualquier persona que trabaje en Orsai nos hayamos levantado una mañana a querer estafar gente", expresó el autor.
El escritor explicó que Orsai es un proyecto autogestivo con 20 años de historia, que abarca libros, revistas sin publicidad, talleres de escritura, obras de teatro y películas, y que maneja entre siete y ocho iniciativas en simultáneo. "Hubo uno que salió mal. Eso es todo lo que pasó. No supimos hacerlo bien. Estuve creo que todo el año 2025 pidiéndole disculpas a los aportantes, a los socios de ese proyecto", admitió, aunque subrayó: "Nos equivocamos de buena leche, pero en ningún caso hubo una estafa ni un fraude".
Como respuesta a las acusaciones, el escritor incorporó al video un código QR que permite acceder a planillas con los gastos, pagos y facturas de los proyectos culturales realizados entre 2021 y 2025. "Hicimos las cosas mal pero no estuvo la idea de cometer un fraude. Entiendo perfectamente la decepción y la frustración, pero bajo ningún concepto acepto que se hable de estafa, de fraude o de método Ponzi", cerró su descargo .
Con la causa ya en manos de la Justicia porteña, el futuro del expediente dependerá de si el juzgado considera que existe una operatoria común detrás de los perjuicios individuales denunciados, un escenario que podría avanzar sobre la figura de estafa o, en su caso, de administración fraudulenta. Mientras tanto, ni los famosos mencionados ni la productora se pronunciaron al respecto.
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