La Ciudad ya tiene su cárcel

El Gobierno nacional y el porteño anunciaron que trasladan a los 1500 detenidos de la cárcel de Devoto, que irán a la flamante prisión porteña en Marcos Paz.

Werner Pertot

  Hay una paradoja: la ciudad tiene por primera vez sus presos en una cárcel propia, pero están del otro lado de la General Paz y lejos, bien lejos donde no tenemos qué verlos. O quizás sea a propósito. La noticia fue que vacían la cárcel de Devoto y que todos los presos bajo la órbita del nuevo sistema penitenciario porteño irán a Marcos Paz. A eso, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, le sumó un anuncio –teatralmente armado bajo un cartel que decía literalmente “LEY Y ORDEN”- de que va a intentar endurecer prácticamente todas las penas que se puedan endurecer en la Ciudad. Esto me deja dos certezas. La campaña ya comenzó.  La campaña es un horror. 
Se oficializó el traslado de unas 1500 personas que están en la cárcel de Devoto al nuevo penal de Marcos Paz, que estuvo en construcción los últimos diez años. Para esto, el Gobierno nacional y el porteño crearon un “comando unificado” específico que estará a cargo de la “mudanza gradual y progresiva” de las personas privadas de su libertad, ocho años después de la firma del convenio que resultó de una de las peleas épicas entre Patricia Bullrich y el que era jefe en ese momento, Horacio Rodríguez Larreta. En ese tiempo, los dos PRO. 
Los traslados no serán rápidos. Falta un cronograma de movimientos escalonados. De hecho, se vienen demorando, pero lo que empuja es el mercado inmobiliario que quiere la cárcel de Devoto vacía, para que el Estado la venda y allá tendremos nuevas torres de lujo donde antes había presos pobres.  Los detenidos seguirán, pero bien lejos de nuestra vista porteña. 
Hay un grupo de vecinos que pide que se haga un memorial por la Masacre del Pabellón Séptimo en la dictadura, pero los gobernantes actuales se ven impedidos de escucharlos por el sonido que hacen los fajos de dólares que ofrecen los especuladores inmobiliarios. 
Devoto es una cárcel que hace tiempo está superpoblada. Según datos de la Procuración Penitenciaria de la Nación, tienen un 131 por ciento de ocupación. Hacinadisimos. La Procuración dijo que esto es “alarmante, dado que comporta el alojamiento de una enorme cantidad de personas detenidas en condiciones inhumanas”. A esa cárcel tiene previsto ir el Papa León XIV el 11 de noviembre.
En tanto, la cárcel porteña (que se construyó al lado de la federal que hay en Marcos Paz) tendrá lugar para 2200 personas.  No solo irán los de Devoto, sino otros presos que están hacinados en comisarías. 
En tanto, Jorge Macri está con ganas de superpoblar esa cárcel también, o bien que paguen multas más altas quienes violen las normas porteñas. Lanzó una reforma del Codigo contravencional donde endurece todas las penas. “La reforma establece multas de más de $7 millones por conducir alcoholizado, de hasta $58 millones por venta ilegal en el espacio público y hasta 90 días de arresto para trapitos reincidentes. También suma sanciones por acoso callejero, estafas digitales y elementos destinados a provocar disturbios”, indicó el florido comunicado del Gobierno porteño.  Los cambios alcanzan a los adolescentes de entre 14 a 17 años,  a quienes el Gobierno porteño ya mandó a vigilar y denunciar por las autoridades de las escuelas. 
El jefe de Gobierno prometió: “Al puntero que financia agrupaciones violentas; al delincuente que lleva una bomba molotov a una manifestación: a todos ellos, bajo mi gestión, se les terminó la impunidad”. Los policías de civil en las marchas, entonces, tienen los días contados. Ah, ¿no hablaba de ellos?
La reforma incorpora nuevas contravenciones al Código, como seguimiento o acecho en vía pública (algo que recuerda a los viejos edictos policiales), organización de compraventa informal masiva en el espacio público; y manipulación fraudulenta de sistemas de cobro o transporte público.
“La reforma suprime la condena en suspenso y, para adultos, excluye la suspensión del proceso a prueba como solución
alternativa. Los reincidentes no podrán cumplir arresto domiciliario”, dice el comunicado, de forma de que Marcos Paz, dentro de poco, les quede chica.   

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